La activista cubana Yamilka Lafita, más conocida por su seudónimo en redes de Lara Crofs, fue detenida arbitrariamente el lunes 25 de agosto en La Habana por parte de la Policía, que al violentarla en el momento de la detención, le provocó una lesión de ligamentos en uno de sus pies.
La propia activista denunció a través de sus redes sociales que sufrió "un esguince de grado dos en el pie derecho. Afortunadamente, no es nada grave, y con el debido cuidado sanará rápidamente. El tobillo se me torció como resultado de un empujón injustificado por parte de un patrullero, después de mi resistencia a montarme en la patrulla, sin ningún motivo legítimo para ello".
La detención de Lafita se produjo después que saliera en un automóvil de la casa del escritor Jorge Fernández Era, a quien había acompañado en La Habana a una citación policial, y posteriormente de regreso a su vivienda.
El propio Fernández Era refirió el lunes que "mi gran amiga Lara Crofs vino a buscarme en un carro y me acompañó a la unidad de Infanta y Manglar, a donde entró conmigo. Con posterioridad, siguió a mi lado hacia Santos Suárez, y compartimos casi dos horas ella, Laide y yo, hasta que arribó a buscarla, a las 6:00PM, otro automóvil. Bajé y la despedí en plena calle".
"Diez minutos después se comunicó Dani, su compañera, con nosotros, para decirme que a Lara le dio tiempo de pasarle un mensaje donde le informó que un carro patrullero estaba esperando al doblar de la esquina (Zapotes y Flores) y que procedieron a detenerla. Después de eso no ha sabido más de ella. Es otro secuestro", señaló.
El lunes, el escritor cubano, que sufre hostigamiento del aparato represivo por sus escritos humorísticos sobre la situación del país y sus manifestaciones pacíficas, junto a otros miembros de la sociedad civil independiente de la Isla, los días 18 de cada mes, fue citado por la Policía.
El motivo de la citación era para devolverle su carnet de identidad, que le fuera requisado por agentes de la Seguridad del Estado el pasado 18 de agosto, cuando fue detenido arbitrariamente y maltratado.
Según contó el martes 26 de agosto, tras despedirse de Lafita, "el Moskvitch fue interceptado por un carro patrullero. Sus ocupantes pidieron al chofer sus documentos y ordenaron que continuara la marcha. Al doblar en Serrano y Vía Blanca, lo esperaba una nueva detención, esta definitiva. Al chofer le impusieron una multa de las tantas y a mi amiga se la llevaron a un paseo interminable por la capital".
"Tiempo después, tras quejarse de deseos de orinar, fue llevada a la unidad de Aguilera. Al bajarse, percibió dificultades para caminar. En el policlínico de La Habana Vieja adonde rebotó, se confirmó que en el forcejeo para hacerla entrar a la fuerza en el auto, le fue provocado un esguince", coincidió.
"Aparecieron los gloriosos agentes de la Seguridad. Uno se presentó como 'Evelio', puede ser el mismo que secuestró mi carnet. Inquirió a Lara por su amistad conmigo y por haberme acompañado a Infanta y Manglar. Imagino ambos hechos contemplados como graves delitos en algún oscuro acápite del Código Penal", ironizó Fernández Era.
Horas después del arresto, con Lafita desaparecida, el escritor decidió salir a reclamar su paradero en la estación policial, pero sus allegados lo hicieron desistir. "Dos amigos de absoluta confianza lograron convencernos de lo arriesgado de nuestra futura osadía: para ellos estaba claro que la estrategia trazada por los segurosos era sacarnos de casa a Dani y a mí en la noche e inventarse cualquier barbaridad contra nosotros".
Finalmente, precisó, "Lara Crofs fue trasladada en un patrullero hacia el reparto Guiteras por dos policías. A pesar de la dolencia, no la dejaron en su casa, sino en la esquina, a medianoche".
"¿Dudas sobre el desparpajo, la impunidad, el desprecio por elementales derechos humanos, el fascismo que portan y el terrorismo que representan estos matones en ciernes? ¿No es explícita la complicidad del Gobierno y del Partido que los aúpa?", finalizó.
Por su parte, Lafita indicó en su publicación sobre lo ocurrido: "El día que todos tomemos conciencia de que somos más, que nuestros derechos nos pertenecen y que la represión no tiene más fuerza que nuestra voluntad, todo esto terminará. Voy a seguir ejerciendo mi derecho a ser una mujer libre, a reunirme con quien estime conveniente, y seguiré apoyando a aquellos que luchan por un futuro digno. Jorge Fernández Era no es solo un amigo; es alguien a quien respeto profundamente, y a quien seguiré apoyando en todo momento. No se equivoquen".
"Hoy más que nunca, debemos recordar que la represión no puede detener nuestra lucha, ni callar nuestras voces. El pueblo cubano está listo para recuperar su dignidad, y ese momento está más cerca de lo que imaginan. Que la represión no nos desanime, que nos impulse a ser más fuertes, más unidos. ¡Este pueblo se levantará, y ustedes tendrán que rendir cuentas!", finalizó.
Lafita ha sido blanco de arrestos, hostigamiento, interrogatorios y otras acciones de presión, sobre todo por su activismo en apoyo a personas con necesidades urgentes, como fue el caso del niño enfermo Damir Ortiz, quien consiguió salir de Cuba junto a su madre para ser atendido en EEUU gracias a la presión suya y de otros activistas de dentro y fuera de la Isla.
Después de una detención arbitraria, la policía le provocó un esguince de ligamentos a la activista Lara Crofts. Su lucha por ser ‘una mujer libre’ continúa, incluso con dolor físico.https://minutecryptic.org/
Pero a Lara le encanta calentar, para que tiene que estar publicando fotos y diciendo lo que hace? será segurosa? Lo que tiene que hacer es publicar después que haga la visita y todas las gusaneras que entienda y no poner en "alerta" a los seguros para que la detengan. ¿Acaso le gusta que la detengan para que la manoseen?
Si se pusieran todos esos esbirros a recoger basura junto a sus peones nagües de uniforme de la Pene-Erre ,la capital estuviese limpia......