Back to top
Obituario

Muere Raúl Borges, el padre que luchó durante décadas por la libertad de su hijo preso político

El opositor cubano, fallecido a los 86 años, alcanzó a reencontrarse con Ernesto Borges Pérez en abril de 2025, tras casi 27 años de cárcel.

La Habana
Raúl Borges, padre el exprisionero político cubano Ernesto Borges.
Raúl Borges, padre el exprisionero político cubano Ernesto Borges. S. Jerez Álvarez/Facebook

El opositor cubano Raúl Borges Álvarez, quien dedicó décadas a reclamar la liberación de su hijo, el exprisionero político Ernesto Borges Pérez, y a denunciar las condiciones de encarcelamiento de otros reclusos, murió el domingo 11 de octubre en La Habana, a los 86 años. Llevaba más de un mes hospitalizado en el centro conocido como La Covadonga, donde su estado de salud se había deteriorado gravemente.

Según informó Cubanet, Borges permanecía encamado y padecía escaras, bronconeumonía, insuficiencia cardíaca e infección urinaria. Había sufrido dos episodios de isquemia y se encontraba en estado de sepsis.

Mari Paz Martínez Nieto, presidenta de la Asociación para la Paz Continental (ASOPAZCO), confirmó su fallecimiento a Martí Noticias y recordó su papel como fuente de información sobre la situación de los presos políticos. Durante casi 15 años mantuvo contacto con Borges, quien le enviaba testimonios sobre las condiciones de su hijo y las de otros reclusos. La organización llegó a conocerlos como "las crónicas de Raúl".

Martínez Nieto también denunció las dificultades que enfrentó Borges durante sus últimos meses para conseguir medicamentos y materiales de curación. Según su testimonio, la falta de gasas y antibióticos, junto con los apagones que interrumpían el suministro eléctrico necesario para su respirador, agravaron las condiciones en que recibió atención.

Antiguo oficial de contrainteligencia incorporado posteriormente a la oposición, Borges convirtió la liberación de su hijo Ernesto en la causa central de su activismo. Presidió el Partido por la Unidad Democrática Cristiana de Cuba y participó en iniciativas opositoras y campañas por la excarcelación de presos políticos.

En una entrevista concedida a DIARIO DE CUBA en septiembre de 2017, cuando su hijo llevaba 19 años en prisión, denunció que mantenerlo encarcelado constituía un "ensañamiento injustificable". Entonces explicó que Ernesto padecía 12 enfermedades, nueve de ellas crónicas, y recordó las condiciones de aislamiento en las que había permanecido durante años en la prisión de máxima seguridad de Guanajay.

Ernesto Borges Pérez había sido detenido en julio de 1998, cuando era capitán de la Dirección de Contrainteligencia del Ministerio del Interior (MININT). Fue acusado de tentativa de espionaje por intentar entregar a funcionarios estadounidenses información sobre 26 agentes que el Gobierno cubano preparaba para introducir en Estados Unidos y países de la OTAN. La Fiscalía militar solicitó inicialmente la pena de muerte, posteriormente conmutada por 30 años de cárcel.

Durante años, Raúl Borges denunció las restricciones impuestas a su hijo, sus problemas de salud y las dificultades para comunicarse con él. También realizó gestiones ante representantes de la Iglesia Católica y funcionarios estadounidenses para conseguir su liberación.

En su entrevista con DIARIO DE CUBA, Raúl Borges recordó que, cuando el cardenal Jaime Ortega intercedió en 2010 ante Raúl Castro por la liberación de Ernesto, el entonces gobernante respondió que los exmilitares presos "eran un caso de él". Borges interpretó aquella respuesta como una señal de que la suerte de su hijo dependía de una decisión personal del general.

La excarcelación llegó el 24 de abril de 2025, después de casi 27 años de reclusión. El propio Raúl Borges comunicó la noticia a Cubanet. "Estamos muy felices de tener a mi hijo en casa", declaró entonces, al tiempo que lamentó que la madre de Ernesto hubiera muerto sin poder verlo libre.

El reencuentro le permitió cumplir una aspiración que había sostenido durante buena parte de su vida, aunque su propia salud se encontraba ya muy deteriorada. Según Martínez Nieto, "la posibilidad de volver a tener a su hijo en casa supuso para él una alegría excepcional".

Necesitamos tu ayuda: apoya a DIARIO DE CUBA

Más información

Sin comentarios

Necesita crear una cuenta de usuario o iniciar sesión para comentar.