Kenia atribuye ahora a las sanciones estadounidenses las dificultades que la llevaron a trasladar sus operaciones diplomáticas de Cuba a Jamaica. La explicación añade un motivo operativo a una decisión presentada anteriormente como una reorganización de su presencia en el Caribe: sostener la misión en La Habana se convirtió en un problema para su personal.
Según informó The Star, el secretario principal de Asuntos Exteriores keniano, Korir Sing’oei, explicó que el traslado respondió a "la necesidad de proporcionar un alivio operativo temporal al personal de su Embajada en La Habana, Cuba".
Sing’oei hizo estas declaraciones durante conversaciones con Christopher Sinckler, ministro sénior de Asuntos Exteriores de Barbados, al margen de la reunión de jefes de Gobierno de la Commonwealth celebrada en Saint John’s, Antigua y Barbuda.
El Ministerio de Exteriores keniano no precisó qué dificultades concretas afrontaban sus diplomáticos. El medio local señala que las restricciones estadounidenses complican las transacciones financieras internacionales y las actividades comerciales en Cuba, pero no detalla incidentes específicos sufridos por la legación.
La explicación contrasta con el énfasis inicial en las oportunidades de una nueva sede regional. Como publicó DIARIO DE CUBA el 18 de agosto, Nairobi anunció el cierre de su embajada en La Habana, inaugurada en 2016, y el traslado de sus operaciones a Kingston como parte de una reorientación diplomática hacia el Caribe.
El cambio no implica una ruptura de relaciones: Kenia mantendrá su representación ante Cuba mediante un embajador no residente radicado en Jamaica, mientras La Habana conservará su embajada en Nairobi.
La nueva sede keniana coordinará las relaciones con varios países del Caribe y América Latina. La Habana ha perdido así la función de plataforma regional que había desempeñado durante una década.
Nairobi mantiene, entretanto, su oposición a las sanciones. En una intervención ante la ONU el 28 de octubre, su representante permanente adjunto, Yabesh Monari, sostuvo que el embargo ha perjudicado los medios de vida de los cubanos y agravado las dificultades económicas del país, en la misma jornada en que el régimen cubano perdió 35 apoyos, al dispararse los votos en contra y las abstenciones en la votación de su resolución.
La relación bilateral tuvo uno de sus pilares más visibles en el convenio que llevó a 100 médicos cubanos a Kenia en 2018. Nairobi canceló ese acuerdo en 2023.
En el marco de esos contratos, en abril de 2019 ocurrió el secuestro de dos médicos cubanos, un caso que ha quedado sin explicación por parte de ninguna de las dos partes. Los especialistas Landy Rodríguez Hernández y Assel Herrera Correa fueron secuestrados en el noreste de Kenia y, desde entonces, el caso fue perdiendo fuerza hasta quedar reducido a una incomodidad que el poder prefiere no reactivar.
Mientras reduce su presencia física en Cuba, Kenia busca ampliar sus oportunidades económicas en otros países caribeños. En las conversaciones con Barbados, Sing’oei pidió mayor acceso para el café, el té, los productos hortícolas y los lácteos kenianos, y abordó inversiones, cooperación bancaria y posibles empleos para enfermeros de su país.