El embajador de Cuba en Canadá, Rodrigo Malmierca, pidió el sábado a Ottawa que no cambie su posición histórica sobre el embargo estadounidense en la votación que se llevará a cabo el próximo 28 de octubre en las Naciones Unidas. El llamado se suma a la campaña que ha desplegado La Habana a través de sus embajadas, previendo una nueva pérdida de apoyos, como analizó DIARIO DE CUBA.
"Confiamos en que Canadá seguirá a nuestro lado, como ha hecho en el pasado", declaró Malmierca a The Canadian Press.
Ottawa ha votado tradicionalmente a favor de la resolución no vinculante "Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba", que desde 1992 presenta el régimen cubano.
El respaldo casi unánime que durante décadas recibió La Habana en esas votaciones le ha servido para reforzar la narrativa de que Estados Unidos es el único responsable del sostenido deterioro de la calidad de vida de los cubanos.
Este año, Washington y activistas cubanos exiliados han pedido a la comunidad internacional que rechace la resolución del régimen y se ponga del lado del pueblo. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, señaló en una conversación telefónica con el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, que las autoridades de Cuba no llevarán a cabo los cambios profundos que requiere el país, mientras crean que el mundo está de su parte.
"Este año es un momento particular debido a toda esta agresividad del Gobierno estadounidense contra Cuba", afirmó Malmierca. "Están en una especie de ofensiva contra otros países, tratando de ejercer influencia para que cambien sus votos. Sabemos que están utilizando amenazas".
Hasta ahora, Ottawa no ha indicado cómo votará. La semana pasada, Asuntos Globales de Canadá afirmó en un comunicado que todavía estudiaba qué posición asumiría ante la resolución de La Habana.
"Como ocurre con todas las resoluciones de la ONU, la posición de Canadá en la votación se está estudiando antes de que esta tenga lugar", escribió la portavoz Thida Ith.
"Canadá sigue pidiendo al Gobierno cubano que aplique las reformas necesarias para respetar los derechos políticos y económicos del pueblo cubano y que libere a todos los presos políticos", añadió.
No obstante, la postura de Ottawa en la ONU tres meses atrás, cuando La Habana pidió un nuevo debate sobre el embargo, podría ser un indicio de cómo votará el 28 de octubre.
En julio, el régimen solicitó el debate sobre la política de sanciones de Estados Unidos, debido a la profunda escasez de combustible que enfrenta Cuba, agravada por el embargo petrolero parcial impuesto por Washington, mediante la orden ejecutiva que firmó Donald Trump el 29 de enero, amenazando con aranceles a los países que suministren combustible a La Habana.
Washington consideró que era un desperdicio de tiempo y de recursos discutir una resolución que había sido votada nueve meses antes.
La propuesta de La Habana salió adelante y el debate se llevó a cabo, pero Canadá estuvo entre los 30 países que se abstuvieron en la votación sobre su realización.
En 2025, aunque La Habana salió airosa una vez más, el documento recibió el respaldo más bajo desde 1992. Obtuvo 165 votos a favor, siete en contra y 12 abstenciones.
El gobierno canadiense actual es liberal (pro socialista) y anti norteamericano. No obstante, darle crédito a la dictadura comunista de Cuba, que ha destruido el país en siete décadas, sería “apretar” demasiado. Esperemos que no cometan ese error.