La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó esta semana medidas cautelares en beneficio del preso político cubano Juan Enrique Pérez Sánchez, "tras considerar que se encuentra en una situación de gravedad y urgencia, dado que sus derechos a la vida, integridad personal y salud corren riesgo de sufrir un daño irreparable en Cuba", indicó el organismo en su página web.
Pérez Sánchez está privado de libertad desde 2021 y "se encuentra en riesgo producto de un cuadro febril y posible tuberculosis, entre otros cuadros médicos, los que no vienen siendo atendidos", denunció la CIDH. "Asimismo, desde su detención habría sido objeto de repetidas represalias y castigos relacionados con su participación en protestas", agregó, al tiempo que sostuvo que solicitó información sobre el reo al Estado cubano y este no la proporcionó.
En este sentido, la CIDH solicitó al régimen que "observe el deterioro reciente de su salud, sumado a la alegada falta de tratamiento médico y al actuar de agentes estatales que combinaría represalias en su contra y la negativa de brindarle atención médica oportuna".
Además, demandó a La Habana que "adopte las medidas necesarias para proteger los derechos a la vida, integridad personal y salud de Juan Enrique Pérez Sánchez", así como que "realice de manera inmediata una evaluación médica integral sobre su estado de salud, y se garantice la atención sanitaria adecuada mediante la definición precisa de un tratamiento médico, el acceso oportuno a los medicamentos requeridos y la información médica que se produzca".
El grupo de asesoría legal Cubalex informó este miércoles que Pérez Sánchez "fue trasladado recientemente del Hospital Nacional de Reclusos, donde estaba internado, al edificio 1 de la cárcel del Combinado del Este, junto con otros reclusos, a pesar de que todos continúan enfermos de tuberculosis".
Además, denunció que "no están recibiendo los medicamentos necesarios para la segunda fase del tratamiento, pese a que la tuberculosis es una enfermedad altamente contagiosa y representa un grave riesgo para la salud de toda la población penal".
En este contexto, el Observatorio Cubano de Derechos Humanos subrayó que "negarles la medicación es condenarlos a una muerte lenta y constituye una violación flagrante de los derechos humanos".
Pérez Sánchez, de 41 años, músico empírico oriundo del poblado de Vegas en el municipio Nueva Paz, Artemisa, y padre de cuatro hijos menores de edad, fue condenado a ocho años de prisión por los supuestos delitos de desórdenes públicos, desacato y sabotaje en un juicio que se extendió del 13 al 15 de diciembre de 2021 en el Tribunal de Santiago de las Vegas, en La Habana.
El activista ha realizado varias protestas en las cárceles de Melena del Sur, primero, y de Quivicán, después, declarándose más de una vez en huelga de hambre y cosiéndose la boca. En julio de 2023, en el aniversario del 11J, entró a desayunar al comedor de la prisión vestido de blanco y con un cartel que por un lado decía "Abajo la dictadura" y, por el otro, "Era tanto el hambre que nos comimos el miedo", la misma frase que llevaba consigo cuando salió a protestar en las calles de Nueva Paz.