El Centro por una Cuba Libre envió una carta a organizaciones internacionales y a personalidades como el papa Francisco para pedirles que intercedan por la vida del prisionero político cubano Alexander Díaz Rodríguez, gravemente enfermo, informó la organización en una nota de prensa recibida por DIARIO DE CUBA.
Díaz Rodríguez se encuentra en la sala de penados del Hospital Abel Santamaría, de Pinar del Río. Está "vomitando sangre" y padece un cáncer de tiroides, diagnosticado en 2022, para el que no recibe adecuada atención médica.
De acuerdo con la nota de prensa, la carta fue enviada, además de al papa Francisco, al arzobispo Thomas Wenski, a los congresistas estadounidenses Chris Smith y James P. McGovern, al secretario general de la OEA, Luis Almagro, a la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, a representantes de las organizaciones internacionales Human Rights Watch, Amnistía Internacional y Pax Cristi, y a relatores del Consejo de Derechos de la ONU.
En el texto, el Centro por una Cuba Libre, integrado por exiliados de la Isla, pide a esas personalidades y organizaciones internacionales que intercedan ante las autoridades cubanas para lograr que Díaz Rodríguez sea excarcelado y reciba adecuada atención médica.
Recuerda que el activista "fue brutalmente golpeado y detenido el 11 de julio de 2021, mientras participaba en las protestas en la ciudad de San Antonio de los Baños, Artemisa".
San Antonio de los Baños fue el lugar de inicio de las manifestaciones masivas contra el Gobierno que ese día se extendieron por toda Cuba.
En el momento de su arresto, Díaz Rodríguez era miembro del Partido Democrático 30 de Noviembre Frank País, fundado en la década de los 90 y que promueve los derechos humanos y la acción cívica no violenta. Fue condenado a cinco años de prisión.
"Durante este tiempo, ha sido objeto de malos tratos que alcanzan el nivel de tortura, por denunciar las condiciones de derechos humanos en las cárceles donde ha estado recluido", señala en la carta el Centro por una Cuba Libre.
"Tras un juicio político amañado, fue trasladado a la prisión de Guanajay, donde realizó tres huelgas de hambre, se negó a participar en actividades políticas progubernamentales y a vestir la ropa de los presos comunes", añade.
En llamadas telefónicas a su madre, Moraima Rodríguez, el preso político ha relatado los abusos que él y otros reclusos sufren. "Fue empujado por cinco escalones de una escalera de la prisión y, una vez en el suelo, recibió patadas y golpes en 2022. La última paliza que recibió en la prisión de Guanajay fue por negarse a participar en un acto pro régimen en conmemoración del asalto al Cuartel Moncada del 26 de julio de 1953", asegura el Centro por una Cuba Libre.
"De allí, fue trasladado a la enfermería de la prisión Combinado del Este", donde le diagnosticaron el cáncer de tiroides. Sin embargo, luego "fue enviado a la prisión Kilo 5 ½, en Pinar del Río, sin recibir atención médica" y, más tarde, destinado al Centro Correccional Augusto César Sandino, de la misma provincia, a cuatro horas en carro de su hogar en La Habana.
"Alexander se encontraba en el comedor de la prisión y comenzó a vomitar sangre". Según su madre, "no se debió a otra paliza, pero no ha podido confirmar qué le sucedió a su hijo". La mujer obtuvo esta información a través de los familiares de otros reclusos, que lo supieron por sus allegados encarcelados, detalla el Centro por una Cuba Libre.
El 7 de abril, Díaz Rodríguez fue trasladado a la sala de penados del Hospital Abel Santamaría.
El Centro por una Cuba Libre pidió en su carta "a las organizaciones internacionales de derechos humanos y a los gobiernos libres del mundo" que "no se olviden de los miles de presos políticos cuya vida peligra en las cárceles cubanas y pidan cuentas al régimen de La Habana sobre estos casos".