La represión contra los familiares de presos políticos es una constante en el proceder diario del régimen de Cuba. En tal sentido, el padre del preso político Walnier Luis Aguilar Rivera, Wilber Aguilar Bravo, denunció este miércoles, a través de una transmisión en vivo en su perfil de Facebook, que durante septiembre ha sido "acosado y reprimido por la Policía" en cuatro ocasiones, como parte de un patrón que busca silenciarlo e impedir que exija los derechos de su hijo.
Aguilar Bravo detalló que, en cada uno de los hechos, fue interceptado "sin un acta de un fiscal, sin un delito, sin un problema, sin un nada". "La única solución que ustedes tienen en este país contra los ciudadanos es la represión", recalcó, al tiempo que ironizó sobre la presencia de una delegación del régimen en la Asamblea General de la ONU, donde "no hablan de la represión que viven los cubanos".
Asimismo, relacionó los hechos en su contra con la celebración de "fechas sensibles" para las autoridades, toda vez que, dijo: "cada vez que hay una fecha de alguna santa, algo religioso, un maleconazo, ahí viene el acoso".
Aguilar Bravo subrayó que lo que buscan los agentes represivos es abrir una causa penal en su contra. "Si yo me resisto al arresto, voy preso; me levantan una causa de desacato", dijo, al tiempo que advirtió que seguirá con su activismo: "Yo soy libre de caminar, yo no tengo delito". "Yo estoy luchando contra una injusticia", agregó.
"Cuando yo salga a gritar, voy a gritar 'libertad', voy a gritar por la libertad, porque vivimos presos", enfatizó y sostuvo: "Yo no quiero salir en los noticieros afuera ni nada. Yo quiero que me saquen aquí, pongan esta verdad: cómo somos reprimidos".
Además, el padre del preso político contrastó que, mientras él tiene "dos o tres vigilantes", "la delincuencia está de fiesta, todos los días asesinan, todos los días roban".
En este contexto, el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) denunció en su perfil de Facebook "este acoso arbitrario", al tiempo que exigió "respeto a los derechos de Wilber, su familia y de todos los presos políticos en Cuba, así como de sus familiares".
Debido a sus actividades de protesta, desde 2022 Aguilar Bravo viene siendo objeto de vigilancias constantes por parte de agentes del régimen, así como de repetidas detenciones, durante las cuales se han reportado episodios de incomunicación con sus familiares, condiciones inadecuadas de confinamiento y amenazas reiteradas por parte de sus represores. Por estas razones, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó en enero medidas cautelares a favor de Luis Wilber Aguilar Bravo y su familia, al considerar que se encuentran en una situación de gravedad y urgencia de riesgo de daño irreparable a sus derechos en Cuba.
Recientemente, el laboratorio de ideas Cuba Siglo 21 publicó un informe que pone en evidencia el costo humano de la represión en la isla. Bajo el título "Cuba: familias presas de la política totalitaria", el documento denuncia el profundo impacto psicológico, social y económico que sufren los núcleos familiares de los presos políticos, especialmente tras las protestas del 11 de julio de 2021.
Muchas de estas familias enfrentan una "muerte social inducida" por el Estado: son marginadas en sus comunidades, perseguidas por la Seguridad del Estado, pierden empleos y deben cubrir los costos legales y de manutención de los presos en medio del colapso económico del país.
A pesar del acoso, estas familias han recorrido un camino de politización que incluye la denuncia pública, la participación en redes sociales y la articulación con iniciativas como Cuba de Luto o la entrega de un proyecto de Ley de Amnistía ante la Asamblea Nacional. Su voz, destaca el informe, se ha vuelto esencial para visibilizar la represión y exigir una transición democrática.