Entre alertas de no viajar, cierres de hoteles, salidas de aerolíneas y el resquebrajamiento integral de la sociedad cubana, el turismo en la Isla toca fondo. Sin embargo, a pesar del escenario notablemente adverso y de la pérdida de confianza por parte de turoperadores y grandes cadenas, el régimen de La Habana confirmó la próxima realización de la Feria Internacional de Turismo en Varadero, como "una oportunidad única de conocer las bondades del archipiélago cubano", indicó la agencia estatal Prensa Latina.
"Está en plan la 44 Feria Internacional de Turismo de Cuba (FITCuba 2026), que se celebrará del 6 al 10 de mayo en el Centro de Convenciones Plaza América, del balneario de Varadero, el más importante del país. Feria dedicada al producto de Sol y Playa, y a Canadá como principal emisor turístico", detalló el citado medio, que en ningún momento menciona la aciaga crisis del sector en la Isla.
"En 1959 Varadero tenía tres hoteles, y actualmente supera los 60, con más de 21.000 habitaciones, de las cuales el 80% están en hoteles de 4 y 5 estrellas. Los hoteles están distribuidos en una amplia zona que se extiende por 23 kilómetros a lo largo y (casi) a lo ancho de toda la península de Hicacos", dijo Prensa Latina, que pasó convenientemente por alto los cierres recientes de instalaciones y que buena parte de estas tantas habitaciones llevan meses vacías debido a la baja demanda del destino Cuba.
"Este es el principal destino cubano de Sol y Playa, atractivo para quienes visitan el lugar y descansan allí, sean cubanos o extranjeros", agregó, volviendo a pasar por alto que, durante un largo periodo, los cubanos tuvieron vetada la entrada a dichos hoteles.
Un dato relevante es que FITCuba estará dedicada a Canadá, en un momento en el que el turismo desde dicho país ha perdido fuelle debido al poco atractivo de la Isla. La semana pasada, horas después de que Air Canada, la principal aerolínea de ese país, anunciara la suspensión de los vuelos a Cuba ante la falta de combustible en los aeropuertos de la Isla para repostar sus aviones, WestJet, Air Transat y Sunwing, las otras empresas que vuelan al país, acordaron hacer lo mismo.
En este contexto, La Habana sigue hablando del "gran potencial" de la Isla; sin embargo, se trata de un juego retórico sin peso en la realidad. Así, "la debacle de la industria turística cubana en 2025 presagió que en 2026 la industria iba a desplomarse. Al alcanzar la cifra de turistas más baja en los últimos 20 años, no quedaba duda de que 2026 iba a ser el año del quiebre del sector", dijo Emilio Morales en un artículo para DIARIO DE CUBA. Los poco menos de 50 días que han transcurrido de este año le dan la razón.
"Pero no son las acciones de la Administración Trump las que han derribado la industria del ocio en Cuba. La locomotora de la ruinosa economía cubana se ha descarrilado como consecuencia de la mutación del sistema de gobernanza del país a un Estado mafioso. La expoliadora acción de GAESA de tomar control de las finanzas del país y hacer con ellas lo que les venga en gana a los oligarcas que la controlan, sin ningún tipo de supervisión, provocó el descalabro de la economía. Los sectores que dan soporte a la industria turística colapsaron por no ser atendidos financieramente de forma correcta", enfatizó Morales.
Asimismo, resaltó: "Esta realidad ha traído como consecuencia que el destino Cuba quede fuera de la cartera de opciones de los principales turoperadores mundiales. Las alertas de viaje emitidas por los gobiernos de los principales mercados emisores de turistas a Cuba han sido otro factor que ha impactado en la disminución del arribo de visitantes. Nadie quiere viajar al infierno, y es en esto en lo que se ha convertido el mercado turístico cubano: un puro infierno".