El trovador oficialista cubano Raúl Torres presume de cristiano para acusar al sacerdote Alberto Reyes, conocido por denunciar abiertamente la miseria y la represión a la que el régimen somete a la población, de "alentar la muerte".
En una carta dirigida al papa León XIV, publicada en su página de Facebook y llena de citas bíblicas, el admirador confeso del difunto dictador Fidel Castro, quien declaró a Cuba un estado ateo y por décadas reprimió a religiosos y creyentes, el cantautor aseguró "haber llorado sobre los Evangelios y haber gastado las rodillas orando desde mi juventud, buscando por el mundo en cada religión, el rostro escondido de Dios".
Pese a lo anterior, el trovador no alzó la voz contra las prohibiciones de procesiones en Cuba y los ataques perpetrados por el régimen contra sacerdotes como Kenny Fernández Delgado y Castor José Álvarez Devesa, sino para acusar al padre Reyes de bendecir la muerte y llamar justicia al odio.
Según Torres, autor de canciones dedicadas al difunto Castro y al también fallecido gobernante venezolano Hugo Chávez, el párroco "ha soltado el incienso para empuñar la tea. No le basta con irritar la herida: quiere enconarla".
"No anuncia el Reino: anuncia la venganza. Y al hacerlo olvida lo que Santiago escribió con temblor profético: 'La lengua es un fuego... y ella misma es inflamada por el infierno' (Santiago 3:6). Porque sus palabras no construyen puentes: cavan fosas donde yacerán los mismos a quienes dice defender", reprochó el cantautor.
"Este pastor, que debería ungir de consuelo a su pueblo, lo unge de furia. Lo que brota de sus labios no es el 'Buscad la paz y seguidla' del Salmo 34, sino una consigna que huele a azufre y a hermano muerto", recriminó el vocero del régimen cubano.
Según él, el sacerdote camagüeyano "confunde el grito del oprimido con el aullido del lobo, y azuza al rebaño contra sí mismo, como si Cristo no hubiera muerto también por el adversario".
"Olvida el mandato de Levítico que el Señor hizo eterno: 'No te vengarás ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo' (Levítico 19:18)", citó el trovador cubano, que nunca ha reprochado los fusilamientos ni los encarcelamientos de cubanos por motivos políticos llevados a cabo por el régimen.
El cantautor, quien tras componer canciones a los difuntos Castro y Chávez fue bautizado por cubanos críticos con el régimen como el "necrotrovador", aseguró no escribir "desde el orgullo de quien se cree puro", conocer "bien la viga" en su propio ojo y saber "que el juicio pertenece a Dios".
"Pero callar ante el escándalo del que hiere a los pequeños sería complicidad", recalcó Torres, quien sin embargo sí ha guardado silencio ante los encarcelamientos e imposición de sanciones privativas de libertad a menores de edad en Cuba por razones políticas.
En estos momentos, al menos cuatro adolescentes cubanos están en prisión provisional por haber participado en las protestas del 13 de marzo en Morón, Ciego de Ávila, según ha podido corroborar el grupo de asesoría jurídica Cubalex.
El caso que más resonancia ha tenido a nivel internacional es el de Jonathan Muir Burgos, beneficiario de medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Hasta el momento, Raúl Torres no se ha pronunciado contra su privación de libertad ni su imputación del delito de sabotaje, por el que podría pasar como mínimo siete años en prisión, si es hallado culpable.
Pero para Torres, es el padre Alberto Reyes quien "alienta a la muerte", un verbo que "es la negación misma del Evangelio".
Citando más pasajes de la Biblia, el cantautor oficialista resaltó que "Cristo no dijo 'bienaventurados los que incendian', sino 'bienaventurados los que trabajan por la paz'", ni "mandó destruir al enemigo, sino vencer el mal con el bien", aunque su admirado dictador Fidel Castro se dedicó durante décadas a sembrar el odio entre cubanos y Miguel Díaz-Canel llamó a los afines al régimen, el 11 de julio de 2021, a enfrentar en la calle a sus compatriotas que exigían "libertad" y el fin del comunismo, en manifestaciones que fueron pacíficas en su mayoría.
"Le ruego, con el temor reverente del aprendiz de poeta, que apenas se atreve a levantar los ojos, que su cayado apostólico golpee esta roca de intolerancia para que brote, no más sangre de esas palabras, sino el agua clara de la concordia", pidió el trovador del régimen.
"Que desde la Cátedra de Pedro se recuerde que quien no ama, aunque hable lenguas de fuego y profetice, 'nada es' (1 Corintios 13:2). Porque el amor es paciente, no busca lo suyo, no se irrita... y no aplaude la destrucción del hermano", imploró.
Al final de su misiva, Raúl Torres envió al papa "el abrazo silencioso de millones de creyentes que solo quieren ser semillas de paz en nuestra tierra agrietada", tomándose el derecho de hablar en nombre de otros creyentes cubanos, aunque muchos sufren la represión del régimen.
El compositor no mencionó directamente ningún post del padre Alberto Reyes, quien ha sido contundente para criticar a las autoridades de Cuba y ponerse del lado del pueblo, que sufre las consecuencias de la mala gestión de gobernantes que no ha elegido.
"A la fuerza, se ha normalizado en Cuba una situación similar a la de un país en guerra, y el organismo humano puede asumir esta situación temporalmente, pero no para siempre, porque se rompe, se le quiebra el cuerpo y también el espíritu", escribió en Facebook el 12 de junio, al día siguiente de la publicación de Torres.
"No puede ser normalidad vivir con dos horas de electricidad al día, viendo como lo poco que se consigue para comer se echa a perder, y levantándose de madrugada, cuando 'ponen la luz', para lavar, para cocinar, para gestionar la vida, con el miedo continuo de que no alcance el tiempo", recalcó.
Cinco días antes advirtió: "La administración norteamericana podrá apoyar nuestra lucha… o no; Europa podrá dejar de coquetear y de ser pusilánime con el Gobierno cubano… o no; América Latina podrá atreverse a decir la verdad sobre Cuba… o no. Pero haga lo que haga el mundo que nos rodea, ha llegado el momento de reinventarnos como pueblo y de buscar todos los modos posibles de romper las cadenas de las que tanto nos han dicho que no podemos escapar".
"Agradecemos con el alma toda ayuda externa, todo acto de solidaridad, toda voz de verdad, y nunca olvidaremos a aquellos que hoy nos tiendan la mano para salir de este lodo infame, pero no hagamos reposar nuestra esperanza de una simple liberación gestada desde fuera, no sea que esa ayuda tarde tanto que perdamos la esperanza y terminemos muriendo, sometiéndonos a la oscuridad, a la falta de libertad y al agobio cotidiano de la precariedad", subrayó el sacerdote.
Qué tipo tan miserable.
Otro niche arrastrado y miserable que tendrá que rendir cuentas ante el pueblo enfurecido cuando llegue el día.
Todos iguales,no se dan cuenta que tienen techo de cristal....!