La revocación de beneficios penitenciarios de forma selectiva, represiva y sin garantías procesales fue aplicada este miércoles por el régimen cubano a la activista y presa política Donaida Pérez Paseiro, quien había sido excarcelada en enero. Las autoridades represivas tomaron idéntica medida a finales de abril contra los líderes opositores José Daniel Ferrer y Félix Navarro, lo que "demuestra su debilidad y desprecio por el pueblo cubano", denunció este jueves la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EEUU.
En el mensaje de la entidad, del que se hizo eco la embajada estadunidense en La Habana, Washington subrayó que "los responsables responderán por sus abusos contra los derechos humanos", al tiempo que destacó que tanto Ferrer como Navarro y Pérez Paseiro son privados de "la atención médica y las visitas familiares que necesitan", como mismo sucede con el resto de reos del país.
De igual forma, el congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart escribió en su perfil de X: "Estoy profundamente preocupado por la seguridad de la activista pro-democracia y defensora de la libertad religiosa, Donaida Pérez Paseiro, quien ha sido encarcelada nuevamente por el régimen cubano por atreverse a exigir libertad. Se enfermó gravemente mientras estaba encarcelada en Cuba anteriormente después de participar en las protestas del 11 de julio, y me preocupa su salud mientras languidece en las inhumanas condiciones carcelarias de Cuba".
Asimismo, el grupo de asesoría legal Cubalex denunció "el uso de la revocación de la libertad condicional como herramienta de castigo político, aplicada de forma arbitraria para mantener bajo amenaza constante a las personas excarceladas".
"Esta práctica refuerza la vigilancia, el control y la censura incluso fuera de prisión, prolongando el castigo más allá de los límites legales y vulnerando derechos fundamentales", agregaron los juristas y recalcaron que "la falta de garantías judiciales y la falta de transparencia del sistema facilitan su uso como instrumento de coerción y represalia por motivos políticos".
Sobre el caso de Pérez Paseiro, el periodista y activista José Raúl Gallego destacó en su perfil de Facebook algo que también es aplicable a los casos de Ferrer y Navarro, y que evidencia la vulnerabilidad y el ambiente de represión sistemática contra quienes disienten en Cuba, al insistir en que su reencarcelación se trata de "otra arbitrariedad que demuestra las falencias de los tratos con las dictaduras y de un acuerdo pobre, limitado y realizado a espaldas de la sociedad civil, los presos políticos y sus familiares".
Estos hechos demuestran, una vez más, que "la represión en Cuba no es esporádica ni producto del azar, sino una política estatal estructurada y sostenida, ejecutada principalmente por el Partido Comunista de Cuba y el Ministerio del Interior", sentenció Cubalex en un reciente informe al respecto.
"Su objetivo es desarticular cualquier forma de disidencia, limitar el ejercicio de derechos fundamentales y disuadir a la ciudadanía de participar en actividades cívicas o de exigir responsabilidades al poder. La magnitud, diversidad y recurrencia de los hechos registrados reflejan una estrategia de represión institucionalizada que atenta contra los principios más elementales del Estado de Derecho y los derechos humanos", denunció.