El preso político cubano Yosvany Rosell García Caso cumple este viernes 37 días en huelga de hambre, mientras permanece en la Sala de Penados del Hospital Clínico Quirúrgico de Holguín. "Lo reportan crítico y con fallo en los riñones", informó su esposa, Mailin Sánchez, en su perfil de Facebook, desde donde denunció que "cada segundo es peor y cuenta para el gran riesgo que corre su vida".
"¿Qué tiene que pasar para que este ser humano sea salvado y no le pase nada? Esta familia no tiene vida, estamos sufriendo y muriendo en vida", sostuvo. "Si a mi esposo le sucede algo, y mis hijos sufren, no tendré control sobre mi persona", alertó.
Por su parte, el grupo de asesoría legal Cubalex recordó que García Caso "permanece en terapia intermedia, con un deterioro progresivo agravado por su hipertensión crónica y padecimientos cardíacos. Su protesta tiene lugar tras más de cuatro años de injusto encarcelamiento, período en el que ha tenido que recurrir en varias ocasiones a huelgas de hambre para exigir su libertad".
"Negar información médica cuando una persona está en condición crítica incrementa la angustia de su familia, que tiene derecho a recibir información oportuna y veraz sobre su estado de salud, especialmente cuando su vida está en riesgo", dijo.
Esta semana, Sánchez informó que García Caso "comenzó con mareos, vómitos y diarrea, , y con síntomas gravespoco orine en sus riñones".
Además del deterioro de salud del preso político, Sánchez denunció que ella misma está siendo hostigada por la Seguridad del Estado. Según relató en una publicación anterior, personas de su entorno fueron amenazadas para que no se acercaran a su casa, lo que —afirmó— confirma que está "vigilada, reprimida y con el teléfono intervenido".
"Temo por mi vida. Hago responsables al G2, al DTI (fuerzas represivas del régimen) y a todas las personas involucradas del Gobierno cubano por lo que me pueda pasar. Me siento amenazada y perseguida", declaró.
"Su huelga es un acto de dignidad y resistencia frente a un sistema carcelario que lo mantiene sin acceso a atención médica adecuada, bajo vigilancia constante, en condiciones crueles, inhumanas y degradantes, aislado de sus derechos fundamentales y castigado por su postura política y por defender derechos humanos", enfatizó.
Al referirse a su caso, la activista Avana de la Torre escribió en su perfil de Facebook que García Caso "es un hombre joven al que el régimen le ha robado cinco años de su vida con una condena injusta; tiene hijos pequeños, una familia maravillosa que lo espera, y aun así sabe que lo único que tiene para rebelarse contra la tiranía es su propio cuerpo. Cada hora que pasa aumenta el riesgo para su vida y también la responsabilidad directa de la dictadura sobre lo que ocurra con él".
Esta semana, además, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó "preocupación por la delicada situación de salud" del preso político y urgió al régimen cubano a "liberarlo de inmediato".
Este hombre es valiente, pero insensato; las huelgas de hambre son totalmente inefectivas. El Estado está cometiendo un verdadero genocidio con la población y a nadie en el mundo ni dentro de Cuba parece importarle. Que un preso político se muera en la cárcel no va a tener repercusión en nada.