El triple saltador Andy Díaz se proclamó campeón mundial bajo techo en Torun 2026 con un salto de 17,47 metros, consolidando su éxito deportivo fuera de Cuba y evidenciando, una vez más, la fuga de talento que golpea al atletismo de la Isla.
Díaz, nacido en Cuba pero actualmente compitiendo por Italia, aseguró el título desde su primer intento con la mejor marca del año, revalidando así la corona y convirtiéndose en el segundo atleta de la historia en lograr dos títulos consecutivos en esta especialidad en mundiales indoor, un hito que antes solo había alcanzado Christian Olsson, reportó Eurosport.
El triunfo del atleta, ahora bajo bandera italiana, se suma a una lista creciente de deportistas cubanos que han encontrado fuera del país las condiciones para desarrollar sus carreras, en contraste con las limitaciones estructurales del deporte en la Isla.
Mientras Díaz dominaba la prueba, Cuba quedó fuera del podio. El triplista Lázaro Martínez, campeón mundial bajo techo en 2022, terminó en cuarto lugar con una mejor marca de 17,14 metros, publicó el sitio institucional cubano Jit.
Aunque logró registros competitivos y superó los 17 metros en varias ocasiones, no pudo acceder a las medallas en una final de alto nivel, completada por el jamaicano Jordan Scott (17,33) y el argelino Yasser Mohamed Triki (17,30).
Peor suerte corrió Andy Hechevarría, quien llegaba con el segundo mejor registro del año, pero terminó en el puesto 12 con un discreto salto de 16,42 metros, afectado por la falta de experiencia en este tipo de competiciones.
El oro de Díaz refuerza el contraste entre el rendimiento de atletas cubanos que compiten bajo otras banderas y los resultados de quienes permanecen en el sistema deportivo estatal.
En los últimos años, numerosos deportistas han abandonado delegaciones oficiales o emigrado en busca de mejores condiciones de entrenamiento, estabilidad económica y proyección internacional, un fenómeno que ha impactado directamente en los resultados de Cuba en eventos globales.
Mientras tanto, la Isla continúa apostando por sus figuras emergentes, con expectativas puestas en el triple salto femenino, donde competirán Leyanis Pérez y Liadagmis Povea, frente a rivales de alto nivel como Yulimar Rojas.
Sin embargo, el protagonismo de la jornada quedó marcado por Díaz, cuyo éxito internacional vuelve a poner sobre la mesa el costo deportivo de la emigración en Cuba.