La Seguridad del Estado del régimen cubano ha intensificado el hostigamiento contra familiares de presos políticos en Santa Clara, en un intento por identificar a los responsables de la aparición constante de carteles antigubernamentales en la ciudad, reportó Martí Noticias.
Una de las personas citadas fue Margarita Márquez Blanco, esposa y madrastra de los presos políticos Serguey Pozo Tagle y Yamislán Pozo Águila. Según denunció al medio, el pasado 12 de junio fue convocada sin previo aviso a la quinta unidad de la Policía de Santa Clara, donde permaneció alrededor de media hora antes de ser interrogada por dos agentes de la Seguridad del Estado.
De acuerdo con su testimonio, los oficiales alternaron un tono aparentemente cordial con amenazas para intentar obtener información sobre los autores de los mensajes de protesta.
"Ellos amenazándome porque a cada rato amanece el pueblo de Santa Clara de una punta a la otra lleno de cartelitos y ellos no saben quién está poniéndolos. Por tanto, andan amenazando a cuánta gente se les ocurre que pueda ser activista y lo citan para ver a quién le sacan la información, a ver quién es", declaró al medio.
Márquez Blanco forma parte de una familia que ya ha sido blanco de la represión. Su esposo, Serguey Pozo Tagle, y su hijastro, Yamislán Pozo Águila, cumplen condenas por el presunto delito de "propaganda contra el orden constitucional", tras repartir octavillas en Santa Clara con llamados a un "día cero" bajo la consigna Cuba Primero.
En los últimos meses, Santa Clara ha registrado una creciente aparición de carteles y pintadas contra el régimen en calles, edificios públicos y otros espacios urbanos. La persistencia de estas acciones, pese al fuerte despliegue policial, ha llevado a la policía política a ampliar las citaciones e interrogatorios contra activistas y opositores.
La protesta mediante grafitis también se ha extendido a otras zonas del país. En Contramaestre, Santiago de Cuba, residentes consultados por el mismo medio reportaron la aparición de consignas que exigen la salida del Partido Comunista, reclaman un cambio político y llaman a los ciudadanos a manifestarse.
"Contramaestre en candela: Carteles por dondequiera. Las carreteras escritas. Frente a la casa de mi hijo rayaron todo y pusieron carteles", relató una vecina bajo condición de anonimato.
El Observatorio Cubano de Conflictos, un proyecto de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FDHC), también ha documentado en fechas recientes la proliferación de carteles y grafitis con mensajes como "Libertad" y "Abajo el comunismo" en distintas provincias del país.
El grupo considera que estas expresiones anónimas reflejan el creciente descontento ciudadano ante la crisis económica, los apagones y la falta de libertades, en un contexto de fuerte vigilancia y represión que dificulta otras formas de protesta pública.