Noslen Díaz y Jorge Luis Alayo, integrantes de la dupla de voleibol de playa que ha inscrito a Cuba en la élite mundial de la disciplina, causaron baja del equipo nacional debido a las demoras del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER) para pagarles.
La noticia fue difundida por el periodista Robert García del Corral en su página de Facebook, luego de que el entrenador de ambos, Francisco Álvarez Cutiño, confirmara la decisión de los ocupantes de la novena plaza en los Juegos Olímpicos de París 2024 de separarse de la selección nacional.
Aunque la estatal Federación Cubana de Voleibol (FCV) y el INDER se han mantenido en silencio, lo cierto es que ya a inicios de enero la página de Facebook CubanSpike anunció que los dos voleibolistas cubanos habían solicitado la baja debido a los impagos.
Días después, en conversación con el medio independiente El Toque, Díaz confirmó la cuestión del dinero y que su compañero estaba "decidido" a no continuar en el equipo, pero aseguró que él quería seguir jugando.
"No he pedido la baja, quiero seguir jugando (...) lo del dinero que demora es un pago que aún esperamos y sé que lo pagarán, porque así ha pasado antes. Alayo sí ya está decidido a no jugar más y está en proceso de baja", afirmó el atleta de 23 años.
Sin embargo, apenas un mes después, el joven ha seguido los pasos de su pareja en la arena, con lo que la FCV pierde a los dos atletas que ostentan los mejores resultados históricos de Cuba en este deporte.
Los logros de Díaz y Alayo incluyen la medalla de oro en la Supercopa de Rusia en 2024, dos de plata, otra de bronce y un cuarto lugar en cinco torneos del Pro Tour Mundial en el propio año, y la única medalla dorada obtenida por Cuba en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Mar y Playa de 2022.
En 2025, se titularon en el Volleyball World Beach Pro Tour, disputado en Quintana Roo, México. Además, fueron novenos en el Campeonato Mundial de la especialidad, celebrado en Australia. Es la mejor ubicación de todos los tiempos de una pareja cubana en esa competencia.
También conquistaron la Copa Victoria de Minks, Bielorrusia, y varios títulos en la Liga Rusa de Voleibol de Playa.
Sin embargo, no pudieron asistir al Challenge de Veracruz, porque la FCV no podía costear su estancia en la sede. Pese a perderse este certamen, que otorgaba puntos para el ranking y para los próximos juegos olímpicos, anclaron en el décimo lugar del escalafón del orbe.
Más allá de la mala situación económica del INDER, que no está exento de los efectos de la aguda crisis que atraviesa Cuba, el dinero que debe a Díaz y a Alayo no sale de sus arcas. Lo ganaron ellos en los certámenes en los que intervinieron. La suma asciende a 107.000 dólares, según informó hace un mes CubanSp1ke.
Según García del Corral, el entrenador dijo que la dupla mantiene "el mismo pronóstico de alcanzar una medalla en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de este año", a pesar de la solicitud de baja.
Pero, incluso si finalmente intervienen en los Juegos y si se resuelve la cuestión del impago, el caso ratifica que los deportistas cubanos que emigran para continuar sus carreras sin vínculos con las entidades del Estado toman la decisión acertada.
El régimen cubano, pese a continuar presumiendo de "logros de la Revolución" en el ámbito deportivo, cada vez tiene menos que ofrecer a los atletas.
A finales de enero transcendió que el INDER informó a la ciclista Marlies Mejías, campeona nacional, multimedallista panamericana y participante en dos Juegos Olímpicos, que "no podrá apoyar su participación en ningún evento de pista este año debido a la falta de financiación". La joven se vio obligada a lanzar una campaña de recaudación.
En el propio mes, la Universidad de La Habana (UH) se lanzó a captar dinero para realizar la edición correspondiente a 2026 de los Juegos Caribe, con una "invitación" a empresas e instituciones dentro y fuera de Cuba a patrocinarlos.
Esperamos que estos atletas descontentos no sigan el ejemplo de decenas de cimarrones apoliticos con Sindrome de Estocolmo que a la semana de haber escapado no pueden resistir la tentacion de regresar al campo de concentracion a especular sus cadenas y dolares, criticar las desigualdades capitalistas y agradecer al INDER por haberlos entrenado.
No me queda claro cómo piensan seguir compitiendo sin pertenecer al INDER pues el artículo afirma que "la dupla mantiene el mismo pronóstico de alcanzar una medalla en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de este año, a pesar de la solicitud de baja."
?Es eso posible? Y más tratandose de jóvenes con poco espíritu revolucionario, cuando otros compañeros han dado muestras de que es suficiente recibir como estímulo una mano de plátanos burros y un par de pepinos de TuCola...