El viceprimer ministro y titular de Comercio Exterior e Inversión Extranjera de Cuba, Óscar Pérez-Oliva Fraga, negó los rumores de que estaría siendo preparado para hacerse cargo de la Presidencia de la Isla en sustitución de Miguel Díaz-Canel.
"No tengo aspiraciones en ese sentido", dijo el sobrino nieto de Fidel Castro en una entrevista con la agencia de noticias Reuters. "Soy simplemente un servidor público, y trabajaré donde se me necesite, sin aspirar a ningún puesto en particular".
El funcionario, cuyo ascenso en la cúpula del poder en Cuba ha sido meteórico en los pasados tres años, ha sido considerado por algunos medios y analistas como un nexo entre la familia Castro y el nuevo perfil tecnocrático que Washington podría preferir como gobernante ante un cambio de régimen político en la Isla.
En la entrevista, Pérez-Oliva desestimó los informes de que empresas vinculadas a Donald Trump habían viajado a Cuba recientemente para hablar de negocios.
"No tengo conocimiento de ninguna empresa directamente vinculada al presidente Trump que haya contactado con Cuba", dijo. En cambio, reiteró el mantra de La Habana, que mientras hace negocios opacos que le reportan millonarios ingresos, califica el embargo de EEUU como el mayor obstáculo para la implementación de las reformas económicas anunciadas en junio pasado.
"No es nuestra política prohibir a las empresas estadounidenses invertir en Cuba, comerciar con Cuba o realizar cualquier tipo de negocio con Cuba", afirmó. "Lo que impide esta posibilidad es la existencia del embargo comercial".
"Por un lado, las empresas internacionales — socios tradicionales de Cuba en todo el mundo — están siendo amenazadas y instadas a detener las relaciones económicas y comerciales con nuestro país", afirmó. "Por otro, se están haciendo esfuerzos para impulsar las actividades de las empresas estadounidenses", señaló, sin ofrecer detalles al respecto.
Para Pérez-Oliva, la política de Washington de autorizar exportaciones de combustible al sector privado de la Isla, que no han parado de incrementarse desde febrero, son un intento de devolver a Cuba a la "dependencia colonial" de Estados Unidos.
"(La política) tiene como objetivo forzar la dependencia económica de Cuba", dijo Pérez-Oliva, cuya abuela materna, Ángela Castro, era hermana mayor de Fidel Castro. "Nunca volveremos a ser una colonia de ningún país", subrayó.
Sobre la situación de las mineras Sherritt International, de Canadá, y Antilles Gold, de Australia, ambas sancionadas por EEUU debido a sus inversiones en Cuba, y que negocian con inversores estadounidenses para poder seguir operando en la Isla, el viceprimer ministro también cuestionó los reportes al respecto.
"Ni Antilles Gold ni Sherritt se han retirado (de Cuba)", dijo Pérez-Oliva. "A la luz de estas sanciones, estas empresas están evaluando alternativas para determinar cómo continuar sus operaciones", aseguró, pese a que las inversiones en la Isla de ambas compañías están suspendidas.
De acuerdo con Pérez-Oliva, él seguirá trabajando para mejorar la economía cubana y atraer inversión extranjera, justo en un momento en que el flujo de capitales es a la inversa y golpea todos los sectores, en especial el turístico, que ha visto la retirada de las mayores hoteleras con contratos de administración en el país.
Y a este quien lo eligió. Lo que está pasando en Venezuela no lo queremos para nuestra Cuba. Lo que queremos es borrón y cuenta nueva
Óscar Pérez-Oliva Fraga, sobrino nieto de Fidel Castro, NO QUEREMOS A NINGUN CASTRO POR TODA CUBA.. QUE SE VAYAN PARA RUSIA CON SUS MATONES, REPRESORES, ASESINOS, TERRORISTAS, LADRONES, PCC, CTC, FMC, CDR, UJC, PURA LACRA. TODOS AL INFIERNO.
Parece que Oscarito se la quiere dar de importante como el bufón perro Canelo, confirma que seguirá siendo viceprimer ministro de asuntos sin importancia, mientras que postule para alguna película de Frankestein que pueda hacer el ICAIC.