En medio del resquebrajamiento integral de la sociedad cubana, con la pobreza, el hambre y los apagones al alza, el régimen despliega esta semana el "Ejercicio Estratégico Moncada 2026", con una clara vocación de propaganda bélica y control interno, así como de exhibir ante Washington su supuesta estrategia para "enfrentar cualquier variante de agresión contra nuestra Patria", informó el Ministerio de las Fuerzas Armadas (MINFAR).
"Vamos a defender casa por casa, barrio por barrio, zona por zona, hasta lograr derrotar al yanqui que intente apoderarse de Cuba", dijo el general de Cuerpo de Ejército Roberto Legrá Sotolongo, jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas, en una arenga a las tropas al comienzo del ejercicio.
"En este país, el enemigo no tendrá ni un metro cuadrado donde pueda estar seguro, donde no tenga la amenaza de volar con una mina o caer en una emboscada que lo aniquile", destacó la institución castrense.
El ejercicio, al que acuden los principales dirigentes del régimen, incluido el gobernante Miguel Díaz-Canel, "tiene como objetivo continuar elevando el nivel de preparación y cohesión de los órganos de dirección y de mando, las tropas, el sistema defensivo territorial y la economía en todas las instancias", detalló el organismo armado.
Asimismo, el MINFAR convocó a los cubanos a participar, el próximo viernes, en el Día Nacional de la Defensa, para el que tiene previstas "diversas tareas relacionadas con la preparación para la defensa", indicó.
Discurso bélico frente a Washington
Si bien la opción militar respecto al futuro de Cuba se ha enfriado y avivado de forma sucesiva, a tenor de las declaraciones de altos funcionarios de Estados Unidos, nunca ha desaparecido del todo ni tampoco se ha presentado como la opción inmediata. Sin embargo, el régimen cubano utiliza este supuesto para enarbolar la doctrina de la plaza sitiada y su estrategia de la buena víctima.
Entretanto, el pasado septiembre, la cadena CBS News informó que Estados Unidos estaría sentando las bases para llevar a cabo una potencial acción militar en Cuba. Según un mensaje del Ejército revisado por el medio estadounidense, la Reserva está evaluando la posibilidad de proporcionar fuerzas policiales, personal médico y otras unidades de apoyo al Comando Sur de las Fuerzas Armadas en los próximos cuatro meses.
Por su parte, en un evento electoral en Fort Myers, Florida, hace poco más de una semana, Donald Trump afirmó que "nos ocuparemos de Cuba a nuestro regreso de Irán". "Haremos una pequeña escala".
"Lo que vamos a hacer con Cuba es que vamos a regresar de Irán, esos hermosos barcos, pasaremos por Cuba, haremos que uno de ellos se detenga a unas 50 yardas (45 metros) de la costa. Levantarán las manos y luego vamos a enviar a Marco Rubio a cerrar el acuerdo", sostuvo.
La militarización como respuesta al descontento
En un contexto de creciente crispación, el régimen ha consolidado un modelo de "militarización social" para contener el creciente descontento ciudadano, provocado por el deterioro económico, la crisis energética y el colapso de los servicios básicos.
En tal sentido, Cubalex documentó el despliegue de tropas especiales conocidas como Boinas Negras y Boinas Rojas para patrullar zonas donde se produjeron cacerolazos y otras manifestaciones, así como operativos policiales denominados "el combo" o "el convoy", utilizados para realizar controles de identidad y deportaciones internas de ciudadanos procedentes del oriente del país durante los apagones.
Ese es un mensaje subliminal de la dictadura a los que protestan contra los apagones y la falta de jama.