Los diccionarios en español dicen que el adjetivo "progresista" viene del sustantivo "progreso", que definen como "la acción de ir hacia adelante, avanzar, mejorar o perfeccionar algo en el transcurso del tiempo".
Entonces, por pura semántica, y por lógica elemental, resulta algo sin sentido aplicar el término progresista a quienes apoyan a regímenes o ideologías que retrasan, empobrecen, hambrean, impiden el desarrollo y el progreso de los seres humanos.
Por tanto, es inaceptable que se autodenominen progresistas quienes alaban y apoyan a la cuasi septuagenaria dictadura castrista-comunista. Resultan ofensivas para los cubanos las frecuentes visitas de congresistas estadounidenses y de otras nacionalidades a La Habana, en las que hacen una defensa pública de la autocracia que ha devastado a Cuba y trasladado a su pueblo a los tiempos de Leonardo da Vinci.
De ello hay muchos ejemplos, pero me enfocaré solo en algunos recientes. El pasado 9 de agosto (2026) el diario El País, de Madrid (cada vez cargando más la mano hacia babor) entrevistó a la congresista socialista estadounidense Pramila Jayapal (nacida en la India) por el estado de Washington, a quien identificó como "una de las voces más influyentes del ala progresista del Partido Demócrata.
Defienden la dictadura y culpan al "bloqueo" de la debacle cubana
La congresista Jayapal fue presidenta del llamado "Caucus Progresista de la Cámara de Representantes" entre 2019 y 2025. Viajó a La Habana en abril último (2026) con el congresista Jonathan Jackson.
Pramila, luego de entrevistarse con el canciller Bruno Rodríguez y con miembros del ¿Parlamento? castrista, reiteró en una publicitada reunión con Miguel Díaz-Canel su apoyo total al régimen comunista.
Ahora, en la citada entrevista con El País, insiste en culpar al "bloqueo" de EEUU de la crisis económica y social que sufre hoy Cuba, que calificó de "castigo colectivo ilegal" y de "bombardeo económico a la infraestructura del país". En ningún momento hizo mención, ni de soslayo, al Gobierno autocrático que está asfixiando a los ciudadanos cubanos desde hace décadas", y es responsable del cataclismo social, económico y humanístico que sufre Cuba.
Otros cuatro congresistas demócratas "progresistas" viajaron a La Habana en julio último (2026): Mark Pocan, de Wisconsin; Teresa Leger-Fernández, de Nuevo México; Maxine Dexter, de Oregón; y Delia Catalina Ramírez, de Illinois. Se reunieron con Díaz-Canel y calificaron de Gaza silenciosa el efecto de las últimas sanciones de EEUU a los vividores que usurpan el poder en La Habana.
192 congresistas demócratas se negaron a rechazar el socialismo
Y a propósito, es oportuno refrescar la memoria de ciertos congresistas demócratas socialistas estadounidenses. El Partido Demócrata fue creado en 1828 por seguidores del héroe de guerra (de independencia) y luego presidente Andrew Jackson, y del estratega político Martin Van Buren.
Ambos líderes, y sus seguidores, se oponían a que el Gobierno federal apuntalara financieramente, o se encargara de financiar empresas privadas y que debía limitase a la gestión de gobernar, como había postulado un poco antes Adam Smith, el padre del liberalismo económico moderno. Es decir, los fundadores de ese partido eran antisocialistas.
Y digo esto porque el 3 de septiembre último (2026) la congresista María Elvira Salazar destacó que el socialismo ha dejado de ser una corriente minoritaria dentro del Parrido Demócrata. Informó que dos días antes en una votación en la Cámara de Representantes 192 legisladores demócratas, el 90% de toda la bancada de ese partido, votaron en contra de una resolución condenando el socialismo (léase comunismo) en todas sus formas.
María Elvira contrastó esos 192 votos de ahora con los 98 votos demócratas en 2025 "contra de mi resolución condenando los horrores del socialismo", lo que revela cómo el ala socialista ya de hecho domina al Partido Demócrata.
En New York, la más emblemática ciudad de EEUU, que con su Wall Street ha sido considerada símbolo del capitalismo mundial, el actual alcalde, Zohran Mandani, es un socialista confeso, y marxista, aunque niegue serlo. Mamdani se ha fotografiado muy sonriente con funcionarios enviados por el régimen castrista-comunista a New York, y con el personal diplomático (y mitómano) de la dictadura en la sede de la ONU.
El anterior alcalde neoyorquino, Eric Adams, del Partido Demócrata, criticaba el embargo, pero se pronunciaba contra la dictadura y criticaba la pasividad de otros líderes demócratas con respecto al comunismo cubano.
Izquierda europea se opone en bloque a criticar al castrismo
Por otra parte, en Europa también cuecen habas. El 16 de septiembre el Congreso de España rechazó por 170 votos en contra y 163 a favor de la izquierda, o sea, por un pelo, una propuesta (no de ley) que intentaba responsabilizar al Gobierno de EEUU de la crisis en Cuba.
