El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) exigió este miércoles la libertad inmediata de la presa política Yilian Oramas García, tras conocerse su delicado estado de salud en la prisión Cuba-Panamá, en Mayabeque.
Según el activista Carlos Michael Morales Rodríguez, Oramas sufrió una descompensación y no está recibiendo medicamentos ni atención médica adecuada. El OCDH advirtió que la vida de la activista podría correr peligro y reclamó asistencia médica urgente y su excarcelación inmediata.
"El OCDH exige atención médica inmediata y adecuada, así como su libertad, antes de que esta situación tenga consecuencias irreparables", señaló la organización con sede en Madrid.
En un audio, Morales Rodríguez se hizo eco de la denuncia de María Josefa García, madre de la prisionera. La mujer denunció que su hija tiene la presión arterial y el azúcar descompensados debido a su diabetes, y presenta síntomas de una posible cardiopatía isquémica.
"En la prisión no hay medicamentos para tratar sus padecimientos, ni siquiera lancetas para medir el azúcar", dijo la mujer, quien aseguró que la dirección del penal se niega a hospitalizarla alegando falta de transporte.
"En otros momentos la han llevado al hospital, pero ahora no quieren hacerlo. Estoy convencida de que esto lo orienta la Seguridad del Estado. Quieren que mi hija se muera en una prisión", expresó la madre, quien responsabilizó a la policía política cubana por la vida e integridad física de Yilian Oramas García.
Enferma y castigada
Oramas, originaria de Santa Clara, cumple una condena de seis años de prisión por los delitos de "atentado" y "resistencia", tras participar en una protesta pacífica en agosto de 2021 frente a una funeraria de esa ciudad, donde exigía mejoras en la atención hospitalaria durante la pandemia.
La presa padece, además, del VIH, y desde hace meses enfrenta un deterioro progresivo de su salud. Diversas organizaciones, entre ellas Cubalex, han denunciado que no recibe retrovirales, ni dieta médica, ni seguimiento clínico.
También han documentado que la prisionera fue sometida a represalias por denunciar la falta de medicamentos y atención médica en el penal y que se le revocaron beneficios penitenciarios, como los pases o el régimen de menor severidad, por retrasarse en regresar a prisión debido a la falta de transporte.
Oramas ha realizado en el pasado huelgas de hambre para reclamar el restablecimiento de esos derechos, lo que ha agravado aún más su estado físico.
Organizaciones como el Centro de Documentación de Prisiones Cubanas y el propio OCDH han advertido que las condiciones en la cárcel Cuba-Panamá, donde se encuentran reclusos con VIH, son deplorables: escasean los medicamentos, el agua potable y la alimentación reforzada que requieren los pacientes inmunodeprimidos.
Ya Marcos Rubio lo ratifico, hay que soltar los mas de 700 presos politicos cubanos, porqué si no se la verán negra con pespuntes blanco.