El juicio contra la influencer cubana Anna Sofía Benítez, conocida en redes sociales como Anna Bensi, y su madre, Caridad Silvente, por presunto "delito contra la intimidad personal y familiar" fue aplazado, aunque las acusadas ignoran cuándo se celebrará, informó la joven a través de un video publicado en su página de Facebook.
La vista oral había sido programada para el 17 de septiembre, luego de que el proceso judicial, que había sido archivado, fuera reabierto en julio.
Sin embargo, días antes de la fecha fijada, Anna Bensi y su madre fueron informadas de que no se realizaría, debido a "problemas personales" de la jueza.
"A día de hoy, todavía no hay fecha", indicó la influencer. Explicó además que la presunta víctima del delito, un policía, desea que ella y su madre se disculpen en un video, mientras su abogado pide una sanción de limitación de libertad.
"El policía implicado en el caso lo que está pidiendo es que mi mamá y yo hagamos un video de disculpa pública, un video retractándonos, y lo subamos a las redes sociales, para él recuperar su moral. Pero el abogado de ese policía lo que está pidiendo para mi mamá y para mí son dos años de limitación de libertad", contó Anna Bensi.
La joven señaló que está a punto de cumplirse un año desde que publicó su primer video en las redes sociales y aseguró que no dudaría en hacerlo otra vez, incluso sabiendo de antemano las consecuencias que tendría.
"Si a mí me dieran la oportunidad de devolver el tiempo atrás, ya sabiendo toda la represión que me caería encima, sabiendo todo lo que iba a perder, créanme que lo volvería a hacer", afirmó.
Anna Bensi también aprovechó la oportunidad para precisar que no es una líder ni le interesa la política como camino profesional.
El incidente en el que se basa la acusación contra ella y su madre se produjo el 10 de marzo, cuando el policía en cuestión se presentó en la vivienda de ambas a entregar una citación de la Seguridad del Estado para Silvente.
"Ante esta situación, tomamos la decisión de grabar y publicar en redes sociales el momento, como medida para nuestra seguridad", explicó la joven posteriormente en su cuenta de X.
El policía ha alegado que la grabación vulneró su "derecho a la intimidad" y que se siente "amenazado" tras la difusión de su identidad en redes sociales.
Si bien en un primer momento el régimen cubano impuso a ambas una medida de prisión domiciliaria, el caso fue archivado en abril, pero reabierto después de que Anna Bensi polemizara en Facebook con el exespía del régimen y actual coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), Gerardo Hernández.
A finales de junio, luego de que Hernández la atacara verbalmente, la joven respondió: "Tú tienes todas las de perder y lo sabes. En el fondo de tu corazón sabes que tu tiempo está llegando".
A principios de julio, la joven activista fue sometida a un interrogatorio de más de ocho horas por agentes de la Seguridad del Estado, que la hicieron salir de la estación policial entre lágrimas, tras las amenazas vertidas contra ella y su madre.
El hostigamiento contra Anna Bensi no es nuevo, pero se incrementó luego de que se reuniera en abril con el jefe de la misión diplomática de EEUU en Cuba, Mike Hammer.
El experto en temas legales de DIARIO DE CUBA Edel González Jiménez señaló, en un análisis del caso publicado en este medio, que la imputación contra la influencer y su madre podría ser una nueva modalidad represiva implementada por el régimen cubano.
"Resulta válido preguntarse si estamos ante un patrón especialmente preocupante de judicialización de conductas vinculadas con la libertad de expresión: trasladar a una querella promovida por el funcionario supuestamente ofendido un conflicto que, en otros momentos, el aparato represivo habría perseguido mediante otras figuras penales de naturaleza pública y más agresivas y, por tanto, más mediáticas", indicó el jurista y destacó el hecho de que el proceso seguido contra Anna Bensi y Caridad Silvente permite que el régimen cubano no aparezca directamente como perseguidor.
"Ya no aparece en primer plano un Estado persiguiendo una publicación incómoda. Aparece un ciudadano —aunque sea agente de la autoridad— que afirma que su intimidad fue lesionada y solicita protección judicial. Es aquí donde reside el aspecto que debemos observar con particular atención", subrayó González Jiménez.
"El problema, sin embargo, no consiste en que un policía pueda querellarse. Un agente policial también posee derechos y puede acudir a los tribunales cuando considere que otra persona los ha lesionado. Negarle esa posibilidad simplemente por su condición de funcionario resultaría igualmente contrario a la igualdad ante la ley", advirtió.
Mija, te están dando un chance los de la DGI para que rectifiques y te pierdas de Cuba.
Hazlo cuanto antes. No cometas al error de esperar ese juicio. De quedarte en Cuba te espera una condena de al menos 5 años.
Anda, empínate y piérdete de la isla naufraga conocida como Cuba.
Nemo, no crea, la deben estar luchando, pero todavía no han visto señales del otro lado del charco.
Yo en su lugar, hiciera caso a tu sugerencia.
Bueno, los del Directorio Estudiantil Universitario, el nefasto 26 de Julio no le tomaban fotos precisamente a los esbirros de Batista....