La organización Cubalex ha emitido nuevas alertas sobre el deterioro físico y la negación sistemática de atención médica a cuatro presos políticos cubanos, todos en riesgo inminente de salud por la negligencia de las autoridades penitenciarias.
Entre los casos se encuentra el de Sissi Abascal Zamora, quien sufre intensos dolores de muelas en la prisión La Bellotex, en Matanzas. A pesar de su estado, no recibe asistencia médica y fue ubicada como la número 11 en una lista de espera, según confirmó la doctora del penal. Cubalex advierte que negar atención en estos casos es un acto de violencia institucional.
Otro caso es el de Juan Enrique Pérez, prisionero del 11J en Melena del Sur (Mayabeque), que se ha desmayado en visitas familiares y muestra signos de parálisis facial, sin que las autoridades le proporcionen atención médica. Sufre secuelas por huelgas de hambre, torturas y enfermedades crónicas acumuladas durante sus cuatro años de prisión, precisó el centro de asesoría legal.
La situación del preso Carlos Alberto Macdonald Ennis también es crítica. Tiene una tumoración en la cabeza y la nariz sin tratar, y no recibe medicamentos para varias enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión. Las autoridades no solo han ignorado las reclamaciones legales de su familia, sino que además ofrecieron información falsa sobre su paradero durante una reciente hospitalización.
Por último, Cubalex denunció que Alexander Díaz Rodríguez, también del 11J, fue trasladado a la prisión Kilo 5 y Medio, en Pinar del Río, donde el jefe médico del penal se niega a suministrarle medicamentos o autorizarle una dieta adecuada pese a su estado de desnutrición severa. Díaz Rodríguez ha sido víctima de represalias por denunciar las condiciones de su reclusión.
Cubalex advierte que esta negación de atención médica no es una excepción, sino una política deliberada de castigo y represión contra los presos políticos. Recuerda que las Reglas Mandela, asumidas por Naciones Unidas, prohíben expresamente el trato cruel, inhumano o degradante a personas privadas de libertad.
La organización exige atención médica inmediata para los afectados y responsabiliza al Estado cubano por su integridad física y emocional. También hace un llamado a la comunidad internacional a visibilizar estos casos y presionar por la liberación de todos los presos políticos en la Isla.