El régimen cubano continúa apostando por alianzas económicas que le permitan paliar la profunda crisis interna que atraviesa, esta vez a través de una renovada relación con Emiratos Árabes Unidos. En Dubái se celebró recientemente la primera sesión del Comité Económico Conjunto entre ambos países, con el objetivo de fortalecer la cooperación bilateral en sectores clave como el comercio, la energía, el turismo, la biotecnología y la seguridad alimentaria, recogió el portal informativo Zawya.
La reunión fue copresidida por el primer viceministro cubano de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Carlos Luis Jorge Méndez, y su homólogo emiratí, Abdullah Ahmed Al Saleh, quienes hablaron de la importancia de establecer un marco de trabajo conjunto que garantice la implementación de acuerdos y facilite el intercambio de delegaciones comerciales y foros de negocios.
Según datos oficiales, el comercio bilateral no petrolero entre Cuba y los Emiratos Árabes Unidos superó los 39 millones de dólares en 2024, con un crecimiento del 46,4% respecto a 2022. Solo en el primer trimestre de 2025, este tipo de comercio creció un 5,6% en comparación con el mismo período del año anterior. Más de 825 marcas cubanas operan actualmente en el mercado emiratí.
El Gobierno cubano, enfrentado a un colapso económico estructural y una severa escasez de divisas, ve en esta alianza una oportunidad para atraer inversiones en áreas sensibles como la agricultura, el procesamiento de alimentos, la energía renovable y la industria farmacéutica.
Ambas partes resaltaron también la necesidad de fomentar el emprendimiento y las pequeñas y medianas empresas, así como promover el turismo mediante exposiciones conjuntas, intercambios de conocimientos y tecnologías digitales.
Pese al optimismo mostrado por las delegaciones oficiales, las posibilidades de que estas promesas se traduzcan en alivios concretos para la población cubana siguen siendo inciertas. Como en otros acuerdos internacionales promovidos por el régimen, la falta de transparencia, los obstáculos internos a la inversión privada y el férreo control del aparato estatal suelen limitar el impacto real sobre la economía nacional.
Las relaciones de Cuba con Emiratos Árabes Unidos se han fortalecido en los últimos años, con frecuentes encuentros diplomáticos, así como donaciones y transacciones comerciales. El primer ministro cubano, Manuel Marrero, visitó a inicios de 2024 la nación árabe para participar en la Cumbre Mundial de Gobiernos, y se reunió con el jeque Mohammed Bin Rashid Al Maktoum, primer ministro, vicepresidente de Emiratos Árabes Unidos y emir de Dubái. Según la prensa estatal cubana ambos "ratificaron el interés de trabajar por fortalecer los lazos económicos, comerciales, financieros y de cooperación, y llevarlos al mismo nivel de las relaciones políticas y diplomáticas".
Marrero Cruz aprovechó su viaje para intentar atraer turista a la Isla e intercambió personalmente con representantes de las agencias turísticas, líneas aéreas y empresarios de Emiratos Árabes Unidos.
Un día antes, fue anunciado un acuerdo entre los gobiernos de Cuba, Emiratos Árabes y Brasil, para aliviar el hambre de los cubanos, con dinero de la nación árabe. La comida, por un valor de 50 millones de dólares sería enviada desde Brasil, según informó la agencia estatal Prensa Latina, que no recogió qué aporta el Gobierno cubano en el acuerdo.
Emiratos Árabes es un país sin instituciones democráticas elegidas democráticamente ni partidos políticos, por lo que los ciudadanos no tienen vía legal ni pacífica de cambiar el Gobierno, como ocurre en Cuba, donde solo es legal el Partido Comunista y la Constitución impone el modelo socialista.
Quiren llevar musulmanes terroristas a Cuba. Musulmán terrorista es un pleonasmo; con decir musulmán ya se entiende lo demás.