La represión en Cuba, tanto la que sucede en las calles como al interior de las deplorables prisiones y la ejercida por diversas instituciones del Estado, es el panorama habitual para decenas de personas en la Isla. En tal sentido, el preso político Alexander Verdecia denunció que fue víctima de una golpiza en prisión, al tiempo que el juicio contra el activista Alexander Peraza García quedó visto para sentencia, y Yosvany Rosell García Caso salió de terapia intermedia y fue trasladado a una sala de penados.
En el caso de Verdecia, este denunció, en una carta enviada a su familia y citada por Martí Noticias, que fue golpeado y vejado por las autoridades represivas de la prisión provincial Las Mangas, en Granma, "luego de que guardias descubrieran un artefacto improvisado que los reclusos usan para cocinar ante la escasez de alimentos en el penal", detalló el citado medio.
"Fui golpeado, maltratado física y verbalmente por el funcionario del orden del interior Wilber Soto Pérez y por un guardia apodado Masó", escribió Verdecia.
Durante el incidente, los guardias encontraron una cubeta con chorote de pinol de maíz —una bebida tradicional del oriente cubano—, que Masó botó por el drenaje del baño, además de confiscar los elementos utilizados para su cocción. "Le dije que los reclusos cocinaban alimentos debido a que los están sometiendo a inanición… que la prisión es un campo de concentración nazi", narró Verdecia en la carta y subrayó que tal comportamiento hizo enfurecer a los represores.
En este contexto tenso, el oficial lo esposó con las manos hacia atrás y lo golpeó en la nuca frente a otros reclusos. Una vez fuera del recinto, "Masó lo agredió también con la mano abierta" y luego "intentó empujarlo escaleras abajo con las manos sujetas a la espalda", sin lograrlo porque Verdecia se resistió, dijo a Martí Noticias la esposa del reo, la activista Eliannis Villavicencio.
Al propio tiempo, y como muestra de que las violaciones a los derechos humanos son política de Estado en Cuba, el juicio contra el activista Alexander Peraza García quedó concluso para sentencia, denunció él mismo durante una llamada telefónica con el medio independiente CubaNet.
Peraza García, quien se encuentra recluido en la prisión La Pendiente, en Santa Clara, fue juzgado "por divulgar en sus redes sociales diversas noticias sobre la situación de su municipio de residencia, así como por dar a conocer una serie de artículos de la Constitución de 1940 relacionados con los derechos humanos", resaltó dicho medio.
A pesar de que el proceso estuvo cargado de irregularidades y de que la única testigo en su contra fue una agente de la Seguridad del Estado que prestó testimonio vía telefónica, Peraza García consideró que le será ratificada la sentencia de diez años de privación de libertad por el supuesto delito de "propaganda contra el orden constitucional", lo que demuestra que el poder judicial se ha convertido en un arma represiva del régimen.
Finalmente, y luego de estar al borde de la muerte tras 40 días en huelga de hambre y sed, el preso político cubano Yosvany Rosell García Caso fue trasladado desde la terapia intermedia del Hospital Provincial de Holguín a la sala de penados de la propia entidad, como muestra de que se va recuperando de los estragos provocados en su cuerpo por el acto de protesta.
Asimismo, su esposa, Mailin Sánchez, celebró que tanto ella como sus hijos pudieron ver al reo, "aunque no como quisiéramos, en casa, como debe ser, libre y con su familia", apostilló. "Lo vimos con buen estado de ánimo, muy firme y manteniendo su postura y convicciones", agregó en una publicación en su perfil de Facebook.
Estos casos demuestran que "el régimen cubano ha institucionalizado el castigo político como herramienta de control social. La detención arbitraria, las desapariciones forzadas y la violación sistemática del debido proceso ya no son excepciones, sino la norma", afirmó esta semana Javier Larrondo, presidente de Prisoners Defenders.
El activista resaltó que "estamos ante la mayor ola represiva en seis décadas. Cuba vive hoy un terrorismo de Estado que se aplica de forma sistemática, organizada y con total impunidad".