La Embajada de Estados Unidos en La Habana emitió el viernes 4 de septiembre una alerta sanitaria debido al "aumento significativo de enfermedades diarreicas en toda Cuba", lo cual vinculó al "continuo deterioro de la infraestructura de agua y energía".
Una nota en el perfil de X de la sede diplomática señala que "este deterioro afecta el suministro de agua, así como el almacenamiento y el control de temperatura de los alimentos. Entre los casos recientes se han detectado E. coli, Norovirus, Shigella y otros patógenos gastrointestinales".
La alerta incluye recomendaciones para evitar la infección con bacterias dañinas para la salud. Entre otras, se sugiere tener "precaución con la carne, las aves, los mariscos, los huevos, los productos lácteos y otros alimentos perecederos que puedan haber sido almacenados de manera inadecuada" y evitar "los alimentos que parezcan haber estado expuestos a temperatura ambiente durante periodos prolongados".
Añade a lo anterior la recomendación de evitar las verduras crudas o mal lavadas y pide tener cuidado "con los alimentos que se cocinan y luego se enfrían, almacenan o recalientan, ya que un control inadecuado de la temperatura puede permitir la proliferación de patógenos o toxinas".
En cuanto a la seguridad del agua, la Embajada llama a utilizar "únicamente agua que sepa que es segura para beber, cepillarse los dientes, preparar hielo y cocinar"; beber "agua embotellada o tratada adecuadamente", verificando antes de abrir los recipientes que "los sellos de las botellas estén intactos".
Sugiere también evitar el hielo, a menos que la fuente de agua sea segura, y no utilizar agua del grifo sin tratar para preparar bebidas o alimentos.
En caso de diarreas o vómitos, llama a mantenerse hidratado, a buscar atención médica si los síntomas son graves y, en el caso de quienes viajan a la Isla, sugiere llevar un suministro propio de paracetamol, ibuprofeno y antibióticos, fármacos que "suelen escasear en Cuba".
A fines de agosto, la Dirección General de Salud de Santiago de Cuba informó que al menos 52 personas fueron atendidas tras presentar un cuadro de dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea y sensación de calambres en la boca y las manos.
El cuadro estaría relacionado, según la entidad estatal, con la ingestión de alimentos, aunque no se precisó cuál fue el producto involucrado ni qué sustancia habría provocado la intoxicación.
La crisis de suministro en todo el país obliga a los cubanos a acopiar el agua en envases que a veces no tienen las condiciones necesarias, mientras que la falta de combustible doméstico, empeorada por los interminables apagones, impide hervir el líquido para beber.
Asimismo, los basureros se acumulan en las ciudades cubanas, y permanecen durante varios días sin ser recogidos. Todo lo anterior repercute además en el incremento de los casos de dengue que han reportado algunos territorios.
Esta misma semana, la Embajada de EEUU lanzó una alerta de seguridad relacionada con "un notable aumento de hurtos y robos al descuido relacionados con vehículos en toda La Habana".
"Estos delitos incluyen robos en el interior de vehículos, sustracción de piezas (como espejos retrovisores y limpiaparabrisas) e intentos de robo del vehículo", señaló la nota.
"El deterioro de las condiciones económicas ha provocado un aumento generalizado de la delincuencia en Cuba. Se recomienda a los ciudadanos estadounidenses mantener una mayor vigilancia, incluso en lo que respecta a la seguridad de sus vehículos", enfatizó la sede diplomática.