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Petróleo

Un destructor de EEUU estaría por interceptar un tanquero de Rusia rumbo a Cuba

El barco de guerra USS Nitze está al norte de Bahamas, con movimiento lento y ubicado en la trayectoria del petrolero ruso.

Washington
Posición del buque de la Marina de EEUU y del petrolero Anatoly Kolodkin.
Posición del buque de la Marina de EEUU y del petrolero Anatoly Kolodkin. @FlconEYES

El tanquero ruso Anatoly Kolodkin, que navega hacia el Caribe con Cuba como presunto destino, desvió ligeramente su ruta luego de que el lunes último un destructor de la Marina de EEUU se ubicara en coordenadas al norte de la Isla con la aparente intención de interceptarlo.

El buque, que tiene como punto de arribo declarado la costa atlántica de EEUU, ha mantenido en los últimos días una ruta consistente que lo llevaría a Matanzas, según las plataformas de seguimiento satelital del tráfico marítimo.

El barco de guerra USS Nitze partió de Jacksonville y estaba el martes 24 de marzo al norte de Bahamas, con movimiento lento y ubicado en la trayectoria del petrolero ruso.

La agencia de noticias UPI confirmó que el Anatoly Kolodkin, con una carga de aproximadamente 730.000 barriles de crudo, ya no va directamente al puerto de Matanzas. Ahora navega a una velocidad de unos diez a 11 nudos (alrededor de 20 kilómetros por hora), dirigiéndose hacia el Caribe central.

El barco, propiedad de la naviera estatal Sovcomflot, está sancionado por Washington desde 2024 y cruzó el Canal de la Mancha escoltado por un buque de guerra ruso que dio la vuelta una vez que el petrolero entró en el Atlántico, según informó la Armada británica, que lo siguió durante 48 horas.

Michelle Wiese Bockmann, analista senior de inteligencia marítima de la agencia Windward AI, dijo al medio estadounidense Politico que el Kolodkin podría llegar a Cuba en los próximos dos o tres días para entregar el primer cargamento de hidrocarburos que reciba el país desde enero.

No obstante, personas cercanas a la Casa Blanca, exembajadores y observadores de Rusia, dijeron a la publicación que el viaje del barco nunca fue realmente sobre Cuba. "Es un mensaje, dijeron: un mandato de negociación, una provocación diseñada para forzar una respuesta estadounidense desproporcionada mientras Washington está consumido en otro lugar", precisó Politico.

"A Rusia le encanta pincharnos el ojo", dijo Lawrence Gumbiner, que dirigió la Embajada de Estados Unidos en La Habana durante el primer mandato del presidente Donald Trump. Rusia, aseguró, no va en "serio en acudir al rescate de Cuba".

"No les interesa pelearse con Trump por algo que está tan, tan claramente dentro de la órbita estadounidense, tal y como Trump la ha definido", añadió.

Otros exfuncionarios afirmaron que tales operaciones podrían aspirar a generar efectos estratégicos desproporcionados. "A costa de un petrolero, pueden intentar crear un impacto desproporcionado en nuestro enfoque y recursos", dijo Alex Gray, exjefe de gabinete del Consejo de Seguridad Nacional de EEUU.

Exfuncionarios de Trump dijeron a Playbook que la Marina de EEUU y la Guardia Costera probablemente interceptarán al Kolodkin antes de que llegue a puerto, pero la Casa Blanca aún no mostró sus cartas.

"Cuba es una nación en decadencia cuyos gobernantes han sufrido un gran revés con la pérdida de apoyo de Venezuela", dijo un funcionario de la Casa Blanca, al que se le concedió el anonimato.

"Aunque la Administración Trump ha dado prioridad a América Latina, los rusos están señalando que no están dispuestos a renunciar completamente a eso hasta —o, mejor dicho— a menos que Estados Unidos haga concesiones significativas para Ucrania y ceda el patio trasero de Rusia", dijo Andrea Kendall-Taylor, una veterana alta funcionaria de inteligencia estadounidense y ahora investigadora principal y directora del Programa de Seguridad Transatlántica en el Center for a New American Security.

Lo anterior establece similitudes con lo ocurrido con el tanquero Sea Horse, con bandera de Hong Kong y que transportaba unos 200.000 barriles de combustible con destino a Cuba, pero que la semana pasada cambió de rumbo y está ahora en Puerto Cabello, Venezuela.

