El preso político cubano Yosvany Rosell García Caso fue devuelto a la prisión provincial de Holguín el viernes 12 de diciembre, dos días después de ser trasladado de terapia intermedia a la sala de penados del Hospital Clínico Quirúrgico Lucía Íñiguez Landín, y diez después de poner fin a una huelga de hambre que se prolongó durante 40 días.
El envío a prisión de García Caso fue dado a conocer por su esposa, Mailin Rodríguez Sánchez, en su página de Facebook, donde denunció también la negativa del personal del hospital a darle un diagnóstico sobre el estado de salud real de su esposo, tras la prolongada inanición.
"En el día de ayer, 12 de diciembre del 2025, Yosvany Rosell García Caso, preso político y de conciencia, a pesar de su estado salud por lo que sufrió, y muy pronto para mi criterio, fue trasladado ya para la prisión provincial de Holguín", escribió Rodríguez Sánchez.
"Cabe destacar que hemos exigido resultados de su estado de salud, consecuencias, un diagnóstico, cualquier información sobre la salud de mi esposo, y nos ha sido negado", añadió.
García Caso cumple una condena de 15 años de privación de libertad por participar en las protestas antigubernamentales del 11 de julio de 2021.
Fue ingresado en la sala de penados del hospital provincial el 19 de noviembre, cuando llevaba 29 días sin comer. Cuatro días después, tuvo que ser trasladado a la unidad de terapia intermedia, debido a complicaciones en su estado de salud.
El día número 40 de la protesta, un equipo médico presionó a la familia para que firmara un consentimiento para administrar sueros y realizar pruebas a García Caso en contra de su voluntad.
DIARIO DE CUBA pudo identificar de manera independiente a dos de esos facultativos, que violaron principios internacionales al presionar a los allegados de García Caso con el objetivo de que depusiera la huelga: los doctores Luis Mario Carrasco Feria (cirujano) y Marcos Daniel Ramos Serrano (anestesiólogo), quienes se desempeñan como director y subdirector, respectivamente, del Hospital Clínico Quirúrgico Lucía Íñiguez Landín.
García Caso finalmente abandonó la huelga el 2 de diciembre, pero permaneció en terapia más de una semana.
La negativa del personal del hospital a proporcionarle a la familia del preso político cubano un diagnóstico preciso de su estado de salud impide conocer las secuelas que le ha dejado la protesta.