Este 20 de noviembre, el preso político cubano Yosvany Rosell García Caso cumple 29 días en huelga de hambre y su estado de salud es notablemente delicado. En tal sentido, su esposa, Mailin Sánchez, informó en su perfil de Facebook que el reo fue trasladado a la Sala de Penados del Hospital Clínico Quirúrgico de Holguín, luego de las presiones ejercidas en tal sentido. En medio del habitual secretismo de las autoridades del régimen, "su estado de salud todavía no me ha sido confirmado", dijo.
Este miércoles, Sánchez publicó en su perfil de Facebook un "llamado urgente a la Organización de las Naciones Unidas, a su Misión en Cuba, a la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, a la Relatora Especial sobre Derechos Humanos, y a toda la comunidad internacional, ante la crítica y peligrosa situación de mi esposo, Yosvany Rosell García Caso, preso político cubano recluido en la prisión Cuba Sí, Holguín, Cuba".
"Mi esposo se encuentra actualmente en huelga de hambre, decisión extrema a la que se ha visto obligado debido a las graves violaciones a sus derechos humanos fundamentales e inalienables", sostuvo.
García Caso "fue condenado injustamente a 15 años de privación de libertad por ejercer su derecho a disentir y exigir libertad. De esa condena, ya ha cumplido casi cinco años bajo condiciones inhumanas y represivas", detalló.
"Su huelga es un acto de dignidad y resistencia frente a un sistema carcelario que lo mantiene sin acceso a atención médica adecuada, bajo vigilancia constante, en condiciones crueles, inhumanas y degradantes, aislado de sus derechos fundamentales y castigado por su postura política y por defender derechos humanos", enfatizó.
Al mismo tiempo, el grupo de asesoría legal Cubalex recordó que "durante su encarcelamiento ha realizado otras huelgas como forma de protesta". Sostuvo, asimismo, que "en los últimos meses ha sufrido múltiples arbitrariedades, incluido el rechazo de atención médica, pese a que es hipertenso crónico y padece del corazón, lo que incrementa el riesgo para su vida".
En este contexto, la Iglesia Católica se interesó por la situación de García Caso, y el obispo auxiliar de Holguín, monseñor Marcos Pirán, se reunió con la familia del detenido, dijo a Martí Noticias el obispo de dicha ciudad, monseñor Emilio Aranguren.
Por su parte, el diácono Enrique González Pupo, capellán del centro penitenciario "El Yayal", solicitó un encuentro con el preso político, que estaba previsto para este miércoles, pero una llamada telefónica de un oficial del centro penitenciario indicó que sería avisado el jueves, algo que no ha ocurrido hasta este momento.
Sobre estos contactos, Sánchez indicó que había hecho un pedido para la atención religiosa de su esposo y recalcó: "Está en juego una vida. Y el tiempo corre. Así que estamos tomando los protocolos correspondientes". Además, agradeció la "buena atención" de las autoridades católicas locales: "muy preocupado, muy atento a venir hasta mi casa y tomar la inquietud que yo tenía y ver si se gestionaba la atención religiosa a mi esposo".
Esta semana, como parte de los reclamos de la sociedad civil para exigir justicia no solo para García Caso, sino para los otros nuevos presos políticos en huelga de hambre, la antropóloga Yenny Pantoja denunció que "los presos políticos en Cuba enfrentan no solo las peores condiciones de supervivencia, comparables con los esclavizados en los inmundos barracones, sino que no tienen medios de reclamar debido a la corrupción del sistema judicial, sin derechos constitucionales y con una fiscalía y abogados parcializados y vendidos a la propia corrupción sistémica".
"En medio de todo esto, las presas y presos políticos solo tienen su cuerpo para enfrentar a la injusticia, solo les queda su cuerpo encadenado pero que aún les pertenece. Es ese el último recurso, la última opción que les queda para enfrentar al poder que los ignora y aplasta", dijo, al tiempo que, en referencia a los diez reos en huelga de hambre, destacó que "ni Machado ni Batista se atrevieron a tanto".