Agosto fue en Cuba un mes que demostró con vehemencia el resquebrajamiento integral de la Isla. Fue, a propósito de la debacle nacional, "un mes en el que los cubanos expresaron fuertemente su hastío por los constantes apagones y la cada vez más crítica falta de agua y otros servicios públicos", indicó el Observatorio Cubano de Conflictos (OCC) en su más reciente informe al respecto.
Así, la organización registró un récord de 1.023 protestas, denuncias y acciones cívicas en Cuba en el octavo mes del año. "Los desafíos al Estado policial continuaron estallando en calles, muros y redes sociales; y las denuncias por la inseguridad ciudadana experimentaron una alarmante duplicación en su saldo de muertes, desapariciones, violencia y delincuencia", detalló el OCC.
"El territorio más activo fue La Habana, con 367 protestas y denuncias. Les siguieron, por este orden, Santiago de Cuba (98) Matanzas (88), Granma (49) y Camagüey y Holguín con 43 cada una", resaltó el informe.
La organización destacó, además, que la mayor cantidad de protestas y denuncias estuvieron agrupadas bajo la categoría de "Servicios públicos", toda vez que se produjeron 286 hechos relacionados "con los diarios y larguísimos apagones de hasta 30 horas que han desestabilizado por completo la vida y la siquis de los cubanos", así como con "el significativo empeoramiento de la crisis en el abasto de agua potable". "Ambos problemas motivaron al menos cinco protestas de vecinos en las calles que lograron resultados, aunque también detenciones", sostuvo.
Entretanto, la categoría "Desafíos al Estado policial" se ubicó segunda en agosto con 172 protestas y denuncias. "Estas acciones contestatarias lo bastante audaces como para provocar una reacción represiva incluyeron nueve protestas físicas como cacerolazos, bloqueos de calles y plantones ante gobiernos locales. También, 54 acciones cívicas clandestinas, entre ellas 13 grafitis antigubernamentales y sabotajes a propiedades del Estado", resaltó el OCC.
De igual forma, el observatorio compiló 166 protestas o denuncias en la categoría "Inseguridad Ciudadana", una alarmante duplicación de las 83 de julio, con un continuado aumento en los últimos tres reportes mensuales de cubanos muertos por la violencia social, criminal, o de género: de 12 en junio, a 20 en julio, a 28 al cierre de agosto, según la estadísticas de esta organización.
Por su parte, las protestas o denuncias relacionadas con el estado calamitoso de la salud pública en el país fueron 104, lo que significa un salto notable respecto a las 41 de julio. Mientras, la categoría "Alimentación-Inflación-Agricultura" terminó en quinto lugar en el registro de agosto del OCC con 92 protestas, denuncias o acciones cívicas.
"Temas destacados en agosto en la clasificación de protestas y denuncias relacionadas en la categoría 'Otros problemas sociales' (71) fueron: la pérdida de población de la Isla; el suicidio de otro joven recluta del Servicio Militar; el trabajo infantil; el incremento de los suicidios de adolescentes; el imposible costo para los padres del nuevo curso escolar, que comienza con un elevado déficit de maestros; la prostitución impulsada por la crisis económica y de valores y asistida por aplicaciones telefónicas y el endurecimiento de las condenas por tráfico o expendio de drogas como una forma de frenar la epidemia de drogas baratas y dañinas como 'El Químico'", agregó el OCC.
"La condición de Estado totalitario de Cuba, del cual dependen los ciudadanos para prácticamente todas sus necesidades básicas, convierte en conflictos los que en sistemas libres pudieran considerarse problemas individuales o colectivos para los cuales hay una variedad de soluciones posibles. Las personas en Cuba, en cambio, dependen para solucionar sus problemas de un Estado que tiene intereses ideológicos contrarios a esas soluciones y que incluso ha renunciado gradualmente al antiguo pacto comunista de ofrecer un salario y otros beneficios adecuados como salud pública, alimentación, educación y seguridad social a cambio de mantener en un puño los derechos civiles y políticos", concluyó la organización de derechos humanos.