El cubano de 13 años Alex Javier Hernández González fue golpeado y arrestado por agentes de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), durante la represión de la protesta que se produjo el miércoles 22 de julio en Santiago de Las Vegas, en el municipio habanero Boyeros, denunció su madre en un video difundido en Facebook.
La mujer, cuyo nombre se desconoce hasta el momento, contó en declaraciones al perfil de Facebook "Mandy Caos" que pudo ver a su hijo tras la detención y, más allá de lo relatado por él, vio las huellas de la golpiza.
De las palabras de la mujer se deduce que Alex Javier hizo saber su edad a los policías con el objetivo de que dejaran de golpearlo, pero consiguió todo lo contrario.
"(…) dice que más golpes le daban. Me decía: 'mamá, ahí fue cuando más duro me dieron por la cabeza'", explicó la mujer. "Tiene golpes aquí (señalándose la cabeza), en el cuello; (tiene) la espalda llena de piñazos, llena de golpes", describió.
Después de golpearlo, los agentes trasladaron al adolescente a la estación de Policía de Calabazar, donde su madre pudo verlo al día siguiente por la tarde, tras recibir una llamada telefónica.
Ella suponía que su hijo había ido a pescar durante la noche anterior y la sorprendió el hecho de que hubiera sido arrestado durante la protesta.
El menor aseguró, según su madre, que lo golpearon cuatro policías, cuando ya el grupo más grande de manifestantes se había ido. Los agentes intentaron hacerlo decir que fueron los participantes en la protesta los que lo agredieron físicamente, pero él se negó.
La mujer también contó entre lágrimas que, cuando fue a verlo, su hijo le pidió que llamara a su papá.
En estos momentos, Alex Javier Hernández González se encuentra en el centro de internamiento para menores bajo la jurisdicción del Ministerio del Interior (MININT), que está ubicado en Guanabacoa y es conocido como "El Combinadito".
El caso de este menor confirma que, a la hora de reprimir el disenso o las manifestaciones de descontento con las autoridades, al régimen cubano no le importa la edad de quienes protestan o son sospechosos de haberlo hecho.
Entre los cubanos que fueron arrestados durante las protestas antigubernamentales de julio de 2021, varios no habían alcanzado la mayoría de edad. Yoel Misael Fuentes García, quien tenía entonces 16 años, fue alcanzado en una pierna por un disparo de la Policía, en la comunidad La Güinera, del municipio habanero Arroyo Naranjo.
Durante 2026, varios niños han sido detenidos en el contexto de protestas en Cuba. El caso que más resonancia internacional alcanzó fue el de Jonathan Muir Burgos, quien fue excarcelado en junio, después de pasar más de tres meses en prisión.
Fue arrestado el 16 de marzo, tres días después de participar en la protesta que estalló en Morón, Ciego de Ávila, durante un largo apagón. En abril, el régimen lo trasladó a la prisión para adultos de Canaleta, a pesar de sus 16 años, y le imputó el delito de sabotaje, que podía costarle una pena de entre siete y 15 años de cárcel.
A mediados de julio, el grupo de asesoría jurídica Cubalex denunció que el régimen cubano mantenía encarcelados a tres menores de edad que fueron detenidos en junio tras una protesta antigubernamental en Contramaestre, Santiago de Cuba.