El cubano Jose Roque, profesor adjunto del Departamento de Química de la Universidad de Princeton, es uno de los ganadores de la Beca Packard 2026, otorgada por la Fundación David y Lucile Packard.
Según la información difundida por la universidad, el doctor en Química cubano es uno de los 20 científicos, matemáticos e ingenieros que están iniciando sus carreras y que han sido seleccionados este año para recibir el prestigioso reconocimiento nacional.
Con una suma de 985.834 dólares a lo largo de cinco años para cada becario, las becas Packard están entre las mayores ayudas no gubernamentales que se conceden en Estados Unidos. Fomentan el pensamiento innovador y exploratorio (blue-sky thinking) para propiciar descubrimientos que impulsen avances científicos y mejoren la vida de las personas.
Las becas están diseñadas para ofrecer la máxima flexibilidad en el uso de los fondos y los beneficiarios pueden destinar el dinero a la investigación, según su criterio.
"Estos científicos, ingenieros y matemáticos están planteándose preguntas ambiciosas sobre nuestros cuerpos, nuestro planeta y las tecnologías que están dando forma a nuestro futuro", afirmó Nancy Lindborg, presidenta y directora ejecutiva de la Fundación Packard, según la universidad estadounidense.
Jose Roque fue seleccionado por su proyecto "Química metalomimética: catálisis con silicio". Su laboratorio busca abrir el camino a una catálisis más asequible y sostenible mediante el uso del silicio, evitando la dependencia actual de los metales de transición.
Su grupo pretende aprovechar el silicio presente en la arena para desarrollar catalizadores y materiales sostenibles basados en este elemento, con aplicaciones que van desde la síntesis eficiente de medicamentos de nueva generación y materiales avanzados hasta la conversión de energía solar y la degradación de contaminantes persistentes, explicó la Universidad de Princeton.
Para alcanzar este objetivo, el equipo trabaja en modificar de manera fundamental las propiedades del silicio y dotarlo de la reactividad necesaria para esas aplicaciones.
El cubano recibió la noticia durante una videollamada por Zoom organizada por Paul Chirik, quien fue su mentor durante la etapa posdoctoral y actualmente dirige el Departamento de Química.
"Cuando me incorporé a la llamada con Paul, también se unió la responsable del programa de la fundación. Después de unas breves presentaciones, ella me comunicó la noticia y me quedé completamente sin palabras", relató Roque en declaraciones citadas por la Universidad de Princeton.
"Durante los primeros segundos pensé sinceramente que la había oído mal. Luego, cuando asimilé lo que me había dicho, necesité unos minutos más para poder formular una frase coherente", confesó.
"Este premio es un honor extraordinario y una enorme fuente de motivación. Significa mucho para mí ver que la Fundación Packard respalda una misión que todos los miembros de nuestro laboratorio consideramos fundamental", afirmó el científico nacido en Cuba.
"Desarrollar plataformas catalíticas basadas en el silicio, el segundo elemento más abundante de la corteza terrestre, constituye un enorme desafío científico. Esta beca nos brinda la oportunidad de emprender una investigación de alto riesgo y gran potencial, y de hacer realidad algunas de nuestras ideas más ambiciosas", destacó.
"Por encima de todo, este reconocimiento refleja la creatividad, la dedicación y el arduo trabajo de los estudiantes y los investigadores posdoctorales de mi laboratorio", añadió Roque.
Jose Roque nació en La Habana y obtuvo una licenciatura en Química en 2015 en la Universidad Internacional de Florida. Durante sus estudios universitarios, trabajó con el profesor Kevin O’Shea en las aplicaciones sintéticas del oxígeno singlete producido mediante procesos fotoquímicos.
En 2020, obtuvo el doctorado en la Universidad de California en Berkeley. Su investigación doctoral se centró en la síntesis de moléculas complejas y el desarrollo de estrategias para modificar el esqueleto molecular.
En Berkeley, Roque fue becario de posgrado de Bristol Myers Squibb en Química Orgánica Sintética y finalista del Premio Reaxys para Doctorandos. Tras completar el doctorado, se incorporó a la Universidad de Princeton como investigador posdoctoral con una beca presidencial. Se unió al Departamento de Química como profesor adjunto en 2023.