El panorama de represión en Cuba está marcado por la sistematicidad, la impunidad y la expansión territorial de las violaciones de derechos humanos, afirmó el grupo de asesoría legal Cubalex en un informe reciente. En este sentido, los esquemas represivos ejecutados por la Seguridad del Estado contra la presa política Saylí Navarro y la activista Yamilka Lafita, conocida en redes como Lara Crofs, son prueba de ello.
En el caso de Navarro, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EEUU denunció esta semana que "fue injustamente condenada a ocho años de prisión por buscar pacíficamente justicia para los manifestantes detenidos". En su perfil de X, la entidad aseguró que seguirá "exigiendo su liberación inmediata y responsabilizando al régimen".
Navarro, hija del líder opositor Félix Navarro y miembro de las Damas de Blanco, está recluida en la prisión La Bellotex, en Matanzas, donde cumple su condena por participar en las protestas antigubernamentales del 11 de julio de 2021 que sacudieron Cuba.
Los derechos de Navarro en prisión son vulnerados de manera sistemática, toda vez que las visitas de sus familiares le son prohibidas con regularidad. Asimismo, le han sido requisados su diario personal y fotografías familiares, como muestra del ensañamiento en su contra.
Además, el régimen le ha negado reiteradamente los beneficios carcelarios que le corresponden. Nunca ha recibido un pase de salida. En abril de 2024, la jefa de La Bellotex, la teniente coronel Marta Cristina Hernández Bacallao, le informó que no tendría ninguno de los 60 días de rebaja por año que establece la ley, lo que evidencia el uso arbitrario del Código Penal para infligir mayor daño a los presos políticos.
Por su parte, el Observatorio de Derechos Culturales denunció este miércoles "el esquema de acoso al que está siendo sometida Yamilka Lafita, conocida en redes como Lara Crofs".
"En la mañana de hoy, 10 de septiembre, un agente de la Seguridad del Estado se presentó en la vivienda de la conocida activista humanitaria para informarle que tenía prohibido salir", indicó el observatorio en su perfil de Facebook.
Según el oficial, que responde al alias de Mijaín, Lafita "no puede salir hasta nuevo aviso y, aunque ella no lo vea, la patrulla está esperando una señal para recogerla".
"Adicionalmente, el represor lanzó una amenaza velada de acto de repudio, al señalar que los vecinos del reparto estaban dispuestos a darle una lección y la catalogó de 'mercenaria', tal como es habitual en la jerga oficialista para referirse a la sociedad civil en Cuba", detalló el observatorio.
Hace apenas dos semanas, el lunes 25 de agosto, Lafita fue detenida arbitrariamente en La Habana. Durante el arresto, fue violentada y sufrió una lesión de ligamentos en uno de sus pies.
La propia activista denunció a través de sus redes sociales que padeció "un esguince de grado dos en el pie derecho. Afortunadamente, no es nada grave, y con el debido cuidado sanará rápidamente. El tobillo se me torció como resultado de un empujón injustificado por parte de un patrullero, después de mi resistencia a montarme en la patrulla, sin ningún motivo legítimo para ello".
En el primer semestre de 2025 se registraron en la Isla 1.566 violaciones de derechos humanos, con un promedio de casi nueve por día, denunció Cubalex en un informe reciente, que puntualizó que "la instrumentalización de la ley para castigar el disenso es una tendencia clave".
La organización destacó que "la represión en Cuba sostiene un modelo sofisticado, diversificado y normalizado que va más allá del castigo penal y se expande al tejido social y psicológico. Las tendencias observadas revelan una estrategia integral del Estado para mantener el control social".
Asimismo, señaló la "normalización de la represión en el discurso estatal", ya que "el Estado emplea un discurso que justifica la represión bajo la narrativa del orden y la moral social. Esta peligrosa tendencia, con amparo legal, busca presentar la represión como una forma legítima de gobernanza", concluyó el grupo de asesoría legal.