Las protestas, denuncias y acciones cívicas en Cuba son un fiel reflejo del resquebrajamiento integral de la vida en la Isla. Así, el Observatorio Cubano de Conflictos (OCC) registró en el recién concluido mes de enero 953 acciones de este tipo que, si bien representan una disminución del 28,51% respecto al mes anterior, incluyen una cifra récord de desafíos al estado policial.
Dichos desafíos, 395 en total, estuvieron "caracterizados por cuestionamientos directos al sistema y sus altos dirigentes, en un mes definido por los acontecimientos en Venezuela y el zafarrancho de atrincheramiento del régimen", subrayó el OCC.
Al hilo de lo anterior, la organización sostuvo que sus registros concernientes al primer mes de 2026 "indican que la captura de Nicolás Maduro, los cambios positivos en Venezuela y el progresivo enfoque de la Administración Trump en el caso cubano han alentado en la Isla una esperanza creíble de poder librarse con ayuda externa de un régimen totalitario, opresivo y sordo a cualquier reclamo de mejorar el miserable nivel de vida de la población".
"Ello se ha traducido en un significativo desplazamiento de las protestas de raíz económica y social (411), hacia desafíos abiertos (395, lo bastante atrevidos como para motivar represalias de la policía política) que, junto con las acciones represivas (147), acumularon 542 anotaciones del OCC basadas en Derechos Civiles y Políticos", detalló.
"La tendencia de los cubanos en enero a apuntar sus dardos contra los altos dirigentes y el sistema, pese al conocimiento de los severos castigos que se imponen por estas acciones bajo leyes como las de desacato y propaganda contra el orden constitucional, denota una creciente conciencia de cuál es la razón última de todos los males en Cuba, y un optimismo respecto a que la hora del pueblo 'ya viene llegando'", agregó.
El malestar se manifestó en enero, según los registros del OCC, "en forma de cacerolazos, grafitis (incluyendo uno en pleno Malecón de La Habana), vandalizaciones e incendios de vallas propagandísticas y propiedades estatales, pero sobre todo en una prodigalidad de directas y posts en Facebook, artículos periodísticos, declaraciones a medios internacionales e independientes, así como cientos de comentarios críticos en webs independientes y del Gobierno".
Al propio tiempo, "el mes volvió a ser escenario de largas e injustas sentencias y peticiones fiscales, incluso por expresarse en las redes, así como de una intensificación, aparentemente motivada por los acontecimientos en Venezuela, de cercos, detenciones arbitrarias, amenazas, prohibiciones, cortes selectivos de internet y teléfonos, hackeos, ciberacoso y otros métodos contra opositores, activistas, periodistas independientes e intelectuales disidentes".
"En esa misma cuerda, tuvieron lugar amenazas y medidas coercitivas contra estudiantes y reclutas del servicio militar, multas y detenciones a emprendedores privados, y citaciones policiales o detenciones a ciudadanos que expresaron en las redes simpatía por EEUU", resaltó el OCC.
En enero, el deterioro de los servicios públicos motivó 86 manifestaciones de descontento, provocadas fundamentalmente por los largos apagones, los cortes de agua y de otros servicios básicos. Así, "hubo protestas presenciales en los municipios habaneros de La Lisa y Luyanó, y las redes desbordaron de sarcasmo y enojo al conocerse que, mientras justificaba los apagones por falta de combustible, el régimen estuvo revendiendo desde finales de 2024 en Asia hasta el 60 % del crudo que recibía de Venezuela", indicó el OCC.
"Con el Gobierno de Cuba anticipando que declarará en breve un Estado de Guerra (que incluiría un estado de excepción), el drama de los reclutas del Servicio Militar descolló en enero entre las 62 entradas sobre Otros Problemas Sociales", detalló el observatorio.
Así, "se conoció de un endurecimiento de las multas y hasta amenazas de prisión para los que evaden la conscripción o se niegan a ser llamados a filas", dijo, al tiempo que denunció "sorpresivas operaciones 'rastrillo' de recogida de jóvenes en edad militar y testimonios de ex reclutas sobre los abusos sufridos en las unidades militares, así como la noticia del reciente pase de algunas a la fase de 'disposición combativa'".
Las acciones de enero son una muestra de que los cubanos insisten en desafiar al régimen, pero con un claro movimiento hacia las plataformas digitales, aunque sin perder el pulso de la calle.
Las condiciones para un levantamiento civil en Cuba están más que dadas, solo falta la chispa que encienda el detonador. Mientras más sea la represión más presión se le agraga a la olla y eso es bueno. El régimen nunca ha sido tan vulnerable como hoy. Aislado y abandonado a su suerte por sus aliados ya no enfrenta „al imperialismo“ , sino a su propio pueblo, que es más peligroso. Los días que se avecinan son inciertos porque todo puede ocurrir. Esperemos que para bien.
Nadie en Cuba quiere ese maldito régimen, por mucho que los comunistas de afuera y los pan con bistec pataleen y lloren pretendiendo que les preocupa que el pueblo sufra y decidiendo por uno como han hecho los Castro por seis décadas.
Dicen que por la escasez de petróleo, la PNR ha disminuido la cuota de gasolina a las perseguidoras. Eso hace que en muchos lugares no patrullen como antes. Por eso está habiendo actos de vandalismo sobre vallas propagandísticas. Esperen unos días, que ya se va poniendo sabroso...