El jueves pasado, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento de Comercio de EEUU dio a conocer una enmienda que prohíbe a Moscú vender su petróleo a "la República Islámica de Irán, la República Popular Democrática de Corea, la República de Cuba" y las zonas ocupadas de Ucrania.

Lo anterior, como ajuste a la licencia emitida previamente, según la cual EEUU autorizó la "venta, entrega o descarga de petróleo crudo o productos derivados del petróleo de origen de la Federación Rusa cargados en cualquier buque, incluidos los buques bloqueados", entre el 12 de marzo y el 11 de abril de 2026.

Esa autorización fue emitida por Washington para tratar de contener la tendencia al alza de los hidrocarburos derivada de la guerra en Irán y los ataques de Teherán contra los países petroleros del golfo Pérsico, así como el bloqueo parcial del estrecho de Ormuz.

A Cuba no llegan cargamentos de crudo desde inicios de enero, después que en noviembre de 2025 se interrumpieran los envíos de Venezuela y a inicios de 2026 lo hicieran los de México. Donald Trump amenazó con aplicar aranceles a los países que enviaran crudo a la Isla.

La Habana ha rechazado la medida, que le priva de ingresos importantes, derivados de la reventa de parte del petróleo que recibe.

Los suministros de petróleo, alimentos y otros bienes hacia la Isla se desplomaron en marzo, sin que llegara a Cuba ningún buque tanque procedente del extranjero, según datos de navegación analizados por Windward.

El volumen de escalas portuarias, que incluye buques tanque que se desplazan de un puerto cubano a otro, promedió alrededor de 50 al mes en 2025, pero cayó a apenas 11 en marzo, todos ellos procedentes de puertos nacionales.

Fue ese el nivel más bajo desde 2017. Además, no se vislumbra mucho alivio: no hay buques cisterna en camino y solo tres portacontenedores —procedentes de China, India y Holanda— reportan a Cuba como puerto previsto, aunque sus destinos podrían cambiar.

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6 comentarios

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Profile picture for user JCAleman

Aunque el semi bloqueo yanqui permitiera un tanquero al mes de Rusia o Burundi, a los gangsters socialistas seguiria sin darles la cuenta.

En el periodo del parasitismo hacia Venezuela, el promedio era 1 petrolero (600 - 750 mil toneladas) por semana, aunque del 2005 - 2012, el regalo alcanzaba 1 carguero cada 3-4 dias para cumplir los 100 - 120,000 barriles diarios, sin contar que de 2000 - 2023 tambien llego petroleo de Rusia, Mexico, Arabia Saudita, Canada, Irak y Nigeria.

De 1973 - 1983, cuando el parasito bananero se hospedo con mas fuerza en la URSS, el subsidio superaba los 12 millones de toneladas al año, lo que se traducia en 1-2 cargueros al dia, o sea, entre 250,000–300,000 barriles diarios.

La narco tirania no tiene forma de reemplazar las ganancias del petroleo regalado y revendido para mantener un minimo de abastecimiento en sus depauperadas termoelectricas o el transporte publico, excepto para sus autos, tanques rusos, mansiones y perseguidoras.

Dejen que los bolos se manden a correr y traten de entrar en la finca, interceptamos el barco vendemos el petroleo y el billete$ se lo damos a Ucrania (y el barquito a la chatarra para fabricar cabillas....

Y tú porque hablas en primera persona?, si tu no vas a interceptar ni vender ni cojones, lo tuyo al igual que todos nosotros es solo es guaperia de teclado.

Irán y Ucrania son las fichas decisivas, pero Putin no puede dejar que detengan el barco. Nos esperan días complejos. Mientras tanto el fin del castro-comunismo exige mambises, como los que esperaron a las tropas norteamericanas en 1898.

Profile picture for user Proscopito Arrechabaleta

Espere sentado, los mambises están todos en Tampa y Cayo Hueso.

Profile picture for user Balsero

En esta agonía del régimen dictatorial, la dupla Trump - Rubio siguen delineando el futuro inmediato a la isla. Esperemos que algo pase pronto, porque la delincuencia castrista sigue tomando de rehenes a los cubanos.