Vietnam se ha convertido en otro aliado que expresa pública y frontalmente sus reservas con el régimen de Cuba ante las dificultades para llevar sus inversiones a la Isla. Ello se hizo manifiesto durante un encuentro protocolar entre funcionarios de ambos países, que debió mantener al aburrido tono diplomático.
En la reunión, que tuvo lugar en Hanoi el miércoles 23 de julio, entre el viceprimer ministro y ministro de Relaciones Exteriores de Vietnam, Bui Thanh Son, y el primer viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Gerardo Peñalver, no solo se intercambiaron lisonjas.
Según el reporte de la agencia oficial vietnamita, Bui Thanh Son "pidió a Cuba que continúe coordinando esfuerzos para eliminar dificultades y obstáculos, creando condiciones favorables para la inversión y los negocios de las empresas vietnamitas" en la Isla.
Lo anterior debe leerse entre líneas. Según La Habana, hasta mediados de 2024 había seis proyectos de inversión vietnamitas en Cuba, que abarcan la agricultura, la energía y los bienes de consumo. Entre ellos están la empresa ViMariel JSC, dedicada a la producción de pienso para la alimentación animal; Thai Binh Corp, que fabrica detergente y pañales, y Agri VMA, con una planta de alimento animal e inversiones en la producción de arroz en la Isla.
En abril último, el presidente de la Cámara de Comercio de Cuba, Antonio Luis Carricarte Corona, dijo al medio oficial Vietnam Plus que "en el sector de la construcción, las empresas vietnamitas han pasado de ser solo exportadoras a convertirse en productoras en Cuba, lo que garantiza productos competitivos y de calidad. También han extendido su presencia a sectores clave para la agricultura cubana, como la producción de fertilizantes y pienso".
El funcionario aseguró que Hanoi además "participa en un sector vital para el desarrollo cubano en los próximos años: la producción de electricidad a partir de fuentes de energía renovables. Ya hay empresas vietnamitas que han comenzado a operar en este campo".
Carricarte Corona enfatizó que Vietnam es el segundo socio comercial de Cuba en Asia, solo por detrás de China, y el primero en inversión.
En 2024, trascendió que Pekín enfrió sus relaciones comerciales con La Habana, cansado de esperar que el régimen de Cuba haga cambios de mercado en su economía. El diario Financial Times citó a diplomáticos y funcionarios del gigante asiático, quienes comentaron que en privado los chinos han instado al régimen cubano durante mucho tiempo a pasar de una economía planificada verticalmente a un modelo más orientado al mercado, como en China.
La Habana debe cientos de millones de dólares a grandes empresas chinas, como Huawei y Yutong, que le suministraron vehículos, maquinarias y tecnología. Pekín anuló el contrato de importación de azúcar de Cuba, una cuota anual de poco más de 400.000 toneladas que para La Habana era una prioridad. La caída de la producción azucarera de la Isla acabó con ese acuerdo.
Y si bien aún existe un intercambio que, por parte de La Habana, implica la venta de níquel, productos del mar, tabacos de lujo, cooperación biotecnológica, entre otros, si en 2017 las compras de la Isla en China fueron de 1.700 millones de dólares, en 2022 solo llegaron a 1.100 millones, según cifras oficiales.
Lo anterior es muy significativo, si se compara con los 160.000 millones de dólares que invirtió China en América Latina y el Caribe a partir de 2005. Hoy los principales aliados comerciales regionales de Pekín son Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, México, Perú y Venezuela, todos ellos importantes exportadores de materias primas y donde el gigante asiático ha financiado la construcción de infraestructuras.
Pero volviendo a la reunión entre Bui Thanh Son y Gerardo Peñalver, el reporte desde Hanoi apunta que el funcionario cubano "expresó su profundo agradecimiento al Partido, Estado y pueblo de Vietnam por su comprensión y continuo apoyo a Cuba en los últimos años; afirmó que Cuba siempre ha apreciado y buscado profundizar aún más las relaciones tradicionales especiales y la cooperación integral con Vietnam".
Aquí está el eje de la cuestión: Hanoi ha hecho incontables donaciones a La Habana, la última de ellas 10.000 toneladas de arroz entregadas en abril pasado. Esto, mientras se queja del embargo de Washington y hace compras de más de 200 millones de dólares en EEUU, las que paga al contado y por adelantado, solo en el primer semestre de 2025.
Este mismo mes, la economista Carola Salas, directora del Centro de Investigaciones de Economía Internacional (CIEI) de la Universidad de La Habana, dijo en el programa Cuadrando la caja, de la televisión estatal, que, si bien la inversión extranjera es una vía de solución ante la sostenida debacle de la economía de la Isla, "Cuba tiene que trabajar para insertarse eficientemente en esos esquemas, no es llegué y ya, resolví. Son contextos heterogéneos, difíciles, y el país tiene que llegar aportando soluciones".
La especialista indicó que, según las agencias mundiales de evaluación de riesgos financieros, Cuba está al borde del default, "y eso es fatal para los inversores extranjeros, que no quieren colocar su dinero en el país porque es tremendamente riesgoso".
Salas destacó, además, la urgencia de "facilitar el proceso de inversión extranjera" y "dar señales positivas a los inversores, algo que se lograría, en buena medida, con un correcto manejo de la deuda externa".
Ustedes creen que los verdeolivos van a permitir que Vietnam los desplace de su monopolio de tiendas en dólares, productos etc, etc .Estos mafiosos se sacan un ojo por tal que el otro no vea.
¿De qué trabas hablan, de las de no cobrar o de las de cobrar pero no poder repatriar lo cobrado?
Japón también quiere cooperar, van a mandarle un asesor para ahorrar la poca electricidad que queda. Es el señor Yosiquito Katao.
El régimen cubano se ha sentido tan confiado en mantener el poder, que aún sabiendo que su economía no da más y que es un total fracaso, que no ha querido ceder un ápice a una economía más abierta, aún con sus socios políticos que todavía se atreven a hacer negocios en la isla.
Sus mandamases nonagenarios, y sus títeres más jóvenes, están siendo tan obtusos y prepotentes, que piensan que con represion, estarán eternamente en el poder, sin darle un respiro a un pueblo que no aguanta más, para los más viejos es muy posible que esto suceda, pues por ley de vida ya no pueden durar mucho más, pero para su descendencia y títeres, las probabilidades son diferentes. Ya se les ha hecho tarde y cuando la bomba acabe de explotarle en la cara, no tendrán tiempo para más, los verdaderos magnates huirán con sus familias a disfrutar del dinero robado, quien sabe a donde y el resto pagarán por sus desmanes, si la justicia divina existe.