El régimen cubano desplegó en las últimas horas nuevas operaciones de intimidación contra activistas y miembros de organizaciones civiles, con operativos policiales, amenazas de encarcelamiento y restricciones arbitrarias a la libertad de movimiento. Diversas plataformas denunciaron que la ofensiva ocurre justo antes del Día Internacional de los Derechos Humanos, este 10 de diciembre, una fecha tradicionalmente marcada por un aumento de la vigilancia y el hostigamiento estatal.
El Consejo para la Transición Democrática en Cuba (CTDC) reportó visitas de agentes de la Seguridad del Estado a cuatro de sus integrantes: Eroisis González, Fernando Palacio, Juan Manuel Moreno y Zelandia Pérez. En los casos de Moreno y Pérez —ambos convalecientes de chikungunya— se establecieron operativos que les prohíben salir de sus viviendas bajo amenaza de ser acusados de "desacato".
La represión incluyó amenazas explícitas. Agentes aseguraron a Moreno que, si aparecía un solo grafiti en La Habana, podría "no volver a ver la luz del sol", en alusión a la campaña impulsada desde el exilio por el líder opositor José Daniel Ferrer. El propio vicepresidente del CTDC, Manuel Cuesta Morúa, fue detenido el 5 de diciembre para ser interrogado por esa iniciativa. El Consejo calificó las acciones como "un acto de hostigamiento inaceptable dirigido contra ciudadanos pacíficos comprometidos con la democracia".
A esta escalada se suman denuncias procedentes del Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), que registró presiones y citaciones arbitrarias contra colaboradores en Camagüey, Santa Clara y otras provincias. Entre los afectados figuran Juan Carlos Hernández Zaldivar, Cecilia Castellano Guillén, Ramón Jiménez Arencibia, Irel Gómez Moreira y Lázara Sánchez Fiallo, sometidos a restricciones que incluyen prohibiciones de tránsito, de reuniones dentro del hogar, interrogatorios intimidatorios y órdenes de no salir el 10 de diciembre.
El OCDH advirtió que todos estos actos responden a un clima de intimidación premeditado. En uno de los casos, la tensión provocada por el operativo agravó el estado de salud de Gómez Moreira, quien ha sido sometido a múltiples cirugías cardíacas.
En paralelo, la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) lanzó un llamamiento urgente reclamando una amnistía general para unos 1.200 presos políticos, más de 740 de ellos en cárceles que describe como "infrahumanas". En una declaración enviada a DIARIO DE CUBA la organización denunció torturas, hambre, falta de atención médica y la muerte de al menos seis manifestantes encarcelados desde las protestas del 11J.
La UNPACU afirmó que Cuba es hoy "el país del hemisferio occidental donde más sistemáticamente se violan los derechos humanos" y respaldó la Campaña por la Amnistía General y la Despenalización del Disenso, impulsada por el CTDC. La agrupación pidió a la ONU, al papa, a la Unión Europea, a la OEA y a los parlamentos democráticos que ejerzan presión internacional sobre el régimen cubano.
A las denuncias del CTDC, la UNPACU y el OCDH se sumó este mismo 10 de diciembre la líder de las Damas de Blanco, Berta Soler, quien reportó un operativo sostenido de la Seguridad del Estado alrededor de su vivienda y de la sede del movimiento femenino en Lawton. Según explicó, tanto ella como el exprisionero político Ángel Moya amanecieron nuevamente bajo vigilancia estricta.
"Hoy continúa el operativo represivo (…) los represores también vigilan la sede de las Damas de Blanco, donde residimos", escribió Soler en su perfil de Facebook. Vecinos le confirmaron la presencia de varias patrullas y agentes encubiertos apostados en las esquinas de Martínez y D, en Lawton, el mismo punto donde —según la activista— comenzó el despliegue el 8 de diciembre.
El reporte de Soler se suma a una larga serie de acciones preventivas utilizadas habitualmente por la policía política para inmovilizar a las Damas de Blanco durante fechas simbólicas.
También los activistas Yamilka Lafita, de La Habana, y José Antonio López, de Santiago de Cuba, informaron de prohibiciones de salir de sus viviendas este miércoles.
"Acaba de irse de mi domicilio el oficial Mario, que no puedo salir de mi casa o seré detenido", dijo López a DIARIO DE CUBA .
Lafita publicó en Facebook que "hoy, 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos, un señor mayor que se presentó como 'jefe de los combatientes Eduardo'" fue a su casa acompañado de dos policías para informarle que no puede salir.
"Dicen que 'por el motivo que yo sé'. No importa. Mi puerta puede estar vigilada, pero mi voz no la callan. Mi homenaje, mi dolor, mi apoyo absoluto y mi solidaridad inquebrantable están con mi pueblo, con los presos políticos, con los desaparecidos, con las madres que alzan la voz y siguen luchando por el derecho a la libertad de sus familias, con cada cubano que hoy resiste aunque le cueste la libertad o el exilio. Porque los derechos humanos no se celebran: se defienden. Y mientras tenga aliento, los defenderé", escribió.
Las organizaciones coincidieron en que la nueva ola represiva, combinada con el deterioro económico y sanitario del país, refuerza un escenario de creciente conflictividad social. Denunciaron además que el Gobierno intenta impedir cualquier manifestación pacífica, incluso mínima, en una fecha dedicada globalmente a la defensa de los derechos fundamentales.
Como dijo un gran filósofo y humanista: "¡Abajo los derechos humanos!"
Es muy lamentable que en Cuba no se respeten los ddhh bajo la actual dictadura represiva. Lo preocupante de este mundo hoy es que hay democracias en las que el respeto por los ddhh no es una prioridad para sus gobiernos. Para no hablar de regímenes autoritarios donde ese respeto tampoco existe. Lograr la aprobación de la Carta de DDHH en NNUU fue un logro indiscutible por el respeto de los seres humanos. Pienso que exigir su aplicación hoy es una necesidad por el bienestar de los habitantes de este planeta.