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Poesía

Recreos para la burocracia

'Que consigamos mantener/ los campos abrigados por malezas/ y sea imposible/ en la cínica neblina/ ver la hora de sembrar o recoger': en el quinto aniversario de muerte de Sigfredo Ariel.

La Habana
Sigfredo Ariel.
Sigfredo Ariel. OnCuba

 

Que nos sea dado redactar
nuevas legislaciones que impidan
a la gente aproximarse al objeto de su amor
sino a cambio de calvarios para surcar
no solo el mar, también la tierra
de la isla hacia cualquier destino.

Que la hortaliza no llegue
con vida a la ciudad y que los frutos
degeneren sabor y curva en su dibujo
cuando arriben a recintos
donde los almacenaremos
con extrema lentitud.

Que no falte abono en los papeles
y en los noticiarios para que florezca
la mediocridad como la verdolaga
en ramas de plywood e invulnerables
extensiones de bagazos con las cuales
se fabrican las mesas de escritorio
nuestras mesas infinitas.

Que consigamos mantener
los campos abrigados por malezas
y sea imposible 
en la cínica neblina
ver la hora de sembrar o recoger:
intervalos de los cuales habla 
el cuadernillo del Predicador
con una candidez
que hemos puesto en ridículo
y de paso, en el pico del aura
al gran amor.

Que no escasee nunca energía
para que continuemos zapateando
sobre ciertas ilusiones, es decir
que continúe el guateque en el fragor
de una batalla triste.

Que todo sea difícil.

Que no se logre construir un edificio
que sea hermoso de los que a duras
penas destinamos a la gente natural:
a sus espaldas levantamos, al final
de la gran playa, palacios para forasteros
que atarán sus yates en postes
rojo-blanco-azul sobre el agua caliente
nacional que permite contemplar
con toda nitidez el fondo
de nuestras maquinaciones.

Que padres y madres con sus hijos
se hagan en frágiles barcazas a la mar
que en sus hogares situaremos dependencias
de las dependencias
para encanto de la municipalidad
y los registros de la vida breve, todas
sus posesiones caerán
en nuestras manos incluso
aquellas que dejaron en el suelo
como banderas de áscares perdidos —unas
con rombos, círculos y rayas, otras
con flores mecidas por el viento
que bufa en los armarios
que no han cerrado nunca
ni una sola ni una sola
vez del todo 
bien.

Aprendan de nosotros
con toda precipitación pues
existe alguna posibilidad
de que no seamos
precisamente eternos. 
 


Sigfredo Ariel (Santa Clara, 1962-La Habana, 2020). Poeta, escritor de radio y gran conocedor de la música popular cubana, es autor de una extensa obra poética, escritos sobre música y notas para discos. Sus últimos libros publicados fueron Recreos para la burocracia (Unión, La Habana, 2015), Todos los hierros (Ediciones Matanzas, Matanzas, 2018) yTú no te gobiernas (Cuadernos del Bongó Barcino, Barcelona, 2018). Este poema pertenece al libro homónimo.

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