Los diputados comunistas y socialistas votaron en contra de anular la propuesta presentada por el grupo Sumar (comunistas) y apoyada por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que se enfocaba exclusivamente en el "bloqueo" de EEUU sin una sola crítica al devastador régimen totalitario de La Habana.
Y al día siguiente, 17 de septiembre, el Parlamento Europeo aprobó una resolución de apoyo a los presos políticos en Cuba, en particular a Félix Navarro y a su hija Saylí, con 374 votos a favor, pero con el voto en contra también masivo de eurodiputados de izquierda que sumaron 198 votos.
Esa resolución aprobada pide suspender la aplicación del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación entre la Unión Europea y Cuba por la represión en la Isla. Mediante ese acuerdo, la UE ha enviado cientos de millones de dólares al castrismo. Pero, como hasta ahora ha ocurrido, es poco probable que los gobiernos de la UE le hagan caso al Parlamento con respecto a Cuba.
Se oponen a enseñanza de los daños del comunismo al mundo
Por otra parte, los legisladores estatales en Florida votaron en contra de la Ley aprobada en abril de 2024, que establece que a partir del curso 2026-2027 los estudiantes de las escuelas públicas desde sexto grado hasta 12 grado reciban educación detallada sobre la historia del comunismo y el daño horrible que ha causado a la humanidad.
¿Por qué si el fascismo y el nazismo en particular ha sido prohibido por ley, o por consenso entre los sectores políticos de cada país, no se ha hecho lo mismo con el comunismo, y los demócratas ni siquiera quieren que se hable mal del comunismo?
Los autodenominados progresistas en general al apoyar a las dictaduras de izquierda niegan el progreso, se burlan de los derechos humanos individuales y sociales; de la democracia basada en la independencia de los poderes públicos y el sufragio universal; la pluralidad de partidos, la libertad de expresión, de asociación, sindical, económica y política; la defensa de los oprimidos y marginados.
Hipocresía, no quieren para ellos "democracia de partido único"
Todos esos principios fundacionales de la democracia moderna se pisotean diariamente en Cuba. Incluso han llegado al delirium tremens de calificar a la dictadura castrista de "democracia de un solo partido" como definió a la tiranía de La Habana la "progresista" socialista italiana Federica Mogherini, en 2018, cuando era Jefa de la Diplomacia de la Unión Europea.
En resumen, con Cuba la izquierda fanática procastrista hace trizas su credibilidad como doctrina filosófico-política, al apoyar no a las víctimas del castrismo, sino a sus victimarios, a los verdugos que de hecho casi han acabado con la nación cubana. Y encima con esa postura muestra una flagrante hipocresía.
Y digo hipocresía porque pregúntesele a todo estos "progresistas" citados, y a los millones que siguen apoyando a la dictadura castrista-comunista si desean para sus países una "democracia de partido único". ¿Es eso ser progresista?
Orwell cada día está más vigente. Los marxistas y comunistas reconocen que esos términos amedrentan a la gente por lo que ahora se hacen llamar “progresistas” aunque más debían llamarse “regresistas” porque sus métodos (con la etiqueta de “socialismo” pero muy semejante a regímenes esclavistas y feudales) ya fueron ensayados durante el siglo pasado con rotundo desastre en todos los casos.
Es difícil entender como democracias tan antiguas y experimentadas como las de EEUU y los países europeos tienen miembros que apañan al régimen castrista. Como dije en otros escritos de este sitio, por primera vez debería mirarse a los países de América latina como ejemplo, y tal vez sea porque quien más o quien menos, todos sufrieron dictaduras. Algún representante europeo filo comunista pudiera soportar vivir con una libreta de abastecimiento y USD 20 al mes, sin libertad de ningún tipo? En esto gana la frase atribuida a Séneca, "haz lo que yo diga pero no lo que yo haga" cuando daba lecciones morales, pero vivía en la opulencia.
La estafa es un delito por medio del cual el delincuente induce a engaño a la vctima para obtener asi un beneficio para sí mismo o para un tercero. Los izquierdosos han logrado meter un gol semántico, en ese neo lenguaje orwelliano que usan y del que abusan, para estafarnos con el término ¨progresistas¨, que incluso alguna prensa desprevenida utiliza ( o que con dolo o intencion especifica de estafar utilizan medios como el Granma de Cuba y El Pais, de España) como sinónimo de izquierda. NO hay un solo ejemplo de gobierno de izquierda que no haya significado retraso, represión, empobrecimiento y enriquecimiento de una casta o piara, la de los estafadores. Y los hay que lo hacen para beneficio de terceros, los de esas castas o piaras, siempre a cambio de algo, material o de tonta vanidad ciega, pues no se puede ser cretino y/o H. de P. tanto, y menos de manera gratuita
El lenguaje "ñicolopezco" cubano se ha extendido y enriquecido en la Madre Patria, oyes hablar a los dirigentes cubanos y españoles y usan el mismo idioma para hablar mierda sin decir nada y, por supuesto, no pueden faltar los términos para confundir: "gobierno progresista", "ultradrecha", "fascista", "racista" que son descendientes mas sofisticados de nuestro "desafecto", "gusano", "la mafia de Miami" etc, etc.