El régimen de Cuba despliega esta semana una intensa campaña propagandística de carácter bélico a través del denominado "Ejercicio Estratégico Moncada 2026", con el que pretende exhibir ante Washington su supuesto músculo combativo. En tal sentido, las autoridades militares reconocieron que se preparan para recibir "golpes aéreos limitados" por parte del Ejército de Estados Unidos.
Así, la puesta en escena bélica de los tres ejércitos del régimen se centra en cómo repeler dichos golpes y en "la lucha contra los destacamentos de búsqueda y rescate de pilotos de combate derribados", indicó el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR).
En tal sentido, el gobernante Miguel Díaz-Canel apuntó que "prepararse bien para la guerra es comenzar a ganarla". Sin embargo, las imágenes mostradas por el régimen evidencian la obsolescencia del armamento y la escasa visión integral de la guerra que tienen los mandos militares.
Así, varias de las reuniones de las estructuras de los consejos de defensa provinciales se centraron en asuntos vinculados al resquebrajamiento integral de la sociedad, como el abasto de agua y la recogida de desechos sólidos, llevando estos temas al teatro de la guerra.
Al propio tiempo, con la intención de utilizar a los militares para el control interno y hacer de la amenaza bélica una justificación para desplegarlos en las calles, los ejercicios de este jueves también se concentraron en "las posibles amenazas a la seguridad interior".
Además, el ejercicio también dedicó tiempo al "tratamiento e impacto de la guerra mediática en las redes sociales", bajo la excusa del régimen de que "la manipulación mediática y las manipulaciones contrarrevolucionarias son armas del enemigo".
Teatro frente a Washington
La declaración del régimen de que se prepara para recibir "golpes aéreos limitados" no es casual, toda vez que, en septiembre, Cuba apareció de forma reiterada en las pantallas de computadoras de participantes en un experimento de inteligencia artificial de la Fuerza Aérea y la Fuerza Espacial de Estados Unidos, según fotografías oficiales publicadas por el Departamento de la Fuerza Aérea.
Este ejercicio no fue la primera prueba estadounidense de nuevas capacidades militares realizada este año en el entorno de Cuba. Entre el 24 y el 30 de abril, el Comando Sur y la Cuarta Flota desarrollaron en Cayo Hueso el ejercicio FLEX 2026, con drones, embarcaciones no tripuladas, helicópteros y el buque USS Wichita. El mando estadounidense presentó entonces las maniobras como parte de sus operaciones contra el crimen organizado transnacional.
Desde entonces, el jefe del Comando Sur de Estados Unidos, Francis L. Donovan, ha realizado varias visitas operativas a la Base Naval de Guantánamo, donde Washington despliega numerosos equipos para la "guerra autónoma".
Si bien la opción militar respecto al futuro de Cuba se ha enfriado y avivado de forma sucesiva, a tenor de las declaraciones de altos funcionarios de Estados Unidos, nunca ha desaparecido del todo ni tampoco se ha presentado como la opción inmediata. Sin embargo, el régimen cubano utiliza este supuesto para enarbolar la doctrina de la plaza sitiada y su estrategia de la buena víctima.
Entretanto, el pasado septiembre, la cadena CBS News informó que Estados Unidos estaría sentando las bases para llevar a cabo una potencial acción militar en Cuba. Según un mensaje del Ejército revisado por el medio estadounidense, la Reserva está evaluando la posibilidad de proporcionar fuerzas policiales, personal médico y otras unidades de apoyo al Comando Sur de las Fuerzas Armadas en los próximos cuatro meses.