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Represión

El régimen ordena trasladar al cubano de 16 años Jonathan Muir a la cárcel donde estalló un motín en febrero

Defensa CD denuncia 'improvisación institucional, precariedad en las condiciones del sistema penitenciario', tras la devolución del menor al Departamento Técnico de Investigaciones.

Ciego de Ávila
Jonathan Muir Burgos.
Jonathan Muir Burgos. Yoaxis Marcheco Suárez/Facebook

La Fiscalía Municipal de Morón, Ciego de Ávila, impuso la medida cautelar de prisión preventiva —la más severa de las previstas por la Ley del Proceso Penal— al cubano de 16 años Jonathan Muir Burgos y ordenó su traslado a la cárcel de Canaleta. Ese penal fue escenario en febrero de un motín, reprimido con violencia por las fuerzas del régimen.

El traslado se produjo el miércoles, dos días después de que transcendiera que el adolescente cubano fue imputado del supuesto delito de sabotaje, por el que podría pasar al menos siete años en prisión, por participar en las protestas que estallaron el pasado 13 de marzo en el municipio avileño durante un largo apagón.

La información fue proporcionada por la familia del menor en un audio, que fue difundido por la organización Defensa Cuba Decide (CD) en sus redes sociales.

En el audio, un allegado cuenta que Muir Burgos lo llamó, el miércoles por la mañana desde el Departamento Técnico de Investigaciones (DTI) de Morón, donde ha estado recluido desde el 16 de marzo, para decirle que lo habían sacado y lo habían llevado para el penal de Canaleta.

Sin embargo, la falta de electricidad en la prisión impidió el registro del adolescente en el sistema, por lo que tuvo que ser devuelto al DTI.

"Se supone que por la tarde lo lleven otra vez para Canaleta, para la prisión preventiva", dijo el familiar.

Hasta el momento, se desconoce si el menor fue llevado nuevamente al centro penitenciario avileño.

Defensa CD denunció en su página de Facebook que el episodio de traslado Muir Burgos a la cárcel de Canaleta, seguido de su retorno al DTI refleja "improvisación institucional, precariedad en las condiciones del sistema penitenciario y una alarmante ausencia de garantías legales".

Asimismo, advirtió que "este tipo de traslados, realizados sin notificación previa a la familia ni al abogado, y sin sustento jurídico transparente, constituyen una forma de presión psicológica contra el menor y su entorno".

"Este tipo de prácticas —que simulan movimientos penitenciarios sin ejecución efectiva— pueden interpretarse como mecanismos de intimidación que incrementan la angustia e incertidumbre de la familia", subrayó la organización.

La periodista Lucía Alfonso Mirabal señaló en un artículo publicado recientemente en DIARIO DE CUBA que la detención de Muir Burgos coloca nuevamente bajo escrutinio "el uso del sistema penal en Cuba como herramienta de control social. Los hechos apuntan a una práctica que trasciende el caso individual: la instrumentalización de la justicia para castigar el ejercicio de derechos fundamentales, incluso cuando quien los ejerce es un menor de edad".

Sobre la acusación de sabotaje, una de las figuras más graves del Código Penal cubano, con penas que pueden oscilar entre siete y 15 años de prisión en su forma básica, la periodista apuntó que "esta calificación supone un salto cualitativo en la respuesta estatal, al ubicar hechos vinculados a la protesta social en el ámbito de los delitos contra la seguridad del Estado".

La periodista también destacó la incompatibilidad del caso de Jonathan Muir Burgos con el ordenamiento legal de Cuba, donde la legislación penal vigente establece condiciones restrictivas para exigir responsabilidad penal a menores de entre 16 y 18 años. "El Artículo 18 del Código Penal no deja margen a interpretaciones arbitrarias: solo procede dicha responsabilidad cuando concurren supuestos agravados claramente definidos", recordó Mirabal Alfonso.

"Nada de esto se verifica en el caso de Muir Burgos. No existe constancia de una conducta individualizada que encaje en los elementos del delito de sabotaje, diseñado para sancionar ataques a infraestructuras o servicios estratégicos. La imputación apunta, por tanto, a una extensión artificiosa del tipo penal con fines de ejemplaridad", criticó.

El pasado 25 de marzo, el Tribunal Provincial de Ciego de Ávila rechazó la tramitación de un recurso de habeas corpus presentado en favor del adolescente.

Su padre, el pastor Elier Muir Ávila, conocido por sus denuncias públicas contra el régimen cubano, dijo al medio independiente El Toque que el menor "se nota muy nervioso y con miedo".

También denunció que las autoridades no le habían suministrado el tratamiento que necesita para la deshidrosis en la piel que padece. Debido a esta enfermedad, a Muir Burgos se le ha alojado un estreptococo beta hemolítico y un estafilococo, que lo han llevado, en el pasado, a un estado grave de salud, con peligro para su vida.

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2 comentarios

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Profile picture for user Ana J. Faya

Horrible lo que hacen con cubanos que no debieran ir a prisión. No les importa que sea un menor.

Profile picture for user Balsero

El ADN Castro siempre ha tenido como herramienta para mantener el poder, el uso de la represión, de todo tipo y en todos los niveles. Concentra sus fuerzas para golpear o encarcelar, pero no le puede dar a la gente un nivel de vida decoroso. Habría que preguntarle a Silvio "Susurro" Rodríguez si está contento con que un jóven de 16 años esté preso por manifestarse pacíficamente. Si tuviera una cuota de hombría, reclamaría por su libertad, pero no es más que un tracatán guitarrero.