El preso político del 11J, Yosvany Rosell García Caso, cumple este viernes 30 días en huelga de hambre, a la que sumó en la jornada precedente una huelga de sed, luego de ser trasladado en estado crítico a la Sala de Penados del Hospital Clínico Quirúrgico de Holguín. "Según la información recibida, presenta signos de deshidratación severa", detalló el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH).
"A pesar de su negativa a recibir intervención médica, el régimen cubano sigue siendo responsable de garantizar su vida, asegurar un manejo médico ético y brindar información transparente y constante a su familia", enfatizó.
Por su parte, Mailin Sánchez, esposa de García Caso, escribió en su perfil de Facebook —espacio que ha convertido en una tribuna para denunciar la situación de su esposo—: "30 días en una huelga de hambre exigiendo ser libre. No lo dejemos morir, solo merece vivir. Tiene tres hijos que lo esperan en casa. Una buena persona que sufre injusticias".
"No se deja atender, ni tocar, ni examinar por los médicos, manteniendo firme su postura de su huelga de hambre", sostuvo en conversación con Martí Noticias.
De igual forma, a través de un video en Facebook, dijo: "Hago un pedido al Papa León XIV, a la ONU y a la Unión Europea, a todas las instituciones, a Amnistía Internacional. Hago un pedido de ayuda: libertad para Yosvany Rosell García Caso, libertad para todos los presos políticos".
García Caso "fue condenado injustamente a 15 años de privación de libertad por ejercer su derecho a disentir y exigir libertad. De esa condena, ya ha cumplido casi cinco años bajo condiciones inhumanas y represivas", detalló.
"Su huelga es un acto de dignidad y resistencia frente a un sistema carcelario que lo mantiene sin acceso a atención médica adecuada, bajo vigilancia constante, en condiciones crueles, inhumanas y degradantes, aislado de sus derechos fundamentales y castigado por su postura política y por defender derechos humanos", enfatizó.
Esta semana, como parte de los reclamos de la sociedad civil para exigir justicia no solo para García Caso, sino para los otros nueve presos políticos en huelga de hambre, la antropóloga Yenny Pantoja denunció que "los presos políticos en Cuba enfrentan no solo las peores condiciones de supervivencia, comparables con los esclavizados en los inmundos barracones, sino que no tienen medios de reclamar debido a la corrupción del sistema judicial, sin derechos constitucionales y con una fiscalía y abogados parcializados y vendidos a la propia corrupción sistémica".
"En medio de todo esto, las presas y presos políticos solo tienen su cuerpo para enfrentar a la injusticia; solo les queda su cuerpo encadenado, pero que aún les pertenece. Es ese el último recurso, la última opción que les queda para enfrentar al poder que los ignora y aplasta", dijo, al tiempo que, en referencia a los diez reos en huelga de hambre, destacó que "ni Machado ni Batista se atrevieron a tanto".
Las huelgas de hambre le tienen sin cuidado al régimen; este hombre se va a morir y nadie en Cuba se va a enterar. Los cubanos ya ni se inmutan cuando a una familia entera se le viene el techo encima en un derrumbe y se matan todos, ¿qué reacción se puede esperar pues de un pueblo donde la inmensa mayoría no sabe siquiera lo que es un preso político? Por eso Ferrer y tantos otros hicieron bien en tumbar la mula.