El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) cuestionó el miércoles 14 de mayo en Bruselas "la falta de rigor de la Unión Europea en su política hacia Cuba", al tiempo que pidió alcanzar "un consenso mínimo con EEUU" al respecto.
De acuerdo con una declaración hecha pública por la ONG con sede en Madrid, "el Servicio de Acción Exterior de la Unión Europea tiene una visión desactualizada de la realidad cubana. Se nota cansancio y falta de rigor en el equipo que diseña y ejecuta las políticas hacia Cuba".
La organización pidió a la UE "un nuevo enfoque" en las relaciones entre el bloque y La Habana, "ante el agravamiento de la situación represiva, política y socioeconómica de la Isla y los errores de la diplomacia comunitaria".
"Sus nulos resultados en materia de derechos humanos (la UE ni siquiera fue parte del último proceso de excarcelación de presos políticos, ni ha logrado otra medida positiva en favor del pueblo cubano) se reflejaron en las intervenciones de la Alta Representante para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, en el más reciente debate sobre Cuba en Estrasburgo. Urge, entonces, una mayor creatividad, firmeza y cambios en las estructuras relacionadas con Cuba, heredadas de administraciones anteriores", señaló el OCDH.
El pasado 6 de mayo, Kallas defendió el tan criticado Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación (ADPC) que mantiene el bloque con el régimen cubano desde 2016. En una sesión plenaria del Parlamento Europeo, la diplomática describió el pacto como "útil" para abordar con La Habana las violaciones de derechos humanos y descartó suspenderlo por ahora, como reclamaron eurodiputados del Partido Popular Europeo y de los grupos de ultraderecha.
Kallas afirmó que el bloque quiere un cambio en Cuba, "pero, como en todos los países, la UE no tiene la capacidad ni el deseo de imponer un cambio", señaló.
En opinión de la alta representantes, La Habana "debe determinar su propio camino, pero la cuestión ahora es si nuestros valores e intereses se promoverán mejor a través de un compromiso basado en principios o a través del aislamiento y la desconexión".
"Ante las dificultades económicas y los cambios en la dinámica geopolítica, [el acuerdo] sigue siendo la mejor oportunidad de la UE para promover nuestros valores, defender nuestros intereses y apoyar las reformas", dijo y consideró que el ADPC "brinda un marco estructurado para discutir temas en los que somos diferentes". No obstante, afirmó que el acuerdo "no es una bala de plata" para resolver dichas diferencias.
Insistió, además, en que el acuerdo pretende "fomentar las reformas, el respeto a los derechos humanos y acompañar la modernización de la economía cubana, fomentando los valores europeos y protegiendo nuestros intereses", elementos que, sin embargo, no se han cumplido según las expectativas de la UE.
A pesar de su defensa del acuerdo, la diplomática asumió que "persiste el retroceso" en materia de derechos humanos en la Isla, al tiempo que consideró "profundamente preocupante" la reciente revocación de la libertad condicional a los líderes opositores José Daniel Ferrer y Félix Navarro.
Dijo, asimismo, que otro motivo de preocupación es la estrecha relación entre La Habana y Moscú, a donde viajó Miguel Díaz-Canel para acompañar a Vladímir Putin en el desfile por el Día de la Victoria.
El OCDH indicó que, posterior a la decisión del Parlamento Europeo, sus representantes se reunieron en Bruselas con eurodiputados de diferentes partidos y funcionarios del Servicio Exterior. Entre estos estuvieron Gabriel Mato y Javier Zarzalejos (Partido Popular, España); Francisco Assís (Partido Socialista, Portugal); Hermann Tertsch (VOX, España); y Arkadiusz Mularczyk (Partido Ley y Justicia, Polonia).
Asimismo, Yaxys Cires, director de Estrategias del OCDH, y Elena Larrinaga, presidenta del Partido Demócrata Cristiano de Cuba (PDC), fueron recibidos por Juan Salafranca, secretario general adjunto del Partido Popular Europeo, y por funcionarios de la oficina de derechos humanos de la UE y del gabinete de Roberta Metzola, presidenta del Parlamento Europeo.
"Transmitimos la importancia de que la política de la Unión Europea hacia América Latina y hacia Cuba, en particular, encuentre puntos de consenso con el Departamento de Estado de Estados Unidos. Una visión comprometida y conjunta de ambos actores sería muy positiva para la región, para que avance en libertad y estabilidad democrática, pero también para que no sea territorio de influencia de China y Rusia", afirmó el OCDH.
El PDC lamentó la "falta de definición" de Kaja Kallas en el debate sobre Cuba, "donde habló incluso de 'democracias imperfectas', una idea que retrotrae, peligrosamente, a los tiempos de la entonces jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, que calificó a Cuba como 'democracia de partido único'".
Días atrás, organizaciones de la sociedad civil cubana, a través de una carta dirigida a Kallas, instaron al Parlamento Europeo "a que condicione la celebración de cualquier diálogo con el régimen cubano a la presencia efectiva de la sociedad civil independiente, garantizando así un proceso más plural, transparente y legítimo".