La grave situación epidemiológica que se ha extendido por toda Cuba y afecta a miles de ciudadanos, enfermos de dengue, oropouche, chikungunya y otros virus similares, ha llegado también a afectar la vida cultural de la nación y ha puesto en evidencia el caos sanitario de la Isla. En tal sentido, el Ballet Nacional de Cuba (BNC) suspendió sus funciones de este fin de semana debido a la enfermedad de varios de sus integrantes, informó la propia compañía en su perfil de Facebook.
Si bien el pasado viernes el BNC solo anunció algunos cambios en el programa, "como consecuencia de la situación epidemiológica actual", el sábado tuvo que cancelar definitivamente sus presentaciones debido a "la indisposición imprevista de otros de nuestros artistas".
Las presentaciones formaban parte del segundo fin de semana de la nueva temporada del Ballet Nacional de Cuba en la sala Avellaneda del Teatro Nacional, definida como "cubanidad y cosmopolitismo de un conjunto vital".
Hace pocos días, el Ministerio de Salud Pública admitió la existencia de al menos 20.000 casos de chikungunya en el país. Según la viceministra del sector al frente del área de Higiene y Epidemiología, Carilda Peña García, las provincias más afectadas por esa arbovirosis son La Habana, Matanzas, Camagüey, Cienfuegos, Artemisa y Villa Clara.
Sin embargo, la cantidad de personas que se han infectado con el virus puede ser mucho mayor que la reconocida por Peña García, teniendo en cuenta que muchos cubanos prefieren no acudir a los centros de salud, donde no hay recursos ni medicamentos, y las malas condiciones higiénicas incrementan el riesgo de adquirir otras enfermedades.
Recientemente, el Observatorio Cubano de Conflictos (OCC) calificó la situación epidemiológica del país como un "genocidio silencioso" y cuestionó "la manera en que la élite del poder ha ido propiciando la crisis sanitaria que invade a la Isla, con nueve virus y un número todavía indeterminado de muertos, pero que, definitivamente, son muchos más que los reconocidos por las autoridades".
El OCC se refirió al actual colapso como una "crisis evitable" y denunció que el régimen no ha prestado suficiente atención al desorden sanitario y no ha destinado fondos suficientes para mejorar la salubridad de las ciudades ni para desplegar campañas efectivas contra los vectores que transmiten dichas enfermedades. En tal sentido, recordó los 18 mil millones de dólares que, según Miami Herald, el conglomerado militar GAESA tendría en bancos y paraísos fiscales.
"No salieron de ahí fondos para comprar camiones de basura y combustible a fin de evitar que la higiene de las ciudades de la Isla se depauperara al punto de que ahora los vertederos de basura son parte continua del paisaje y, como era de esperar, multitudinarios focos de vectores. Al llegar la copiosa temporada de lluvias de 2025, tampoco había combustible para las motomochilas de fumigación, ni abate para matar las larvas de mosquitos en los depósitos de agua", denunció el OCC.
En este contexto, mientras el régimen reporta apenas tres muertes asociadas a estas enfermedades, el observatorio documentó al menos 15 y sostuvo que se trata de un subregistro, por lo que invitó a los cubanos a aportar más información al respecto.
En Cuba hay una epidemia de dengue, chicungunya y sabradiós qué más. El régimen no le ha dado la importancia que merece, y mientras tanto caen cubanos enfermos uno tras otro. Lo del ciclón es un añadido al desastre epidemiológico. Cuba está lista para una intervención humanitaria.