La escalada represiva del régimen cubano ha encontrado en las desapariciones forzadas una herramienta a la que acude cada vez con más frecuencia, documentó el grupo de asesoría legal Cubalex, que contabilizó al menos 53 de estos hechos en el primer semestre de 2026. La organización recordó que se trata de "una práctica prohibida por el derecho internacional que continúa siendo utilizada por las autoridades cubanas como mecanismo de represión, castigo e intimidación".
Si bien muchos de los casos se resolvieron en pocas horas, otros "se prolongaron durante varios días, manteniendo a familiares y allegados en una situación de absoluta incertidumbre", denunció Cubalex, que detalló que hay un patrón común en cada uno de ellos: "la negativa de las autoridades a informar sobre el paradero o la situación de la persona privada de libertad, colocándola fuera de la protección de la ley durante un período de tiempo".
La organización enfatizó que "el ocultamiento deliberado del paradero de las personas privadas de libertad incrementa el riesgo de torturas, malos tratos y otras violaciones graves de derechos humanos, además de profundizar el sufrimiento de sus familiares".
Detalló, asimismo, que la mayoría de los eventos registrados estuvieron asociados a detenciones arbitrarias, muchas de ellas ejecutadas para impedir el ejercicio de derechos fundamentales como la libertad de expresión, reunión o manifestación pacífica.
"Varias desapariciones ocurrieron en el contexto de protestas sociales o de operativos represivos desplegados para impedirlas", remarcó, y sostuvo que no se trata de hechos aislados, sino de "una herramienta de control social y represión política".
Entre los hechos más graves del periodo analizado, Cubalex destacó la incertidumbre sobre el paradero de decenas de reos tras el motín ocurrido en la prisión de Canaleta, en Ciego de Ávila, el 19 de febrero.
"El motín fue reprimido con extrema violencia. Posteriormente, numerosos reclusos fueron trasladados sin que sus familiares conocieran su destino o estado de salud. Durante esos días circularon incluso reportes en redes sociales sobre posibles fallecidos, aunque Cubalex no pudo verificar esa información de manera independiente", detalló, dejando claro que, si bien no pudo verificar las muertes, las desapariciones forzadas a raíz de estos hechos sí están documentadas.
La organización se refirió, además, a "las desapariciones forzadas de varios ciudadanos que arribaron a Cuba desde Florida en una lancha rápida y cuyo paradero permaneció oculto durante días tras ser detenidos por las autoridades". Asimismo, el deportista Javier Martín "Spiderman" permaneció desaparecido durante varios días, hasta que el régimen reconoció que lo tenía encarcelado en Villa Marista.
De igual forma, Cubalex recordó las desapariciones sufridas por varios de los manifestantes que protagonizaron una intensa protesta contra el régimen en Contramaestre. Estos hechos fueron denunciados ante el Comité contra la Desaparición Forzada de las Naciones Unidas, que emitió "solicitudes de acción urgente" que fueron ignoradas por La Habana.
Más allá de la gravedad de las propias desapariciones, Cubalex denunció la falta de mecanismos legales efectivos en la Isla para hacerles frente y advirtió que, "en el contexto actual de la judicatura cubana, resulta impensable la existencia de autoridades judiciales que conciban el habeas corpus como un verdadero escudo del ciudadano frente al poder del Estado".
Con este panorama, y ante la amenaza constante de que la situación vaya a más, Cubalex concluyó que "la falta de información a los familiares, la ausencia de recursos judiciales efectivos y la impunidad con que actúan las autoridades consolidan un escenario de profunda indefensión para las víctimas y sus allegados".