El embajador de Francia en Cuba, Raphaël Trannoy, entregó la Orden de las Artes y las Letras a Susana Molina, directora de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (EICTV), cuya gestión quedó cuestionada por las denuncias de abusos sexuales en el centro y por su reconocimiento de haber actuado con lentitud ante la violencia de género.
La ceremonia tuvo lugar en la residencia del diplomático, en el contexto de la edición 27 del Festival de Cine Francés, según informó la oficial Agencia Cubana de Noticias (ACN) el 24 de octubre. La condecoración reconoce los aportes de Molina a la cultura y al intercambio entre ambos países.
Trannoy destacó que la distinción francesa reconoce tanto la creación artística como la promoción de la cultura y el pensamiento. Cubacine ICAIC señaló en su perfil de Facebook, por su parte, que la condecoración la concede el Ministerio de Cultura de Francia a personas destacadas por sus creaciones o por su contribución a la difusión de las artes y las letras.
Molina, quien anteriormente ocupó la vicepresidencia de Relaciones Internacionales del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), agradeció el reconocimiento y destacó su vínculo profesional con la cultura francesa. Mencionó la programación de películas, la realización del Festival de Cine Francés y la participación de obras, proyectos y egresados de la EICTV en certámenes de ese país.
Denuncias de violencia sexual y censura
El reconocimiento francés tiene como antecedente las denuncias sobre la actuación de la dirección de la EICTV ante casos de violencia sexual. El 25 de marzo de 2024, la revista independiente El Estornudo publicó una investigación de Mario Luis Reyes, recogida por DIARIO DE CUBA, con testimonios de estudiantes que denunciaron abusos sexuales y, en algunos casos, violaciones ocurridas entre 2018 y 2019.
Según los testimonios citados en el trabajo, entre los responsables figuraban profesores y alumnos; estos últimos pudieron graduarse. Las denunciantes también cuestionaron la respuesta de la dirección de la escuela.
En una reunión celebrada el 28 de marzo de 2022, Molina había reconocido que, a título personal, actuó con lentitud ante asuntos relacionados con la violencia de género. En ese encuentro anunció la creación de un protocolo que no fue aprobado formalmente hasta el 8 de noviembre de 2023. Dos días después se anunció una Oficina de Bienestar para atender conflictos o problemas relacionados con temas de género.
Tras la publicación de la investigación, la EICTV difundió un comunicado en el que admitió que conocía los hechos con antelación y reconoció errores, aunque sostuvo que había actuado de buena fe. La institución presentó el protocolo y la oficina como parte de su respuesta, pese a la tardanza en establecerlos.
La gestión de Molina también fue cuestionada en julio de 2025, cuando estudiantes de la Generación 30 de la EICTV denunciaron la censura de la proyección de sus cortometrajes de tesis en el cine Acapulco de La Habana.
Según recogió DIARIO DE CUBA, la sesión prevista para el 12 de julio fue suspendida bajo el supuesto de problemas técnicos y, una semana después, los alumnos seguían sin recibir explicaciones coherentes ni una nueva fecha de exhibición. Los estudiantes denunciaron la ausencia de directivos en el lugar y que Molina no respondiera a las llamadas de sus representantes, y exigieron explicaciones públicas, garantías para proyectar sus obras sin restricciones y respeto a la autonomía académica y artística de la escuela.
Otro reconocimiento después de las denuncias
No es la primera distinción que recibe Molina después de que esos hechos salieran a la luz. El 29 de marzo de 2024, cuatro días después de la publicación de Reyes, la oficialista Federación de Mujeres Cubanas (FMC) le otorgó la Distinción 8 de Marzo.
Aquella decisión provocó críticas del autor de la investigación, de la académica Hilda Landrove y de la plataforma feminista MeTooCuba. Reyes calificó la premiación de "doloroso, ofensivo" y denunció el silencio de las entidades oficiales encargadas de enfrentar la violencia machista. MeTooCuba cuestionó la actuación de una organización que afirma representar a las mujeres mientras, señaló la plataforma, criminaliza el activismo feminista independiente.