Rodrigo Paz, presidente de Bolivia, afirmó que en Cuba "el Estado tiene que cambiar" para que la población sea su prioridad, y no la preservación del régimen, como ocurre hoy.
En declaraciones a Martí Noticias desde Nueva York, durante su asistencia la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), el mandatario dijo que "la gente en Cuba tiene hambre y la está pasando mal. Entonces, el Estado tiene que cambiar, porque el Estado no vive para el Estado, el Estado vive para la gente, que es un concepto diferente".
En su breve contacto con la prensa que asiste al segmento de alto nivel que tiene lugar en el organismo, apuntó: "En mi país el Estado vivía para el Estado, la gente era secundaria, y eso ha cambiado".
"Y espero que en Cuba, con todo el respeto, y con la preponderancia de la democracia con una vida de convivencia, el Estado sea para la gente, y no que el Estado trabaje para el Estado", enfatizó.
Paz se sumó así a su homólogo de Paraguay, Santiago Peña, quien llamó el miércoles a llevar la "luz" de las elecciones libres a Venezuela, pero también a Cuba, Nicaragua y Haití.
En su discurso durante el periodo de sesiones número 81 de la Asamblea General, pidió a las naciones de América Latina implicarse en la solución de los problemas regionales y no esperar a que los resuelvan Estados Unidos u otra potencia.
"Pido a todos mis hermanos latinoamericanos, pero también a las Naciones Unidas: unámonos para ayudar a que Venezuela, ese país tan bello, vuelva a insertarse al mundo y que tenga un Gobierno democrático", dijo Peña.
"Lo que vale para Venezuela vale quizás con más fuerza para Nicaragua, Cuba y Haití", sostuvo el mandatario paraguayo.
"Traigamos luz a esos pueblos hermanos, porque donde hay elecciones libres hay esperanzas. No tenemos que quedarnos en el discurso, tenemos que actuar", instó Santiago Peña, tras afirmar que esos países "han vivido demasiado tiempo en la oscuridad del autoritarismo, de la violencia, de la tristeza".
"La gente ya no quiere lemas, quiere soluciones para sus problemas", dijo, y abogó porque el centro de las decisiones políticas sea "la dignidad humana". Asimismo, rechazó la guerra, que calificó una forma "abominable" de solucionar las diferencias.
Otro mandatario latinoamericano que se pronunció a favor de la libertad de Cuba en el marco del periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU fue el presidente de Argentina, Javier Milei, quien antes de su intervención abogó por el fin de la dictadura.
"Cuba tiene que ser libre, se tiene que terminar con esa dictadura sangrienta", afirmó, en declaraciones difundidas por Martí Noticias.