El declive del movimiento deportivo cubano adscrito al régimen de La Habana es un hecho que gana cada vez más fuerza. Ejemplo de esta situación, que da cuenta del resquebrajamiento integral de la sociedad cubana, es que la ciclista Marlies Mejías, campeona nacional, multimedallista panamericana y participante en dos Juegos Olímpicos, ha sido abandonada por la Federación Cubana de Ciclismo, que le ha informado que "no podrá apoyar su participación en ningún evento de pista este año debido a la falta de financiación". En este contexto, la atleta puso en marcha una campaña de recaudación.
"Pedir ayuda no es fácil para mí, pero este viaje es más grande que el miedo o el orgullo. Competir en la Copa Panamericana y del Mundo es un paso crucial hacia mi sueño de toda la vida: ganar un lugar en los Juegos Olímpicos", escribió Mejías en su perfil de Facebook.
"Cada sesión de entrenamiento, cada sacrificio y cada revés ha sido impulsado por este sueño. Tu apoyo, ya sea a través de una donación, compartiendo esta página o simplemente creyendo en mí, significa más de lo que puedo expresar con palabras", agregó.
Mejías estuvo siete años alejada de las pistas, pero regresó durante la pasada temporada, bajo el auspicio de la Federación Cubana, a pesar de vivir fuera del país. Desde su regreso a las competencias de alto rendimiento, ha ganado la medalla de plata en el Campeonato Panamericano Élite de Ciclismo de Pista, en Paraguay, y el oro en el certamen C2 Track Bromont - UCI Event/Canadá, hace pocos días. Ambos logros fueron recogidos y elogiados por la prensa oficialista cubana y ahora, sin embargo, el "movimiento deportivo revolucionario" la abandona.
Mejías, residente en Salem, Virginia, EEUU, forma parte del equipo UCI Continental Women's Blue Ridge TWENTY28 de Virginia. En una declaración institucional, dicho equipo sostuvo que solo "proporciona apoyo básico". "Sin embargo, cuando representa a Cuba en eventos internacionales, las necesidades esenciales de alto rendimiento (como equipos y pruebas específicos para la pista, campos de entrenamiento seleccionados, viajes incrementales y logística, y ciertas tarifas de eventos) quedan fuera del presupuesto del equipo y de los recursos disponibles de la federación", agregó.
El equipo estadounidense se sumó a la campaña de Mejías, que ya ha recaudado más de 6.000 dólares de los 9.000 previstos, y declaró que era imposible no hacerlo "cuando te encuentras con un atleta cuyo potencial es tan real y cuyo camino está siendo desafiado por circunstancias completamente fuera de su control".
La recaudación busca que Mejías participe en el Campeonato Mundial de Pista UCI de este año, fundamental para acumular puntos olímpicos que le permitan llegar a Los Ángeles 2028. "Sin un apoyo específico, Marlies corre el riesgo de perder oportunidades críticas para competir, anotar puntos y seguir en la pista", resaltó el equipo UCI Continental Women's Blue Ridge TWENTY28.
Este empeño fue reconocido el pasado 21 de enero por el periódico oficialista Juventud Rebelde, que elogió sobremanera a Mejías y subrayó que la atleta "tiene, entre ceja y ceja, la cita bajo los cinco aros de Los Ángeles 2028, y en este inicio de año aceleró rumbo a esa meta con su triunfo en Canadá, que le reportó valiosos puntos a su ranking mundial de cara a la clasificación para la magna justa olímpica".
Sin embargo, sin el apoyo de la Federación Cubana, que se apropia de sus logros sin brindarle respaldo, dicho camino sería todavía más complicado. Asimismo, la posibilidad de que se trate de un castigo político no está descartada, toda vez que, luego de salir de Cuba en 2017, Mejías ha hecho críticas puntuales al régimen en diferentes entrevistas, pero siempre conservando la decisión de competir con el nombre de Cuba en la chamarreta, algo que pudiera estar a punto de terminar.
Pan con bistec montando en bicicleta.
No sé a qué viene este llantén. Vive en Virginia recibe apoyo de la federación de allí y se molesta porque los cubanos no le dan apoyo para las olimpiadas. Qué quería. Si se hace ciudadana americana puede competir por USA, como lo hacen otros. Pero no, la patriota quiere competir por Cuba.