Las condiciones deplorables de las cárceles del régimen cubano son motivo de denuncias constantes por parte de los reos, sus familiares y organismos de derechos humanos. En este contexto, las muertes en los penales son cada vez más frecuentes y dos nuevos decesos ocurrieron en días recientes en la Prisión Provincial de Guantánamo, una de las más mortíferas en los últimos meses, documentó el grupo de asesoría legal Cubalex.
Así, el recluso común Jorge Luis Iglesias Rodríguez, conocido como "Tin Tan", falleció como consecuencia de una infección en la próstata. Además, en junio había sido diagnosticado con tuberculosis, enfermedad para la que no recibió el tratamiento adecuado.
Al hilo de lo anterior, Cubalex apuntó que "debido a las precarias condiciones de vida en la prisión, muchos reclusos fuman bagazo de los tablones mezclado con picadura de tabaco". "Esta práctica ha contribuido al aumento de enfermedades respiratorias entre la población penal, entre ellas la tuberculosis", subrayó.
Al propio tiempo, el joven recluso Rolando Yunior Rodríguez Torres falleció tras pasar un mes ingresado en el hospital. "El muchacho ingirió una sobredosis de medicamentos en el centro penitenciario y las autoridades no le brindaron atención médica a tiempo. Solo cuando su estado era crítico decidieron trasladarlo a un centro hospitalario, una maniobra recurrente para evadir la responsabilidad institucional antes del deceso", destacó Cubalex.
La organización enfatizó que "estos dos casos se suman al patrón de negligencia y violencia institucional documentado por Cubalex en las cárceles cubanas". "Las condiciones inhumanas de reclusión, la falta de atención médica oportuna, la propagación de enfermedades y la ausencia de medidas efectivas de prevención y protección continúan poniendo en riesgo la vida y la integridad de las personas privadas de libertad", recalcó.
Así, mientras el régimen incumple su obligación de preservar la vida de los reos bajo su custodia, en lo que va de 2026, Cubalex ha registrado 32 muertes en prisiones del país. Al analizar la cifra, la entidad señaló que esta "refleja la grave crisis del sistema penitenciario cubano".
En tal sentido, ponderó que "el Estado tiene la obligación de prevenir situaciones de riesgo, garantizar atención médica adecuada, adoptar medidas eficaces para evitar la propagación de enfermedades dentro de los centros penitenciarios, proteger a las personas bajo su custodia frente a cualquier amenaza e investigar de manera independiente, imparcial y efectiva toda muerte ocurrida en prisión". Sin embargo, el régimen de La Habana incumple de forma sistemática cada uno de dichos mandatos.
Con este panorama cada vez más exacerbado en la Isla, la directora del Centro de Documentación de Prisiones Cubanas, Camila Rodríguez, enfatizó que "el sistema penitenciario cubano es hoy un espacio de degradación humana y represión política. No se trata de fallas aisladas, sino de una política estructural de castigo y silencio que requiere una respuesta internacional firme".