Diversas organizaciones de la sociedad civil cubana, a través de una carta dirigida a la Alta Representante de Política Exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, instaron al Parlamento Europeo "a que condicione la celebración de cualquier diálogo con el régimen cubano a la presencia efectiva de la sociedad civil independiente, garantizando así un proceso más plural, transparente y legítimo".
Las organizaciones firmantes de la misiva, enviada luego de que Kallas reconociera este martes que "persiste el retroceso" en materia de derechos humanos en la Isla, son: Asociación Raíces de Esperanza en España, Red Femenina de Cuba, Comisión Cubana de Defensa Electoral (COCUDE), Mujeres Democristianas de Cuba, Partido Demócrata Cristiano de Cuba, Federación Latinoamericana de Mujeres Rurales (FLAMUR), DemoCuba, Coalición Feminista Cubana y Cuba x Cuba.
"La situación de los derechos y libertades fundamentales en Cuba continúa siendo alarmante. La represión sistemática contra opositores, defensores de derechos humanos y miembros de la sociedad civil independiente -manifestada en detenciones arbitrarias, vigilancia, restricciones de movimiento y censura- ha sido ampliamente documentada y reconocida por el propio Parlamento Europeo en diversas resoluciones recientes", detalló la carta.
En tal sentido, subrayó que "esta realidad evidencia la existencia activa de una sociedad civil y de una oposición política, cuya exclusión de los procesos de diálogo internacional solo contribuye a perpetuar la falta de pluralidad y representación en la toma de decisiones que afectan directamente al pueblo cubano".
Asimismo, "el Acuerdo de Diálogo Político y de Cooperación (ADPC) entre la Unión Europea y Cuba establece, entre sus principios fundamentales, el respeto a los derechos humanos y el fomento de la participación de la sociedad civil en los procesos de diálogo y cooperación. Sin embargo, desde la firma del ADPC, la participación de la sociedad civil independiente cubana ha sido sistemáticamente restringida o excluida de los seminarios y espacios de consulta relevantes. Esta exclusión contradice tanto el espíritu como la letra del acuerdo, así como los valores democráticos que la Unión Europea promueve y defiende".
Así, las organizaciones firmantes solicitaron, "respetuosamente", que "el Parlamento Europeo establezca como condición indispensable para cualquier diálogo político, diplomático o institucional con el régimen cubano la participación efectiva y significativa de representantes legítimos de la sociedad civil cubana, incluidos miembros de la oposición política".
De igual forma, los firmantes alegaron que "esta petición no solo responde a los compromisos internacionales asumidos por la Unión Europea, sino que constituye una medida ética y política esencial para garantizar la transparencia, la justicia y la representatividad en los procesos que inciden sobre el futuro de Cuba".
"La inclusión de la sociedad civil independiente en estos espacios contribuirá a un diálogo más constructivo y realista, alineado con los principios de igualdad, reciprocidad y respeto mutuo que rigen las relaciones entre la Unión Europea y terceros países", agregaron.
Asimismo, "permitirá avanzar hacia una cooperación orientada al respeto de los derechos humanos, la democratización y el empoderamiento ciudadano, tal como ha sido reiteradamente solicitado por organizaciones cubanas y europeas", concluyeron.
Tras la comparecencia de Kallas este martes ante el Parlamento Europeo, en la que defendió tímidamente el tan criticado ADPC que mantiene el bloque con el régimen cubano desde 2016, "11 de los 17 eurodiputados que intervinieron solicitaron, bien la suspensión del acuerdo, bien una revisión sustantiva de su implementación", detalló la activista Carolina Barrero en su perfil de X.
"Esto evidencia un consenso creciente en torno a la necesidad de reorientar la política europea hacia Cuba, con el fin de garantizar una relación más coherente con los principios del Estado de derecho, los derechos humanos y el fortalecimiento de los actores democráticos que no puede ignorarse", destacó la activista, quien pidió a Kallas en nombre de los cubanos, "con el mayor respeto", concretar los cambios solicitados en la implementación del acuerdo.
Para numerosas organizaciones de la sociedad civil independiente, el acuerdo solo ha servido para proporcionar financiamiento a La Habana, mientras ha fracasado en su objetivo principal de promover las libertades fundamentales y los derechos humanos en Cuba, así como en mejorar el bienestar de sus ciudadanos.
Ante el auge de las voces críticas al interior del bloque, La Habana ha defendido sus vínculos con Bruselas, que le provee de cuantiosos recursos económicos en forma de ayudas e inversiones, pese a los reclamos de varios grupos políticos que insisten en sancionar al régimen cubano por su pésimo historial de derechos humanos.