Luego de que, en días recientes, el negocio privado Dalia Spa, ubicado en Camagüey, anunciara nuevas ofertas de servicios de salud por precios que oscilan entre tres y 22 salarios mínimos mensuales en Cuba, la Dirección de Salud de dicha provincia salió este viernes a hacer control de daños, tras el malestar y los cuestionamientos expresados por los cubanos.
Así, la citada entidad estatal advirtió que actuará "con todo el rigor que la ley establece" y subrayó que en la Isla "no está permitido el ejercicio de la medicina privada bajo ningún concepto ni modalidad de cobro".
"No existe base legal alguna que ampare esta actividad, la cual se encuentra explícitamente prohibida en el Decreto Ley 160 de 2026", añadió, sin detallar qué acciones concretas emprenderá.
Mientras la lenta privatización silenciosa de las prácticas sanitarias se extiende en Cuba, la entidad camagüeyana subrayó que "cualquier persona, ya sea profesional de la salud o particular, que intente ejercer o promocionar estas actividades, incurre en una actividad ilícita y, por ende, en un delito".
Resulta relevante, sin embargo, que la citada dirección provincial remarque, en tono propagandístico, que "la salud pública es un derecho del pueblo y un deber del Estado". Esto ocurre mientras aumentan las quejas por las condiciones deplorables de los hospitales y la falta de insumos y medicamentos básicos.
"No permitiremos que intereses individuales o prácticas lucrativas al margen de la ley dañen el sistema de salud que hemos construido y que pertenece a todos los cubanos", dijo, en referencia a los chequeos médicos y los ultrasonidos pélvicos, mamarios, abdominales y de tiroides ofrecidos por Dalia Spa.
El servicio más barato es la retirada de un dispositivo intrauterino, que cuesta 15 dólares, es decir, aproximadamente tres salarios mínimos mensuales en Cuba (3.210 pesos), según el tipo de cambio oficial de un dólar por 684 pesos.
El servicio más caro anunciado por Dalia Spa es el chequeo integral de laboratorio, que cuesta 105 dólares, lo que equivale a unos 22 salarios mínimos.
Pero la pregunta principal es cómo una empresa privada pudo brindar servicios de salud en Cuba, donde el ejercicio privado de la medicina está expresamente prohibido por el Estado. No puede descartarse el contubernio con autoridades locales, toda vez que la corrupción es una práctica habitual en la Isla.
Sin embargo, la Dirección de Salud de Camagüey instó a los cubanos a "no dejarse engañar por ofertas fraudulentas y a denunciar ante las autoridades competentes cualquier intento de lucro con la salud humana".
Mientras la calidad de los servicios sanitarios del régimen es cada vez peor, una encuesta reciente de DIARIO DE CUBA constató que más del 45% de los cubanos aseguraron haber tenido muchas dificultades para encontrar medicamentos cuando los necesitaron.
En el estudio, titulado Situación actual, proyecto de vida y agencia, realizado por Cubadata para este diario, participaron 1.551 personas con acceso a internet de todas las provincias. De ellas, 713 (45,9%) pasaron mucho trabajo para conseguir medicamentos. Para 82 (5,2%) fue "imposible" y 432 (27,8%) enfrentaron "alguna dificultad". Solo 44 (2,8%) afirmaron no haber tenido ninguna dificultad para conseguirlos.
En cuanto a la atención médica, solo el 5,3% de los cubanos que participaron en el estudio aseguró haber accedido sin trabas a atención médica cuando la necesitó durante los últimos 12 meses.