Apenas cinco días después de solucionar su avería número 22 en lo que va de año, la termoeléctrica Antonio Guiteras, la principal del país, volvió a salir este viernes del sistema electroenergético nacional debido a un "salidero en línea de atemperamiento de vapor", informó el periodista oficialista José Miguel Solís.
Según el subdirector técnico de la planta, Elmer García Romero, el trabajo de restitución de la tubería averiada quedaría concluido "en pocas horas", toda vez que se trata de una línea exterior y los técnicos no deben esperar al enfriamiento de la caldera.
Precisamente debido a esta circunstancia, García Romero dijo que "retomarán el arranque en muy poco tiempo, puesto que la caldera mantiene temperatura". Sin embargo, la baja fiabilidad de la planta no permite ofrecer certezas sobre su reconexión. Además, las demoras en la reparación anterior, los fallos de última hora y la obsolescencia acumulada de la planta son elementos que contribuyen a la incertidumbre.
Si bien en los últimos días la estatal Unión Eléctrica (UNE) había reducido de forma moderada los déficits eléctricos en la Isla, la salida de la Guiteras vuelve a agravar el panorama, toda vez que dispara el déficit por encima de los 2.000 MW.
Ya antes de la avería, la UNE preveía, para el pico nocturno, una disponibilidad de apenas 1.170 MW, frente a una demanda máxima de 3.020 MW. Bajo estas condiciones, la afectación sería de 1.880 MW, a los que habría que sumar los 180 MW que aportaba la Guiteras, para un nuevo déficit total de 2.060 MW.
A este panorama contribuyen las averías de la Unidad 2 de la termoeléctrica de Felton, de la Unidad 8 de la central de Mariel y de las unidades 3 y 6 de Renté, así como los trabajos de mantenimiento en la Unidad 3 de Santa Cruz, la Unidad 5 de Nuevitas y la Unidad 5 de Renté. Además, 477 MW se encuentran indisponibles debido a "limitaciones en la generación térmica".
La Guiteras había vuelto al sistema el pasado domingo, tras casi una semana en avería. Durante dicha salida, brigadas especializadas ejecutaron soldaduras y sustituyeron las tuberías dañadas, según dijo Román Pérez Castañeda, director general de la central. Sin embargo, poco después es precisamente una tubería la que provoca la nueva salida, lo que hace desconfiar de la calidad de los trabajos de mantenimiento.
Tanto en la salida número 22 como en la de este viernes, que es la número 23, los expertos no detectaron daños en el economizador, componente que había presentado fallas recurrentes. Esto da la medida del deterioro integral de la planta, pues, cuando una pieza es sustituida y funciona razonablemente bien, los problemas empiezan a emanar de otra. Así lleva funcionando la central durante años, sin que el régimen acometa el mantenimiento general que lleva meses prometiendo y que dijo que realizaría este 2026.