Como cada año en torno a esta fecha, el nerviosismo en La Habana se puede cortar con un cuchillo. La inminente votación de la resolución del régimen de Cuba sobre el embargo de EEUU en la ONU moviliza al Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX) de la Isla, así como a los funcionarios y cajas de resonancia de dentro y fuera del país.
El documento de condena a Washington que promueve La Habana desde 1992, titulado "Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba", ha sido desde ese entonces central para la legitimidad de la que presume el régimen cubano en foros multilaterales y ante los habitantes de la Isla, por lo que cada voto en contra o abstención supone un problema que redibuja tanto las relaciones internacionales como la imagen de sí mismo que exhibe el castrismo.
¿Qué podría salir mal esta vez? La Habana sabe que el cambio de tendencia política en América Latina, con varios gobiernos aliados a EEUU condenando los abusos de derechos humanos en la Isla, o llegando incluso a cerrar embajadas en La Habana, es un mal augurio.
Por ello, la campaña que por estos días despliega el régimen cubano desde sus embajadas es amplia en la región. Los representantes de La Habana han estado ofreciendo entrevistas a medios locales, convocando a conferencias de prensa y organizando encuentros con comunidades cubanas en el exterior afines al régimen, así como con los "grupos de solidaridad" que utiliza como agentes de influencia.
En Chile, donde el Gobierno de José Antonio Kast ha enfriado los vínculos oficiales con La Habana, el embajador cubano, Oscar Cornelio Oliva, dijo que el régimen que representa "espera que Chile mantenga su histórica política de Estado de votar en la Organización de Naciones Unidas en contra del bloqueo estadounidense".
En declaraciones a Prensa Latina, el funcionario, cuya labor de influencia dentro de ese país ha sido notoria, recordó que Chile "siempre respaldó la resolución".
"Esperamos que se dé continuidad a esta política de Estado la próxima semana en la Asamblea General", dijo, apelando a que "diversos sectores de la sociedad chilena han pedido a su Gobierno mantener esta posición".
Lo anterior, en referencia a una carta dirigida al mandatario chileno por la Premio Nacional de Derechos Humanos, Alicia Lira, a nombre del Movimiento de Solidaridad con Cuba de ese país, en la que le piden apoyar la resolución.
"Abstenerse o votar en contra de la resolución significaría romper con una tradición histórica y apartarse de la inmensa mayoría de la comunidad internacional, precisamente cuando el bloqueo alcanza su punto más inhumano", dice la carta.
En República Dominicana, cuyo Gobierno expulsó en el verano a la mayoría de los diplomáticos cubanos en ese país, el embajador, Ángel Arzuaga, publicó un artículo en la columna "Enfoque" del periódico Listín Diario en la que asegura que las presiones del Departamento de Estado de EEUU buscan obligar a los estados miembros de la ONU a modificar su voto histórico de respaldo a la resolución cubana.
En el texto, Arzuaga repite la narrativa oficial, que insiste en la victimización de La Habana y culpa al embargo de todos los males que sufre la población cubana.
Entre sus argumentos está que EEUU sostiene que el embargo es legal y permite el comercio con terceros países, mientras ignora el "cerco energético", que Arzuaga equipara a un "bloqueo naval", pese a que el combustible que venden empresas estadounidenses a la Isla mantiene en funcionamiento, entre otros, el aparato represivo del régimen.
El embajador, que no menciona en su texto al Gobierno dominicano, finaliza agradeciendo "la solidaridad del heroico y hermano pueblo dominicano, así como la de sus organizaciones políticas y movimientos sociales, que nos han apoyado en esta lucha. (...) Esperamos su apoyo en favor del voto en las Naciones Unidas".
También en Panamá el embajador cubano reiteró el guion de La Habana sobre el tema. En una conferencia de prensa celebrada en la sede diplomática, Orestes Pérez Pérez "manifestó su confianza en que Panamá mantenga la posición favorable al levantamiento del cerco que ha sostenido históricamente en las votaciones de Naciones Unidas", citó Prensa Latina.
Este domingo, en la capital panameña se celebra una caravana convocada por la Asociación Martiana de Cubanos Residentes en Panamá en rechazo al embargo, anunció.
En Europa la actividad de los diplomáticos del régimen no es menor. Pese a que los países de la Unión Europea suelen votar en bloque a favor de la resolución cubana, en Francia la Embajada de La Habana celebró esta semana el XVIII Encuentro de Cubanos Residentes en Europa (ECRE), que coincidió con el IV Festival Cultural Cuba conmigo, todos eventos propagandísticos dirigidos a los adeptos al régimen, y en los que se insistió en el voto en la ONU.
En Italia, el secretario nacional del Partido de la Refundación Comunista/Izquierda Europea de Italia, Maurizio Acerbo, solicitó en una carta dirigida al ministro de Asuntos Exteriores local, Antonio Tajani, que Roma mantenga su voto a favor de la resolución del régimen.
"Es importante que nuestro país mantenga esta posición, coherente con los principios del multilateralismo y del respeto del derecho internacional", indica la misiva, que menciona principios como "la libre determinación de los pueblos, la soberanía nacional y la no injerencia en los asuntos internos de los estados".
Lo anterior contrasta con la manera en que La Habana vota en la ONU frente a las resoluciones a favor de Ucrania y contra la invasión militar que sufre, que son aprobadas por abrumadora mayoría. En cambio, el régimen de la Isla prefiere retratarse allí con un puñado de aliados de Moscú, negando a la nación europea los principios que ahora reclama.
Y como el régimen cubano no da puntada sin hilo, su embajador en Seúl, Raúl Monzón Baeza, reiteró esta semana el mantra oficial en una entrevista con la agencia oficial Yonhap en la que defendió la profundización de las relaciones económicas con Corea del Sur y vinculó las dificultades económicas y energéticas de Cuba a las sanciones estadounidenses.
De paso, el funcionario volvió a defender los vínculos de La Habana con Pyongyang, su aliado de décadas, y amenaza existencial para Seúl.
La votación de la Asamblea General de la ONU sobre el embargo tendrá lugar el próximo 28 de octubre, aunque la discusión del tema comenzará la jornada previa. En 2025, la resolución obtuvo 165 votos a favor, siete en contra y 12 abstenciones, el respaldo más bajo en al menos una década. Ya entonces, el MINREX atribuyó la merma a la campaña diplomática de Washington. Puede adivinarse qué hará esta vez.
Qué ha hecho la ONU en materia de DDHH en la isla??
Van a votar a favor de los Castro. Algunas abstenciones y par de votos en contra. El mismo culebron de siempre. Los Castro se gastan millones en comprar votos en la ONU.