El ministro de Finanzas y Precios de Cuba, Vladimir Regueiro Ale, informó este lunes que el Presupuesto del Estado en 2024 resultó con un déficit fiscal de 79.528 millones de pesos, cifra inferior en 67.863 millones de pesos a la prevista inicialmente. No obstante, al explicar la reducción del déficit, evidenció que esta se basó en la reducción del gasto social y del financiamiento al sector empresarial.
"Este resultado estuvo determinado por un sobrecumplimiento de los ingresos fiscales del 7% y una ejecución de los gastos inferior a un 8% respecto a lo planificado", citó el portal oficial Cubadebate la presentación del ministro de su Informe de liquidación del Presupuesto del Estado en el año 2024, ante la Comisión Económica de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), que lleva a cabo el Quinto Periodo de Sesiones de su X Legislatura.
Esos elementos, señaló Regueiro Ale, según lo citó el portal oficial, confirman el cumplimiento de la Ley 164 "Del Presupuesto del Estado para el año 2024", en cuanto a los enmarcamientos presupuestarios previstos.
El ministro cubano explicó que los gastos corrientes fueron inferiores a lo previsto en un 7%, "debido principalmente al incumplimiento en un 13% de los financiamientos al sector empresarial, motivado por la disminución de niveles de actividad".
"Esto tiene estrecha relación con la situación electro-energética en el país", justificó.
Asimismo, dijo que en la actividad presupuestada, que concentra la ejecución de las políticas sociales, se dejó de ejecutar un 5% del gasto planificado, tras haber destacado que "desde el Presupuesto del Estado se brinda atención prioritaria a la Asistencia y Seguridad Social, Salud Pública y Educación, con un 63% del total del gasto social".
A la inejecución del 5% del gasto planificado en la actividad presupuestada, Regueiro Ale añadió que se dejaron de ejecutar los gastos de inversiones, también en un 5%.
"En conjunto, estas desviaciones provocaron una inejecución del gasto total del 8% respecto a lo aprobado, lo cual no es favorable e impacta negativamente en los niveles de actividad económica", afirmó.
El ministro destacó que el déficit fiscal representó el 6,5% del Producto Interno Bruto (PIB) a precios corrientes —que ha sufrido un desplome del 11% en cinco años, según informó el ministro de economía de Cuba, Joaquín Alonso Vázquez, en el propio periodo de sesiones de la ANPP—. De acuerdo con Regueiro Ale, tal resultado acentúa la tendencia de los últimos años de mejorar este indicador.
"Significa que el Estado está logrando equilibrar mejor sus ingresos y gastos, con base en una mejor disciplina fiscal", subrayó.
También informó que los tributos representaron el 64% del total de los recursos financieros recaudados, consolidándose como la principal fuente de financiamiento del Presupuesto.
"Inciden en el sobrecumplimiento de los ingresos las políticas tributarias concebidas en el Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía adoptadas en 2024, que influyeron positivamente en el comportamiento de los ingresos", aseguró Regueiro Ale, intentando atribuir efectos positivos al bautizado popularmente como el "paquetazo económico", que hasta el momento no muestra los resultados esperados, según las propias autoridades.
"Estas medidas estuvieron orientadas a ampliar la base tributaria, reducir beneficios fiscales no justificados y fortalecer la disciplina fiscal, en correspondencia con los objetivos del plan de estabilización macroeconómica", afirmó el ministro cubano de Finanzas y Precios.
En su intervención no faltaron las quejas por "la agudización" del embargo estadounidense, y "la inflación persistente en los mercados internacionales", a los que culpó por la falta de crecimiento económico de Cuba.
Aunque Regueiro Ale no pudo evitar que su discurso revelara la relación entre la reducción del déficit y la disminución del gasto social —publicitado por el régimen cubano durante décadas—, el economista cubano Pedro Monreal fue más incisivo al respecto en su cuenta de X, en la que conectó la contracción del déficit y la del nivel de vida de la población.
"El atribuido 'carácter social del presupuesto', pieza clave del relato oficial que destaca el alto porcentaje que ocupa lo social en el gasto de la actividad presupuestada, soslaya la erosión de la base de ese 'carácter social' debido a la reducción del porcentaje que representa en el PIB", escribió el economista.
"Probablemente el discurso gubernamental continúe ignorando una estadística oficial que es concluyente: el presupuesto pierde calidad social cuando se estabiliza la proporción del desembolso social como porcentaje de un gasto presupuestario total encogido en relación con el PIB", subrayó.
"La contracción de gasto presupuestario ayuda a reducir déficit, pero también tiende a erosionar el efecto positivo que tradicionalmente ha tenido en Cuba el 'gasto de gobierno' en el crecimiento del PIB. El gasto de gobierno es el segundo mayor factor de la demanda global", apuntó Monreal.
"Pequeñas variaciones porcentuales en la dinámica de los dos principales agregados del PIB (gasto de hogares y de gobierno) tienen efectos importantes en el PIB. La combinación de la 'austeridad' fiscal y de una compresión de salarios y pensiones es claramente recesiva", criticó.
"Una notable característica de la reciente política de 'austeridad' en Cuba ha sido la reducción del porciento que representan en el PIB cinco de los seis principales gastos del presupuesto. Indica una reducción del 'esfuerzo' económico en la utilización de recursos en la gestión pública", explicó el economista.
En ese sentido, señaló que "la transición hacia la austeridad fiscal en Cuba no ha sido homogénea a nivel de sectores sociales. La dispar dinámica del gasto presupuestario ha beneficiado a burócratas y militares y ha perjudicado a educadores, personal de salud, vulnerables y jubilados".
Asimismo, consideró que mientras los diputados no se salgan del guion de "lectura de informes, preguntas políticamente correctas, quejas puntuales, aprobación por unanimidad", la liquidación del presupuesto continuará siendo "un insípido simulacro parlamentario".
Sobre la afirmación que hizo este mismo lunes la ministra de Trabajo y Seguridad Social, Marta Elena Feitó, de que en Cuba no hay mendigos, Pedro Monreal dijo que se trató del "discurso más insolentemente reaccionario de 'la continuidad'".
"Parece que a la 'ministra' no le importan los pobres, sino que se vean. Los tilda de borrachos, simuladores e ilegales", reprochó.
"Señora, el combate es contra la pobreza, no contra los pobres", le recordó el economista a la ministra y le exigió detener "esos desvaríos y proponga salarios y pensiones decentes".
“Déficit Fiscal”, cómo se atraganta de mierda la Dictadura con esos términos, tratan de imitar a los países que verdaderamente funcionan, Cuba es una Plantación llena de esclavos que no produce ni un mísero boniato, y viven de remesas, tumbes y donaciones, DC deja esa muela bizca.