En medio del resquebrajamiento integral de la sociedad cubana, que afecta a cada uno de los sectores de la vida del país, la crisis y las restricciones también habrían llegado al entorno de los diplomáticos extranjeros destinados en La Habana, quienes, a pesar de la vida acomodada que suelen tener, también se quejan, aunque no pública ni directamente, del impacto de la debacle de la Isla en sus acciones financieras, indicó el medio especializado Breitbart en un reportaje al respecto.
El medio apuntó a "la quiebra de los bancos cubanos" y subrayó que según una fuente con conocimiento de causa que no fue revelada, "varias embajadas europeas y asiáticas en La Habana han comenzado a tener dificultades para acceder a sus fondos".
En tal sentido, el legislador ucraniano Maryan Zablotskyy dijo a Breitbart que la sede diplomática de Kiev en La Habana está entre las afectadas. "Si habla con cualquier embajada en Cuba, le dirán que el Gobierno cubano está congelando los fondos que recibe para su financiación", dijo y sostuvo que, mientras "el Gobierno cubano suele exigir que las embajadas extranjeras utilicen sus bancos estatales, en los últimos años, estos fondos se han congelado cada vez más sin que se vislumbre un fin".
"He escuchado problemas con esto al menos de ucranianos, japoneses, canadienses, muchos países de la UE, Georgia, Azerbaiyán", dijo y detalló que el dinero depositado en las cuentas bancarias cubanas está destinado a financiar salarios, alquileres y otros gastos y, por tanto, es vital para el funcionamiento de las sedes diplomáticas.
A raíz de esta situación, Breitbart contactó con los ministerios de Asuntos Exteriores de Japón, Canadá, Georgia y Azerbaiyán, así como con los gobiernos de Suecia, España, Polonia y Argentina y el Departamento de Estado de EEUU, buscando explicaciones, pero, más allá de escusas, solo Varsovia y Washington brindaron comentarios al respecto.
"Según la información proporcionada por la embajada de Polonia en La Habana, la insolvencia de los bancos en Cuba afecta a todas las personas físicas y jurídicas con cuentas en moneda extranjera", dijo el Departamento de Información del Ministerio de Asuntos Exteriores de Polonia en un comunicado en el que sostuvo, además que "actualmente, nadie puede retirar fondos de estas cuentas". Asimismo, Varsovia describió la situación del flujo de caja como una crisis universal en la Isla.
Por su parte, el Departamento de Estado indicó que "si bien la embajada de EEUU en La Habana no depende del sistema bancario del régimen cubano, hemos escuchado que las misiones extranjeras en la Isla enfrentan dificultades para acceder a los fondos de sus cuentas en los bancos cubanos; esto también es algo común para los cubanos comunes".
En abril, las autoridades cubanas habrían comunicado a varias empresas extranjeras asentadas en el país que no podrían repatriar las divisas que tienen en cuentas bancarias en la Isla, que en algunos casos ascienden a varios millones de dólares, lo que generó "un fuerte malestar entre las compañías afectadas", informó la agencia EFE.
En un artículo sobre el tema para DIARIO DE CUBA, la economista Rafaela Cruz apuntó: "Que el régimen ponga cepo a las divisas en Cuba no es grave, es gravísimo. No poder repatriar ganancias o capital es uno de los mayores temores de cualquier inversor extranjero —es justicia poética cuando la dictadura ataca a quienes negocian con ella—. Si el castrismo tuvo que recurrir a esta medida que, sin dudas, es la última opción de cualquier Gobierno, es porque está no solo quebrado, sino en pánico".
En un texto anterior sobre el tema, en un contexto en el que el sistema financiero de la Isla ofrece una baja fiabilidad, Cruz escribió: "El calamitoso funcionamiento de la banca cubana nada tiene que ver con la llegada o no de remesas, pero la propiedad de esa banca 'revolucionaria' en manos del castrismo sí es un problema, porque a EEUU parece no gustarle eso de enviar sus dólares al banco de sus enemigos, quienes practican el tráfico humano —y cuanto tráfico puedan practicar—, además de mantenerse, como poco, patrocinando el terrorismo. El problema no es de la banca, sino del dueño del banco".
Y los barcos de guerra que tienen esos gobiernos para reclamar sus dineros. Que le hagan una visita para traerle dinero y de pasada que les metan dos cañonazos a los piratas de la Habana.
Esto, como dice Cruz, no es grave, es gravísimo, supone un problema a nivel de Estados, o sea no es ya el grave problema de no dejar repatriar las ganancias a los empresarios extranjeros, lo cual es un ahuyentador de la inversión, el más efectivo espantapájaros contra la inversión extranjera directa sino que ya echan mano de los fondos de las embajadas, lo cual puede suponer un problema político, la crisis es tal que ya están dañando la imagen del régimen a nivel diplomático.
No hay mejor evidencia que ésta para terminar de acuñar que el régimen está en la más completa bancarrota, si fuéramos un país normal, una el gobierno ya habría dimitido en pleno y dos alguien se estaría encargando de gestionar un fondo de ayuda urgente con el FMI para salir de esta situación límite en que se encuentra el país.....!!!!!
Pues que sigan así, a ver si así esos países dejan de "colaborar" con los pedigüeños.
Son tan ladrones, estafadores y corruptos, que ya ni las apariencias guardan. Le roban a los nacionales, a los que emigran, a las pocas empresas que se atreven a hacer negocios en la isla, le dejan de pagar a los pocos que se atreven a darles algún crédito y como si fuera poco ahora también le meten mano al dinero de las representaciones diplomáticas. La vergüenza es una palabra desaparecida de su vocabulario.